3 de agosto de 2020
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Cómo evitar que el regreso al colegio sea una tortura

2 de febrero de 2011
2 de febrero de 2011


regreso a clases

El profesor Telmo Peña, director del programa de Psicología de la Universidad Nacional, explica cuáles son los principales aspectos que originan el rechazo al colegio.

La edad: Los estudiantes de primaria tienen mayores dificultades porque el ambiente del hogar es mucho más importante que el escolar. La escuela implica un desligamiento de las relaciones más cercanas de los menores.

Al crecer, eso tiende a cambiar, dando mayor relevancia a los amigos que, en la mayoría de los casos, están en el colegio. Las relaciones personales a esa edad son otro aspecto que se debe tener en cuenta: “De los 12 años en adelante empiezan a tener novio o novia y eso hace que el colegio (que es donde se encuentran) sea un lugar de desarrollo emocional y por eso quieren ir”, explicó el docente.

El éxito académico: Los malos resultados académicos, sumados a la presión de los padres, son elementos que generan “aversión” por las actividades académicas. “Se convierte casi en una tortura ir al colegio, por eso prefiere otros espacios”.

El colegio: Las locaciones y ambientes académicos no son lo suficientemente atractivos para los estudiantes, lo que provoca pérdida de motivación entre ellos. “A veces, en aras del orden y de la disciplina, el desarrollo personal, de maduración y de aprendizaje de los estudiantes pasa a un segundo plano. Eso hace más difícil para el estudiante la tarea de estudiar”.

La metodología: Las estrategias para enseñar algunas materias como matemáticas son, con frecuencia, inadecuadas. “Podría decirse que el mundo se divide en dos grupos, a los que les fue bien en matemáticas y a los que no. De ahí depende que los estudiantes escojan ciertas carreras, que definan su vida”.

El fenómeno del matoneo: Los estudiantes tímidos, callados o desinteresados en temas más allá de lo académico sufren la burla, discriminación y maltrato de sus compañeros, causando miedo de ir al colegio y dificultades de interacción.

Aunque el temor al colegio generalmente no es motivo de traumas, sí puede generar afectaciones emocionales que incluyen el aprendizaje a futuro. “En contexto clínico hemos encontrado a estudiantes con gran historia de aversión a la escuela, que pueden llegar a tener dificultades de conducta en la adolescencia porque no se logran adecuadas relaciones con sus compañeros, sus maestros y sus padres”, advierte Peña.

Por eso, el docente hace algunas recomendaciones a los padres de familia para evitar que sus hijos “le cojan miedo al colegio”:

1. Conversando con los niños, los padres pueden notar que hay problemas. No es fácil que el niño hable, pero para eso hay que establecer buenas relaciones con ellos.

2. Los padres deben ir al colegio y conversar con los maestros, para saber cómo son percibidos sus hijos. Para eso, algunos colegios cuentan con asesoría psicológica.

3. Fomentar la participación de los compañeros de clase en actividades fuera del colegio, como grupos de juego y de trabajo.

4. Propiciar un ambiente en el hogar de valoración al conocimiento. Puede ser tan simple como hablar de lo que el niño aprende en el colegio dentro de los temas familiares, para que no vea su aprendizaje como una cuestión ajena a su vida personal.

(Por: Fin/ab/feb/vbr)