11 de abril de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Vivir en EL SISGA

20 de diciembre de 2010
20 de diciembre de 2010

plata armando

El 15 de abril de 2005, la Alcaldía de Choconta muy amablemente me invitó para un homenaje en el que me nombraron Hijo Ilustre de la ciudad y Bachiller Distinguido del Colegio Rufino Cuervo, en el cual termine mis estudios secundarios, más de cuatro décadas atrás. Los eventos de ese día y una posterior visita a la finca Arizona ubicada en los alrededores de la represa EL SISGA, cambiaron la perspectiva de mi vida. Tuve un abrupto reencuentro con mis raíces y recordé que de niño pasaba por el puente del Sisga y que algo me atraía de ese lugar hermoso pero inalcanzable para las raquíticas posibilidades económicas de mi familia. Ahora intentaría volver.

Meses más tarde, con la ayuda de algunos residentes locales, conseguí un pequeño predio ubicado sobre la orilla de la represa con una vista absolutamente excepcional. Luego, asesorado por viejos obreros expertos en adobe y del profesor de arte Jairo Antonio Castro – mejor conocido en Macheta como “Resortes” – construí una casa ecológica con base en materiales de demolición, puertas viejas, piedra de Suesca, laja de Tibirita, energía eólica, paneles solares y aguas recicladas.

Llevo ya cuatro temporadas viviendo en El Sisga de Noviembre a Marzo, y puedo afirmar que regresar fue la mejor decisión de mi vida. El Sisga es un enclave ecológico de magistral belleza, un paraíso con amaneceres espectaculares, atardeceres de ensueño y días de fantasía. Cada hora en El Sisga es sin igual. En época de invierno hay entre cinco y seis diferentes momentos y climas por día, desde sol y nubes intensas hasta chaparrones y lluvias pasajeras. Caminar por sus montanas es llenarse de aire puro, es sentir el aroma de la tierra y el poder de la naturaleza en la sangre.

Existe la creencia que El Sisga es un paramo gélido y penetrante. Hay poco de verdad en esa afirmación, quizá en la noche hay temperaturas bajas, pero en el día se superan los veinte grados centígrados. En el fin de año el cielo se viste de azul profundo y su reflejo sobre el agua es tan majestuoso que supera en belleza a los grandes lagos de Italia, Suiza o Bariloche en Argentina. Por eso, aquí la población extranjera crece día a día con residentes franceses, gringos, suecos, alemanes, ingleses y portugueses.

Para muchas personas el concepto de finca de recreo está asociado a la tierra caliente o templada y a la rumba. EL Sisga es para otro tipo de gente que prefiere menos temperatura, silencio, armonía y paz lejos del mundanal ruido. Doy gracias al universo que me dio esta nueva oportunidad de regresar a El Sisga así sea por pocas semanas cada año. Después de haber visitado medio centenar de países, sin temor a exageraciones puedo afirmar que EL SISGA es uno de los cinco lugares más bellos que he conocido. Por fortuna, aun se conserva virgen, poco contaminado y despoblado.

Cuando quiera vivir una experiencia distinta, dese un paseo en carro, moto, bicicleta o a caballo por la carretera de circunvalación de la represa EL SISGA. Hay una posada bastante económica con buena comida y linda vista por si desea quedarse. Encontrara buenos restaurantes con deliciosa trucha. Llévese a casa el delicioso pan de Choconta, arepas de Macheta y recargue las baterías con energía positiva, buen aire y mucha paz. Tenga la seguridad que querrá regresar porque El Sisga es una verdadera bendición.

Armando Plata Camacho, locutor, periodista residenciado en Atlanta GA. USA.