14 de abril de 2021
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Clientelismo y contratos

2 de diciembre de 2010

Muestra dicha práctica los niveles  de desfachatez y de corrupción de los políticos en sus tretas muy bien conocidas, y que cada vez reafirman que, en aras de la democracia, se puede hacer de todo, con la gran ventaja para este grupo de hampones de cuello blanco, pero con alma negra,  de que “nada sucede” y que siempre tendrán el camino libre y expedito para hacer cualquier cantidad de maromas, y perpetuar una de tantas costumbres podridas que agravan la rampante corrupción, llegando al descaro máximo de no inmutarse, y más bien esgrimir el manido y perverso argumento de que si alguien cree que han “delinquido”, pues que los denuncie, porque, mientras tanto, sólo es una sucia maniobra de personas interesadas en desprestigiarlos.  Pobrecitos, se engullen una buena tajada del presupuesto nacional a expensas de los idiotas útiles que votan por ellos, o que otros, ya no idiotas sino imbéciles, van, con el  cinturón en el pescuezo, en la búsqueda de unas migajas traducidas en puestos públicos, desde donde les seguirán quemando incienso por el resto de sus desgraciadas vidas. Uno de los mayores “capos” del clientelismo, fue el ex presidente, ya fallecido, Misael Pastrana Borrero, quien, independientemente de la herencia patrimonial, le dejó a su primogénito Andresito, esa misma practica. El cargo de Zar de Precios, en la época de Misael, la Caja Nacional de Previsión, la Caja Agraria, la Contraloría, y la repartición de los contratos en la ejecución de obras públicas, a través del Ministerio de Obras Publicas, centralizaron los más grandes fortines clientelistas de la godarria de entonces, y mi departamento de el Huila, bajo la Gobernación  de Felio Andrade Manrique, se dieron el banquetazo durante muchos años, pues las licitaciones las conocía el funcionario, y le pasaba el “ondazo” a su cliente de turno, para que licitara más bajito y con aparentes , mejores perspectivas. Eso siempre fue de conocimiento público, y ayer como hoy, y quizás en los años venideros seguirá siendo así.  Conozco a muchos paisanos, que se beneficiaron enormemente, y hoy gozan de un “merecido retiro”, en cambuches de 4 mil millones de pesos, construidos en Anapoima, sitio de veraneo de los dueños de este país, unos, con trabajo honesto, y otros, haciendo, como los micos,  mil maromas politiqueras.
¿”Enguandocaron” a algunos de estos resbaladizos personajes? Nunca se hizo nada, ni se ha hecho nada, ni se hará nada. Ésta es la triste realidad.
Y de las contrataciones, qué decir, cuando es otro cáncer linfático que ha venido carcomiendo las finanzas del Estado, que salen de los bolsillos de quienes pagamos los impuestos, para ir conociendo a quienes se embolsillan, mediante fáciles maniobras, y metidos en el túnel, no el de La Línea, sino en el de las Contrataciones en obras de gran calado, dizque para realizar los megaproyectos de la infraestructura colombiana. La muestra más fehaciente está en los famosos Nule, quienes, antes de comenzar una obra, reciben plata por anticipado, para irse colgando, y llegar, como ahora, a rendir cuentas chimbas. Pero ni la obra se hizo, ni la plata recibida aparece. Y ¿quiénes los acompañan en ese intrincado mundo de las sucias maniobras para atracar al fisco nacional? “Averígüelo Vargas”,  pues nadie sabe nada de nada, y nadie responde por nada.
Se oye lo que durante años venimos escuchando, y es que se “adelantan exhaustivas investigaciones y se llegara hasta las últimas consecuencias”, es decir, pasarán varios años, y los responsables ni pagan lo robado ni irán a la cárcel por “vencimiento de términos”.  Queda uno petrificado, al  saber, por los medios de comunicación, que no “aparecen” 69 mil millones de pesos que se dieron en anticipos a los Nule, para las obras de la famosa Calle 26 en Bogotá, o la doble calzada Bogotá-Girardot-Ibagué.
Y ¿qué pitos tocan Samuelito Moreno y su precioso hermanito? Ellos, muy cumplidores de la ”Ley”, están a la orden para que todos los entes de control los investiguen.  Pero a los entes de Control, ¿quién los investiga? El famoso carrusel de las Contrataciones es una realidad, y es mucho más grande que el famoso Carrusel, que se admira en Disney World.
Quienes quieran conocer a los Nule, tendrán que visitarlos en sus lujosas mansiones construidas en la ciudad del sol, ubicada en La Florida, es decir, Miami, U.S.A.
La corrupción, llana y rampante sigue su camino… como si nada…

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