11 de abril de 2021
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En ceremonia colectiva sepultadas ayer 11 de las víctimas de Bello

8 de diciembre de 2010
8 de diciembre de 2010

Escenas desgarradoras de personas que perdieron casi toda su parentela se vieron a lo largo y ancho del recorrido.

Calle Vieja da su primer adiós

El Mundo, Medellín

Masiva fue la presencia a la parroquia Nuestra Señora del Rosario para asistir a las honras fúnebres de once de las víctimas que perecieron tras el deslizamiento en Calle Vieja.

Aferrados a los ataúdes donde reposaban los cuerpos de once de las personas que perdieron la vida en el deslizamiento el pasado domingo en Calle Vieja, familiares de las víctimas dejaban ver su dolor, rabia e impotencia al darles el último adiós a sus seres queridos durante el primero de los sepelios colectivos que se tienen planeados en esta municipalidad.

A la parroquia Nuestra Señora del Rosario llegaron, tras recorrer las principales calles de Bello, dos caravanas fúnebres provenientes del Centro de Medellín y de la Institución Educativa Fontidueño, de Bello, donde fueron velados los cuerpos.

Centenares de personas llegaron al parque principal de Bello para asistir al sepelio colectivo en el que se le brindaron honras fúnebres de trece de las víctimas mortales que provocó el alud en Calle Vieja.
Foto: EL MUNDO

El parque principal de la localidad fue copado porcentenares de personas que esperaban atentas la llegada de los carros fúnebres con los féretros de las primeras once víctimas mortales de la tragedia en Calle Vieja. En medio de una calle honor plagada de dolor y lágrimas, uno a uno fueron conducidos los restos mortales hacia el interior de la parroquia donde se celebraron sus honras fúnebres.

Una comitiva de estudiantes de la I.E Fontidueño acudió al sepelio para despedir a varios de sus compañeros que murieron tras el alud. Directivas de la institución aseguran que por lo menos 60 de sus estudiantes de preescolar, primaria y secundaria, perecieron en los hechos, por lo que docentes y alumnos no ocultaban la tristeza de haber perdido con quienes alguna vez compartieran las aulas de clase.

En medio de la ceremonia religiosa, la familia Madrigal Maya despedía a seis de sus integrantes, a la espera que los que aún permanecen sepultados sean recuperados por los cuerpos de rescate que trabajan en la zona del desastre. Con sus rostros denotando la tristeza que esta tragedia les ha causado, los Madrigal que llegaron para despedir a sus familiares, abrazaban y golpeaban los féretros, recordando además aquellas anécdotas que vivieron junto a ellos.

Familiares de Isabela Osorio Palacio despidieron a la pequeña a quien el alud le arrebató la vida con tan solo 15 meses de nacida.
Foto: Archivo El Mundo

Al otro costado del altar, el cuerpo de la pequeña Isabela Osorio Palacio, quien tan solo vivió 15 meses, reposaba en un pequeño ataúd blanco. Junto a ella, llegaron sus padres, quienes acudieron a la parroquia sin importar el dolor causado por las graves heridas ocasionadas por el deslizamiento del pasado domingo y del que lograron salvarse aunque no pudieron socorrer a su pequeña hija.

Las miradas de quienes acudieron a la parroquia, reflejaban que esta tragedia conmocionó y enlutó a gran parte de los habitantes del municipio, quienes llegaron para acompañar a los familiares de las víctimas de la que quizás es la tragedia más grande por la que ha pasado esta localidad del Norte del Valle de Aburrá.

Una espesa nube negra cubrió el parque principal de Bello y la lluvia se hizo presente en esta ceremonia que continuará a medida de que vayan siendo rescatados y reconocidos los cuerpos sin vida del sector de Calle Vieja. Los alumbrados navideños que ayer serían encendidos, permanecieron a oscuras al caer la noche como muestra de respeto y luto por las víctimas de esta tragedia.