17 de abril de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Educar en la crisis socioambiental

17 de enero de 2011

Posiblemente unos y otros van muy de la mano, en especial para quienes combinamos ciencia y educación en el
quehacer de nuestro proyecto de vida, ya a causa de las contradicciones y dificultades ambientales y sociales que vivimos en Colombia, ya por las falencias y conflictos en estos tópicos, o simplemente porque somos educadores de oficio.

Es que conforme nos vamos sumergiendo en la problemática del empleo en el caso de los sectores populares, podemos advertir la dificultad de articular laboralmente a las nuevas generaciones de esa población, que sin educación suficiente y de calidad, desprovista de competencias intelectuales y deficitaria en aptitudes sociales, difícilmente puede lograr un desempeño adecuado en esta nueva sociedad donde la estructura del empleo ha cambiado, dado que en esas condiciones los jóvenes de las clases populares, sin alternativas ni recursos, no logran articularse a un sistema productivo cada vez más intensivo en tecnología, y por lo tanto soportado más en el conocimiento como factor de producción que en la fuerza muscular y las habilidades
manuales.

Igualmente los problemas ambientales que agobian a la población menos favorecida de la Nación, cuyas causas pasan por una precaria educación además condicionada por un modelo de desarrollo consumista entre otras causas, exigen reflexionar para la dimensión ambiental sobre las consecuencias del abuso con los recursos naturales y la presión sobre el frágil ecosistema, hechos que se expresan en unos desastres
naturales que no se apaciguan con rezos y rogativas como prácticas culturales empleadas para prevenir su ocurrencia al considerar erróneamente que ellos responden a los inescrutables designios de la Providencia.

Dejo estas propuestas de reflexión para los educadores, en especial para quienes nos corresponde el tema de las ciencias naturales donde la Tierra debe ser objeto de estudio, ya que también nuestro Planeta lo merece; porque si el enfoque antropocéntrico en que nos hemos soportado parece llevarnos por el camino de las contradicciones, entonces la perspectiva biocéntrica como nueva alternativa obliga a
soportar nuestro discurso en otro paradigma, diciendo que no se trata solamente de pensar en qué Planeta le estaremos dejando a las futuras generaciones, sino mas bien en qué generaciones le estaremos dejando a la Tierra, como Planeta que definitivamente compartimos con otras formas de vida.

Desde el OAM,  Gonzalo Duque-Escobar