17 de abril de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Encuentro de jojoy con Tirofijo

8 de diciembre de 2010

Fue así, como dispusieron de todas las medidas de seguridad y precaución para la llegada de tan tenebroso y sanguinario personaje, para evitar que entrara dando órdenes de combate y profiriendo enjuiciamientos fuera del orden como acostumbraba hacerlo en las selvas de Colombia. Sin embargo, pasaron 24 horas y el mono jojoy nada que llegaba a tocar las puertas del tribunal supremo, para someterse al juicio implacable de la Justicia Divina, lo que puso celosos a San Pedro y Satanás, puesto que, ambos  se peleaban en ser el primero, dar la buena nueva al Padre Eterno. Poco después se supo que el alma de jojoy como buen estratega militar se quedó levitando en el espacio, al mismo tiempo buscaba que alguien le garantizara una entrevista con Tirofijo, que fue su tutor, y maestro en las artes del terrorismo y las más cruentas masacres de que se tenga noticia en el planeta tierra después de la era Hitleriana.
Tirofijo, se encontraba en esos momentos condenado a mil cadenas perpetuas, todos los días tenía que recibir durante varias horas el suplicio de estar colgado de las turmas, recibiendo los más denigrantes oprobios por parte de los súbditos de Satanás. Sin embargo, Satanás hizo un alto en el suplicio, permitiendo que por espacio de cinco horas se reunieran los dos narcoterroristas más avezados de toda la historia de la humanidad. Fue así, como lo sorprendió con la noticia de que se reuniría con Jojoy, -quedando totalmente trastornado y anonadado-. Tirofijo fue vestido elegantemente y perfumado con finas lociones, con el fin de dársele la impresión a Jojoy, que el infierno no era como lo pintaban.
Tan pronto se encontraron frente a frente, se trenzaron en tremenda disputa y en medio de semejante tronera se les escuchó el siguiente diálogo de vociferación:
Tirofijo: definitivamente Jojoy, usted es la embarrada, por ponerse de prepotente y ultrajar hasta más no poder a la tropa, mire lo que le pasó, le quebraron el culo, y ahora ni qué revolución ni qué carajos, eso ya se jodió. Lo único que queda es Alfonso Cano, que para mí, ha sido el señorito perfumado de las Farc, los demás son mandos medios que no tienen ideología, ni capacidad de combate. Son simples mercaderes del narcotráfico, secuestran y extorsionan para nutrirse personalmente.  
Jojoy: no me recrimine tanto camarada Tirofijo, que si bien Usted fue el fundador de las Farc, también consintió y patrocinó muchos desórdenes. Aceptó el narcotráfico para financiar la revolución. Cuando se iban a tomar decisiones de fondo, como masacres, toma de poblaciones, voladura de oleoductos, pescas milagrosas, entre muchas otras acciones, Usted me las aprobaba.
Tirofijo: no venga ahora a recriminarme, no sea majadero, que sí estoy condenado a mil cadenas perpetuas, no me importa darte en la jeta, para que aprendas a respetarme, sabes que fui tu jefe, y te formé como verdadero revolucionario, pero desgraciadamente se te subieron los humos, te hiciste coger inquina de la tropa. La operación que hicieron para abatirte, fue coordinada por tus propios anillos de seguridad, todo porque inspirabas más odio, que autoridad.
Jojoy: ¿y ahora que vamos a hacer camarada Tirofijo?
Tirofijo: ¿cómo que qué vamos a hacer? Pues comer mierda y de la buena, a Usted Jojoy, le espera una condena, como a mí, de mil cadenas perpetuas, no se vaya a dejar engañar de San Pedro y Satanás, que le prometerán que le van a dar buena vida eterna, porque son mas falsos, que los hermanos Moreno Rojas y los Nule, robándose los presupuesto de obras para Bogotá.  
