2 de marzo de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

La operación Gomorra

30 de septiembre de 2010

Y seguramente que el nombre de Gomorra se escogió en la medida que sus habitantes se mostraron hostiles y agresivos con los forasteros que en determinado momento llegaron a visitar al personaje bíblico llamado Lot. Hasta su vivienda llegaron turbas airadas pidiendo que los huéspedes (unos ángeles enviados por Dios) fueran entregados a sus pobladores, contrariando la ley divina en tanto dar amor y protección a quienes en ese momento eran los huéspedes de Lot. Es más, dice la Biblia que Lot prometió que entregaría a sus hijas, si desistían de su empeño en relación con la entrega de los visitantes que albergaba Lot.
Ya sabemos que la ira divina acabó con Sodoma y con la vecina Gomorra y otras más ciudades vecinas. Los geólogos hablan hoy de un sismo que ocurrió hace aproximadamente 4000 años y que en virtud de un proceso de licuefacción, produjo el hundimiento de las ciudades costeras, las mismas que seguramente se encuentran en el fondo del Mar Muerto.
Ahora bien, si el Estado debe ser quien tenga el monopolio de las armas y es evidente que la guerrilla secuestra a la población civil y ha enfrentado y desafiado a la Fuerza Pública, es apenas lógico que se justifica plenamente la operación, sobre todo en la medida que no afectó de ninguna manera a la población civil.
No estaría por demás que el Estado fuera preparando la operación “Gomorra”, dirigida por igual a aquellos sectores que han sembrado el desconcierto y la violencia por todo el territorio nacional; acaparando tierras y apropiándose en el sector de la salud de enormes recursos que han dejado al sector en una permanente crisis. Y en la medida que la Biblia habla que el castigo para Sodoma no fue tanto por sus pecados de tipo sexual sino por la gula en la medida que comían hasta saciarse y vomitar, bien podría ser que el señor exministro Arias, ahora embajador en Italia, pagara con sus propios recursos todos los dineros que entregó a las familias más ricas de la costa Atlántica y los dineros que se dilapidaron en cuantiosos contratos de propaganda del Agro Ingreso Seguro.
Y es que el objetivo de la operación “Gomorra” podría ser bien amplio y no estamos esperando bombardeos ni sangre sino exclusivamente justicia: los contratistas de apellido Nule y los Macacos y Mancusos que en su momento apoyaron la elección del presidente Uribe, con su tío a la cabeza.
Coletilla: con grandes titulares la prensa informa que Mancuso ordenó en su momento que se votara por el presiente Uribe. Y que también la “Gata”, apoyó al ex presidente. De continuar así, puede ser seguro que mañana aparezca un titular diciendo que Ernesto Samper recibió dineros del narcotráfico para su campaña. Como quien dice, toda una chiva periodística.