10 de abril de 2021
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Las dos Coreas: un conflicto de la guerra fría

22 de diciembre de 2010
22 de diciembre de 2010

Por: Albeiro Valencia Llano

albeiroEste es uno de los viejos conflictos heredados de la guerra fría. El pasado 23 de noviembre fuimos sorprendidos con el lanzamiento de proyectiles de artillería desde Corea del Norte, contra una isla habitada de Corea del Sur. El ataque produjo cuatro muertos, varios heridos y el intercambio de fuego durante dos horas. El gobierno de Pyongyag dijo que Seúl provocó los disparos por las maniobras militares anuales que realiza en las cercanías de esa zona y amenazó con una respuesta militar “sin piedad”. El presidente Lee Myung-Bak, dijo que el hecho se puede considerar como una invasión del territorio surcoreano. La tensión en la zona es muy alta después del hundimiento de la fragata de Corea del Sur, en marzo, y del intercambio de disparos a finales de octubre. ¿Por qué este clima bélico tan caldeado? Hay varios aspectos

    *   El régimen comunista de Kim Jong Il se encuentra sumergido en un proceso para la sucesión, en el poder, de Kim Jong-Un, el hijo menor del dirigente norcoreano. Aquí hay mucho de “culto a la personalidad”
    * Para algunos analistas el régimen norcoreano puede estar buscando fortalecer su posición en las negociaciones multilaterales, para el desmantelamiento de su programa atómico, a cambio de ayuda económica, y con el fin de suavizar los efectos del bloqueo económico de la comunidad internacional
    * Es posible que esté intentando que se le acepte su programa de enriquecimiento de uranio, de uso pacífico, para generar la electricidad que necesita con urgencia.

Ante la crisis los Estados Unidos, Japón y Corea del Sur pidieron a China que demuestre su liderazgo, para bajar las tensiones. Sin embargo el conflicto también puede enredar las complicadas relaciones entre Estados Unidos y China, pues este país es fuerte aliado de Corea del Norte.

Corea en el ajedrez político

Corea existe desde hace tres mil años y posee una peculiar cultura diferente a China y a Japón. En el año 1894 los japoneses le quitaron a China el control que ejercía sobre la dinastía coreana y la convirtieron en una colonia. Por esta época los misioneros introdujeron la religión católica y el protestantismo, pero la ideología dominante era el budismo.

Cuando se iniciaba el siglo XX se alteró el equilibrio en el mundo. Inglaterra venía ejerciendo una hegemonía absoluta en todos los mares y vio con preocupación el surgimiento de dos nuevas potencias: Estados Unidos y Japón. Los norteamericanos ocupaban el primer puesto en la producción industrial, controlaban el continente americano y, con  la conquista de Filipinas, se convirtieron en potencia del Océano Pacífico. Al mismo tiempo Japón se transformó en potencia militar y marítima, se había instalado en Formosa y amenazaba a China y Corea.

Por la alianza con Inglaterra, Japón venció a Rusia en 1904 y luego, en 1905, obligó al emperador de Corea a aceptar el protectorado nipón. Después, en 1907, Tokio forzó al emperador para que abdicara en favor de su hijo; y en agosto de 1910 el imperio se anexó a Corea.

Pero en el ajedrez político Inglaterra se alió con Estados Unidos y frenaron los ímpetus expansionistas de Japón. En febrero de 1922 Tokio tuvo que firmar el tratado de las nueve potencias (Estados Unidos, Inglaterra, Francia, Italia, Japón, Bélgica, Holanda, Portugal y China) que proclamaba la soberanía y la integridad del territorio chino. De este modo Japón retrocedió en todos los frentes incluido el de Rusia. Luego vendría una tensa calma hasta la Segunda Guerra Mundial.

La Conferencia de Yalta

En enero de 1945 se realizó en Yalta (Crimea) una conferencia de los “tres grandes” (Roosevelt, Stalin y Churchill), pues  los Estados Unidos tenían mucho interés en conseguir la ayuda militar de la URSS en la guerra contra el Japón. Además, estaba latente el deseo de ponerse de acuerdo para “organizar el mundo después de las hostilidades”. Los “tres grandes” llegaron al consenso sobre la necesidad de desmembrar a Alemania. Pero también se decidió la intervención militar de la URSS contra el Japón. Los soviéticos plantearon sus condiciones y fueron aprobadas. Lograron el restablecimiento de los derechos violados por Japón en 1904. Además, Stalin planteó la cuestión de Corea y hubo acuerdo en ponerla bajo el mandato de dos comisarios, uno soviético y otro norteamericano, pero sin ocupación militar.

Mientras tanto los soldados soviéticos avanzaban sobre Manchuria y el Norte de Corea; los aliados habían establecido hasta qué punto llegaría cada ejército. En la mitad de Corea estaría la línea divisoria, equidistante entre el río Yalu y el sur de la Península. En el sur del Paralelo 38, límite divisorio, prevalecerían los intereses de Estados Unidos. El dirigente Syngman Rhee (con apoyo de Estados Unidos y Japón) ganó las reñidas elecciones de 1948. Los soldados del ejército soviético, se habían retirado a Corea del Norte.

La barbarie de la guerra civil

Pero el 25 de junio de 1950 estalló la guerra civil en toda Corea. Los combatientes de Kim Il Sung lucharon por la liberación y por la unificación del país. Y el 19 de octubre de 1950 más de 400 mil combatientes voluntarios chinos, cumpliendo orientaciones de Mao Zedon, cruzaron el Yalu y salieron al paso de las tropas de Estados Unidos, que avanzaban hacia la frontera china. Los norteamericanos se vieron obligados a retroceder hacia el sur, empujados por fuerzas conjuntas de chinos y coreanos del norte. Stalin llegó en ayuda con aviones Mig-15, piloteados por soviéticos. De este modo recuperaron casi toda la península. Pero el presidente norteamericano Harry Truman necesitaba ganar la guerra, logró la colaboración de varios países de Europa que se embarcaron en esta aventura imperialista contra Corea. En América Latina sólo participó  Colombia, gobernada por Laureano Gómez, quien aprobó el envío de tropas.

La guerra fue larga (tres años) y cruel. Se calcula que murieron cerca de dos millones de coreanos del norte, casi un millón de chinos y un millón de soldados aliados. El armisticio firmado fijó los límites de las dos Coreas en el Paralelo 38. En la injusta división a Corea del Norte le correspondió la parte más accidentada del territorio. La capital y numerosas poblaciones quedaron arrasadas; la reconstrucción fue muy costosa.

Fue diferente en Corea del Sur. Era la parte más poblada, sufrió menos destrucción y contó con más recursos para la reconstrucción. Las transnacionales de occidente y Japón invirtieron muchos recursos en los años de la Guerra Fría y los grandes mercados del mundo abrieron las puertas a sus productos. Hoy el país alcanza altos niveles de tecnología y de productividad, pero sufre la crisis que padecen las grades potencias. Sin embargo tiene un PIB parecido al de México.

FUENTES: Jacques Pirenne. Historia Universal
              Las dos Coreas. Periódico Gramma