Jojoy: créame camarada Tirofijo, que ahora si estoy nervioso, cuando venía de paso al encuentro con Satanás y San Pedro, el ángel de las tinieblas que me venía acompañando, me mostró algo que me dejó perplejo: existe al lado del infierno el pabellón Colombia con varios hornos de martirio: de la corrupción, del tráfico de influencias, de los falsos positivos, de los parapolíticos y farcpolíticos; de los narcoterroristas, de los pederastas y violadores. En fila india hay estatuas de cal y arena, que representan a cada uno de estos males en el mundo, y en todos está figurando un colombiano. Al acercarme a cada una de estas estatuas pude reconocer que todos son personajes en ejercicio de la vida Nacional, lo que indica que ya están condenados. Pero de todas estas estatuas hay una que me motivó bastante, y es la estatua de la tempestad, todos los días se está perfilando, a medida que aparece un nuevo escándalo, se va pareciendo mas al ex presidente Uribe. Con un agravante más, todas son arrasadas constantemente por vendavales de saqueos y corrupción, menos la estatua de la tempestad, que se instaló en la Casa de Nariño, por espacio de ocho años. Parece que se gobernó siempre a través de las chuza-Das  
Tirofijo: eso es cierto Jojoy, pero, a las farc y demás grupos subversivos, les tienen otro pabellón, donde todos los días a mañana y noche, nos van a aplicar las mismas atrocidades que cometimos con nuestras gentes. Pero a Usted Jojoy, por haber sido tan fanctoche, le van a adicionar otro castigo peor, y es el de la picana, que consiste en aplicar descargas eléctricas por todo el cuerpo, pero especialmente en los testículos, La misma que aplicaste a unos humildes campesinos del Guaviare, por el hecho de no tener con que pagarte la vacuna.
Jojoy: ¿será camarada Tirofijo, que nuestra lucha en las selvas Colombianas por más de cincuenta años, para tomarnos el poder, fue en vano?
Tirofijo: mientras fui el comandante supremo de las Farc, todo iba bien, pero, me dejé mangonear de Ustedes, los mandos medios, y me llevó el putas, todo se diluyo, la parte ideológica de las Farc, se fue por los despeñaderos de la corrupción cuando empezó a mezclarse con el narcotráfico, mejor dicho, peor que el Congreso de la República de Colombia.
Jojoy: ¿de suerte camarada Tirofijo, que ya no soy tu pupilo y tu comandante de confianza?
Tirofijo: agradezca Jojoy, que paré los chócolos de viejo, porque con otros meses de vida, te había mandado a fusilar. Tú estabas creando mucho malestar en la tropa. Como comandante fuiste todo un fracaso.
Jojoy: camarada Tirofijo, lo único que te digo es que el escenario Colombiano, está para alquilar balcón, casi todo el Congreso está en la mira de la Corte Suprema de Justicia; el gobierno de Juan Manuel, que apenas está arrancando con muy buenos augurios; sin querer queriendo, como dice el chavo del ocho, le está levantando las enjalmas al gobierno de Uribe, y se le ven peladuras de corrupción por todas partes. Los falsos positivos, las chuzadas del Das, el D.N.E y Fondelibertad, entre muchas otras, no dan tregua, todo los días se revelan nuevos casos. Lastimosamente con Juan Manuel, nada tenemos que hacer, dice que fumigará las farc como hormigas arrieras en un lodazal. Total que estoy de acuerdo contigo, las farc, no van para ninguna parte.
Tirofijo: es que con esa puta indisciplina de los guerrilleros, todo tenía que irse por la borda. Usted, se consideró el niño bonito y mimado de las guerrilleras, por eso fue que descuidó los cuadros de seguridad. No se le olvide Jojoy que casi todos los revolucionarios del mundo han caído, estando en amoríos con sus subalternas.
