26 de enero de 2021
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En Filandia, Quindio, se hizo la primera extinción de dominio a un burdel

3 de junio de 2010
3 de junio de 2010
Esta es la fachada del Bar Andino donde, según las autoridades, trabajaban menores de edad en actividades de prostitución. El lugar está a sólo 20 metros de la Alcaldía de Filandia.

Foto: Yeison Gualdrón / EL TIEMPO

Esta es la fachada del Bar Andino donde, según las autoridades, trabajaban menores de edad en actividades de prostitución. El lugar está a sólo 20 metros de la Alcaldía de Filandia.

A los dueños del Bar Andino, en Filandia (Quindío), las autoridades les tenían 'la cuerda pisada', desde el pasado 27 de marzo. Ese día, agentes de la Policía hallaron a una menor trabajando como prostituta en el establecimiento, a 20 metros de la Alcaldía.

Gracias a una labor de investigación, y a la intervención de la Fiscalía, amparada en la Ley 1336, que reglamenta la lucha contra la explotación, la pornografía y el turismo sexual con niños, niñas y adolescentes, se inició el procedimiento de extinción de dominio para el predio, el primer proceso de este tipo que ocurre en el país.

Autoridades del municipio aseguran que "no tenían conocimiento de lo que estaba pasando en ese bar". La Policía, tras labores de inteligencia, realizó un allanamiento el pasado martes por la noche.
Los agentes encontraron en el sitio cuartos ocultos que servían como habitaciones, donde los clientes sostenían relaciones sexuales con menores. "Tristemente, en el Quindío se presenta este caso de explotación infantil. Sin embargo, nuestros agentes siguen haciendo los controles para prevenir que este caso se repita", manifestó el coronel Antony Currea, comandante (e,) de la Policía en Quindío.

'No era un secreto'

Élmer Valencia, habitante de Filandia, dijo que no era ningún secreto que en esa cantina trabajaban menores. "Todos sabían que allí funcionaba una 'cantinita', donde venían niñas de otras partes a trabajar. Ellas llegaban el viernes y se veía que muchas
eran menores", contó.

"El dueño del establecimiento les pagaba entre 40 y 50.000 pesitos por trabajar ahí. Antes entraba al lugar, pero con esta situación, ya no se puede" añadió Valencia.

Por su parte, William Soto, fiscal seccional del Quindío, explicó que gracias a la Ley 1336 se pudo decomisar el inmueble. "El martes hicimos la medida de embargo del predio en la Oficina de Instrumentos Públicos. También, el secuestre del bien, junto con la Policía Judicial y el Icbf, que se encargará de administrar el inmueble", explicó.

Y añadió: "El Icbf tendrá autonomía para usar el predio, cuando el proceso surta efecto, y lo podrá convertir en un hogar de paso o sustituto".

Fabiola Echeverry, directora de ese instituto en Quindío, aclaró que mientras el proceso finaliza, esa entidad es la depositaria del bien, lo que no implica que las instalaciones le pertenezcan al Icbf.

YEISON GUALDRÓN
ESPECIAL PARA EL TIEMPO
ARMENIA