2 de julio de 2020
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Congreso de Latinoamericanistas

7 de octubre de 2010
7 de octubre de 2010

Siempre resulta interesante poder estar al día en lo que se relaciona con los métodos, temáticas y preocupaciones de los europeos en torno a la problemática indígena, que fue el tema alrededor del cual giró dicho evento.

Encontré investigadores de Inglaterra, de Italia y por supuesto de muchas universidades españolas. Y también se pudieron escuchar enfoques bien distintos por parte del profesor de la Universidad de Sevilla, Juan Martín Sánchez. Digo distintos porque mientras la gran mayoría de los ponentes y participantes coincidíamos en el lastre que los indígenas americanos comenzaron a llevar sobre sus hombros por cuenta de una opinión europeo que los estigmatizaba como incivilizados, bárbaros y casi-humanos, el doctor Sánchez desempolvó la teoría de Goffman sobre el estigma para llegar a conclusiones bien peligrosas,
Dice Martínez que en la medida que el estigma es utilizado para segregar y muchas veces ejercer un dominio sobre otros, lo cierto es que muchas veces los segregados aprovechan esa situación para justificar la falta de éxito debido a otros factores.
Hasta allí no hay nada para escandalizarse, pero a renglón seguido plantea que en la medida que todos los seres humanos somos iguales, poseemos la misma esencia, pues habrá seguramente en la vida momentos en los cuales alguien con más poder nos estigmatice y nos domine, pero lo importante es que ese dominador nos proteja. Como quien dice: una justificación para el ejercicio de un dominio de un individuo a otro pero también de un pueblo a otro. Según eso, la conquista y sometimiento a que fueron sometidos los indígenas americanos por parte de los europeos es apenas justificable en la medida que éstos estaban más desarrollados.
En ese orden de ideas, no es posible hablar de la dominación como algo totalmente negativo, pues también quien domina posibilita el desarrollo de las personas sobre las cuales ejerce dominio. Peligroso planteamiento si tenemos en cuenta que el presidente Bush, echando mano de ese argumento, invadió a Iraq y podría seguir haciendo lo mismo con otros pueblos “menos desarrollados”.
La discusión fue acalorada pero definitivamente la inmensa mayoría de ponentes consideramos que ese tipo de planteamientos no resisten un análisis serio y que de alguna manera se estaba falseando completamente los planteamientos de Goffman. Creo que a estas alturas seguir pensando en un colonialismo científico, cuando ha corrido tanta literatura sobre estas temáticas, es a todas luces, por decir lo menos, arcaico. 
Pero, cosa rara, se recrudece el Europa una oleada de actitudes con alto contenido de xenofobia, sobre todo en Francia, Suecia, Suiza, Holanda y todo ello hace pensar la crisis económica lleva a rebuscar en los viejos anaqueles, teorías que justifican la preponderancia de ciertas razas o naciones. Nada de raro tiene que  desempolven “Mi lucha”.