13 de abril de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

La atención del invierno definirá el tipo de futuro que queremos

14 de enero de 2011

Es evidente, por lo tanto, que el Plan Nacional de Desarrollo deberá cambiar sus prioridades, estrategias y las metas a las que el país puede aspirar en los próximos tres años y medio. Las locomotoras de la economía deberán adaptarse a ser las locomotoras de la reconstrucción, y la política de consolidación de la seguridad deberá priorizar su intervención incorporando variables más allá de las asociadas al conflicto y la delincuencia organizada.

Si bien el Gobierno designó como Gerente para la reconstrucción a Jorge Londoño Saldarriaga, se requiere una acción coordinada del Estado que sólo la puede establecer adecuadamente el Plan Nacional de Desarrollo. La discusión del mismo, será un buen termómetro para medir el riesgo de la politiquería y el regionalismo que deberá enfrentar la gerencia.

El debate sobre cómo superar la crisis y orientar los recursos, cuantiosos pero limitados, suscitará discusiones y dilemas similares a los que se dieron en el debate de las víctimas de la violencia, entre ellos, si el objetivo es procurar a las víctimas un nivel de vida igual o superior al que tenían antes de verse afectados por la ola invernal.

La forma de superar este dilema y otros similares es transformando esta difícil situación, en una oportunidad para el desarrollo del país donde el objetivo no se limite a la atención del damnificado, sino a generar caminos ciertos de prosperidad para los colombianos.

Una visión integral como ésta, debe considerar además que la reconstrucción no es solo un tema de ayuda humanitaria o de infraestructuras, sino que debe atender al fortalecimiento del tejido social. Las demostraciones de plena solidaridad entre vecinos para lograr sortear esta tragedia que se han observado en estos meses, y que muestran la calidad humana del colombiano, deben ser destacadas, promovidas y  canalizadas para que se mantengan más allá de esta época de emergencia.

Es indispensable avanzar en hacer de la reconstrucción un propósito nacional, genuinamente colectivo, donde todos y cada uno de los colombianos deben formularse diariamente la pregunta sobre si sus acciones están contribuyendo o no a superar la crisis y a tender la mano a nuestros compatriotas. La respuesta que demos es la medida del futuro que tendremos y que estamos construyendo.