17 de abril de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Chuma, pregunta

6 de enero de 2011
6 de enero de 2011

Han pasado tres años y casi un mes del gobierno del abogado López Espinosa y ninguna de las agremiaciones que cobija a los periodistas de la región ha dicho nada con respecto del atropello que ha sufrido es te bendito oficio.
El llamado es para el Colegio Nacional de Periodistas, la Asociación Colombiana de Periodistas Deportivos, el Círculo de Periodistas del Quindío y la Asociación Nacional de Periodistas Independientes, quienes a través de sus voceros y directivos no han sido capaces de llamar la atención del mandatario seccional, quien nada ha hecho por respetar la profesión y solo se ha dedicado a tener una oficina de “Prensa” que es más un sitio de veraneo que otra cosa.
Reitero, han pasado tres largos años y allí solo se han tejido diferencias, peleas, conflictos y enemistades, producto del chisme, del corre ve y dile, de las farsas que maquinan unos y otros y de las divisiones que se han gestado para que nadie se entienda con nadie; todo porque los envidiosos que  no lograron su objetivo (ser jefes de comunicaciones) se dedicaron a dividir para después tratar de reinar o por lo menos no dejar que los demás se entiendan.
Siempre soñamos en tener un excelente producto presentado por Telecafé, donde se muestre lo que hace el gobierno departamental y por muy pocos meses Gilberto Montalvo, Jenny Andrea Giraldo y Roberto Jairo Betancourt, intentaron ser los voceros del gobierno seccional, pero todo se fue a pique y nadie dijo esta boca es mía para preguntar ¿porqué, sucedió eso? Todos callamos, nadie reclamó, el silencio fue sepulcral, que lástima, después de tener una oficina de prensa con varios comunicadores, algunos pasantes de periodismo, camarógrafos, reporteros gráficos y todo un bien montado departamento de prensa.
Parece ser que por arte de magia, aquello se derrumbó como si hubiese llegado tornado y acabara con todo; los pasantes no están, los camarógrafos no existen, los periodistas excepto Montalvo, ya no laboran, el reportero gráfico está en Bogotá y entonces: Huérfanos de información departamental.
No me extrañó la noticia de la renuncia de Gilberto Montalvo, era como el título del libro de Don Gabriel García Márquez: CRONICA DE UNA MUERTE ANUNCIADA, pues muchos fueron los que pidieron la cabeza de la Fiera, muchos fueron los que llevaron la hoja de vida al despacho del gobernador, muchos fueron los que en sus espacios pidieron la renuncia del experimentado periodista y debo confesar muchos fuimos los que le criticamos, pero con argumentos y con bases sólidas como por ejemplo el manifestar que una oficina de prensa es para generar información y no para dividir y menos para hacer de todo menos periodismo.
 Gilberto, logró su objetivo y es el de conseguir su merecida pensión por el trabajo profesional durante muchos años y razón tienen quienes ahora se lo pelean y se lo disputan para que les colabore en sus medios, porque que pluma tan exquisita la del señor Montalvo, nada que discutir sobre su desempeño periodístico, pero le pregunto a Gilberto: ¿Qué fue lo que tuvo que aguantar para lograr su propósito? ¿Por qué soportó tanto a quienes ahora acusa de maltrato? ¿Por qué, no nos cuenta lo que de verdad sucede al interior de esa dependencia? ¿Por qué apenas ahora se nos deja entrever que existen anomalías en la oficina de prensa? ¿Por qué no denuncia a los que están abusando del poder? Estos y muchos más interrogantes al igual que yo, tienen muchos de mis colegas.
Vuelvo con lo mío: ¿En qué momento las agremiaciones se van a pronunciar? Si bien es cierto no hemos defendido al colega, entonces ¿Por qué  no defendemos la profesión? Señores nos hemos convertido en alcahuetes de primera mano ante las situaciones anómalas que suceden al interior de estamentos gubernamentales, mientras en diferentes instituciones como la EDEQ, por ejemplo se amplía el número de periodistas, en la gobernación del Quindío se pretende acabar con la oficina de prensa y nadie dice nada.
Me sorprendió ver un boletín de prensa firmado por el periodista y abogado José Jota Domínguez y no porque no sea capaz o no sea idóneo, no, es porque Jota tiene la responsabilidad de ser el secretario privado del gobernador y no el periodista o el reportero gráfico de la administración.
¿Será que vamos a seguir con aquello de hacer varios trabajos por un solo sueldo? Ni Jota, ni nadie lo deben permitir.
Señor gobernador: Por lo menos este su último año de gobierno, selle con broche de oro y dele la importancia que requiere una oficina dirigida por personas que fueron vitales cuando usted realizó la campaña para lograr ser el gobernador del departamento, porque recuerdo muy bien que conmigo eran 12 los profesionales de los medios dirigidos por don Gilberto Montalvo, quienes le asesoramos periodísticamente para alcanzar el objetivo final, entonces no entiendo doctor Julio César, ¿Por qué ahora no se nos da la importancia que en otra época era tan vital en su vida?
Finalmente señores Willy Marín, Carlos Julio Villamil, Betty Martínez y Reinel Rojas, hagan valer su condición de representantes legales de nuestras agremiaciones y soliciten, exijan de inmediato una explicación convincente de lo que está sucediendo y procuren porque la oficina de prensa de la gobernación tenga la importancia que se merece un gobierno como el nuestro.

P.D. Los profesionales del grupo de prensa de Julio César López, en la campaña para la gobernación contó entre otros con los servicios de: Gilberto Montalvo Jiménez, Rubiela Tapasco Arenas, Juan Manuel Lennis, Pilar Ruiz, Viviana Sabogal, Guido Escobar, Edgar Torres, Oscar Hincapié, además de dos camarógrafos y tres reporteros gráficos; todos profesionales y reconocidos comunicadores, entonces no entiendo ¿Por qué ahora parece ser que el periodismo no sirve?

Armenia, 7 de enero de 2011