Yo por mi parte me tengo que ir Jojoy, lo dejo en manos de San Pedro y Satanás, jamás nos volveremos a ver, me voy muy decepcionado de todos Ustedes. Las Farc, nació como el ejercito, revolucionario del pueblo. Con una filosofía muy pura para rescatar los campesinos de la pobreza en que siempre han vivido. Pero, Ustedes los del Secretariado se aprovecharon de mi ya avanzada edad, se dedicaron al negocio del narcotráfico y del secuestro, olvidándose de los ideales revolucionarios. Estoy seguro que muy pronto veré a los que faltan por estos lares, vueltos papilla por las bombas y las balas del Estado. Parece que a Fabián Ramirez, acaban de darle también en la cabeza y muy pronto caerán los otros, empezando por Alfonso Cano.
Jojoy, quedó en medio de San Pedro y Satanás, quienes le propusieron, que si colaboraba con todo lo que le iban a preguntar sobre la organización de las farc, le daban la opción de que escogiera entre el infierno y el cielo. Jojoy, complacido aceptó este pacto, y estuvo por espacio de sesenta días informándoles sobre la organización subversiva. Tan pronto terminó el interrogatorio, Satanás y San Pedro, se miraban socarronamente. Jojoy los increpó para que le cumplieran lo pactado.
San Pedro le propuso a Jojoy, que se fuera veinticuatro horas para el infierno y después veinticuatro horas para el cielo, para que probara, y finalmente decidiera en cual, de las dos partes definitivamente se quedaba. A lo que Jojoy acepto.
Primero escogieron estar las primeras veinticuatro horas en el infierno, fue así como entraron a una especie de ascensor, empezaron a bajar por espacio de casi dos horas  a una velocidad increíble, cuando se abrió la puerta del ascensor, vino la gran sorpresa: ante los ojos de Jojoy apareció un paisaje hermoso, con Canchas de golf, animales de vistosos colores, mujeres hermosas, salas de cine, restaurantes con deliciosas comidas y bebidas; lo llevaron a un apartamento con yacusi y masajes realizados por bellas mujeres. Como si fuera poco, apareció Satanás elegantemente vestido y perfumado, quién le hizo una hermosa venia de bienvenida y le manifestó, que podría sentirse mejor de lo que él añoraba y que pidiera sin medida, que todo estaba a su servicio.
A las veinticuatro horas se apareció San Pedro y le dijo a Jojoy, que lo iba a llevar al cielo para que estuviera por veinticuatro horas y así finalmente escogiera su futuro. Fue así como ingresaron al mismo ascensor y se dispararon a una velocidad increíble, a las cuatro horas Jojoy, empezó a levitar, a sentir una profunda paz interior; a ver a cierta distancia cantidades de monjas y religiosos, orando y cantando. San Pedro lo dejó solo, flotando en unas hermosas nubes celestiales, pero nada de comida, ni de bebidas, ni de mujeres hermosas.
A las veinticuatro horas llegó San Pedro y le dijo: bueno Jojoy, llegó la hora de que decidas a donde quieres ir. A lo que Jojoy le respondió, por supuesto que al infierno San Pedro. La vida de santidad no es la mía, me gusta el bochorno, la vida mundana, las mujeres y el trago. San Pedro le dijo, fíjate bien Jojoy que después no te vayas a arrepentir. Finalmente se decidió por el infierno. Ingresaron nuevamente al ascensor y empezaron a bajar a la misma velocidad de antes, en cuatro horas llegaron y se abrió la puerta del ascensor, ante los ojos de Jojoy, apareció un inmenso campo de concentración de condenados, anegado de pantanos hediondos, animales ponzoñosos que picaban a los condenados por todas partes sin poderse defender puesto que estaban colgados de las turmas. Jojoy inmediatamente se puso a gritar, cuando llegó Satanás, ya con verdadera autoridad de capataz de los infiernos, Jojoy le preguntó: que hacía veinticuatro horas todo era tan distinto en los infiernos, que le explicara por qué lo había traicionado, a lo que Satanás, ensartándolo en los cachos le dijo: cumplo órdenes del Padre Eterno, y contigo hay que hacer exactamente lo que hiciste en la tierra: falso, mentiroso, narcoterrorista, violador, asesino, secuestrador, extorsionista, reclutador de menores, traicionero, HP.

[email protected]
[email protected]