21 de enero de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Cavando la propia sepultura.

11 de junio de 2010

No creo que haya existido o exista en el planeta otro país como Colombia en donde se haya dado un cúmulo de presupuestos, màs de los necesarios y justificados, que inciten a una cruenta revuelta social, a fin de deponer un gobierno que ha brillado por una constante desviación del poder, acompañada de abuso de autoridad, extralimitación de funciones y una corrupción asfixiante llevada al extremo.

Es incomprensible que el pueblo colombiano, después de 62 años (1948-2010) de desasosiego, siga obnubilado con la actual dirigencia política clientelista y sinvergüenza, dando apoyo irrestricto a un gobierno perverso y corrupto hasta los tuétanos y, de manera pusilánime e hipócrita, demostrar una  paciencia extrema para soportar una guerra que no es la suya, conviviendo con el silencio y el terror en medio de una encarnizada e injusta violencia, como fue aquella a la que nos sometió el ‘paramilitarismo’ en macabro contubernio con la mayoría de la clase política de este país y la connivencia de la fuerza pública, sólo comparable con el genocidio de Leopoldo II de Bélgica en el Congo o el de Pol Pot en Camboya.

Ya es hora que a los colombianos nos respeten y no nos traten como’ marionetas’, buscando mantenernos en el oscurantismo e infundiéndonos temores fabulescos para hacer proselitismo barato en favor de quien encarna el màs ignominioso continuismo, justificando por todos los medios gran parte de lo errático de la política bandera de seguridad democrática, la cual nos tiene sumidos en una confrontación estéril sin vislumbrarse en el horizonte un fin mediato de paz, lo que está absorbiendo unos recursos importantes e injustificados que se requieren en otros campos màs prioritarios para el desarrollo del país como la infraestructura y la salud y que, además, de una u otra manera, en algo ayudan a combatir el flagelo del desempleo.

A un gobierno que sea responsable en la conducción de un Estado, sólo le queda esta alternativa: reconocer que existe el conflicto armado y buscar el acuerdo humanitario que garantice la firma del acuerdo final de paz, lo contrario, sería declarar la guerra frontal a la guerrilla, situación que tardaría unos seis meses para su liquidación, ocasionando unas cuantas lagrimas  y ‘luto’de muchos, pero solución a la vista. Esto, ante la opinión internacional es mucho mas decoroso que estar ordenando la libertad de criminales como Granda, la excarcelación de Karina y su amante y el pago excesivo por un apéndice como prueba del asesinato a sangre frìa de un comandante guerrillero.

En un programa televisivo de RCN, que dirige un periodista extranjero, muy bien pagado (martes 8 de junio), escuché unos comentarios que me asombraron, pero que a la vez eran dignos de todo el reconocimiento: trajo como referencia a la república Argentina, en donde se recurre a una práctica poco decorosa cual es la del empleo de los programas sociales estatales para amarrar votos en los comicios electorales, poniendo el ejemplo nuestro con Familias en Acción, expresando que aquí “no se vota por convicción, sino por temor”; respecto de la adhesión de Cambio Radical al candidato del ‘continuismo’ manifestó “que eso no era un cambio radical, que si lo fuera deberían estar con Mockus”; “ que definitivamente Mockus era demasiado bueno para ser un político colombiano”, y oigan esta perla,” que él no creía en la virilidad (de Santos) de los que se pintan el pelo”, eso lo dijo Jaime Bayly, y saben una cosa, en estos temas le creo ciegamente.

Quedó plenamente demostrado el cinismo, la carencia de dignidad y seriedad de la mayoría de los candidatos y cabezas visibles de los partidos políticos que corrieron desesperados a ‘colgarse’ del posible vagón de la victoria del próximo 20 de junio, cambiando, sin sonrojarse, su discurso demagógico barato para pescar los votos de los idiotas, con la misma facilidad con que una prostituta se quita sus pantaletas. ¿Dónde quedaron los ambiciosos programas que esbozaron en la campaña contra el continuismo de Uribe?¿Se perdió toda la verborrea que se expuso en la plaza pública, en sus escritos y en sus debates?, este es el primer factor de corrupción del que padece nuestra clase política: una sarta de mentiras, que ellos mismos terminan creyéndola, y el ‘menso’ pueblo esperando que pasen otros cuatro años para olvidar y seguir votando por los mismos, ¡estamos jodidos!.

La admiración desbordada conduce indefectiblemente al culto; el culto o veneración nos convierte en fetichista; el fetichista se vuelve fundamentalista; el fundamentalista es un fanático empedernido; el fanático empedernido es un enfermo mental en potencia; el enfermo mental requiere tratamiento psiquiátrico, de lo contrario, su daño cerebral es irreversible y progresivo y la muerte de sus neuronas inevitable, lo que lo lleva a distorsionar la realidad de los hechos, de su explicación lógica y del razonamiento adecuado, y es esto, precisamente, el contagio del que padece una gran parte de conciudadanos que siguen los postulados del padre de la seguridad democrática y, por supuesto, de las ‘Convivir’, que fueron el cimiento del ‘paramilitarismo’ en Colombia que buscó ‘refundar un nuevo país’.

Esta situación  con estos orates ha llegado a extremos tan deprimentes y caóticos, que toda la cascada de desafueros y escándalos delictuales en estos ocho años del gobierno de Uribe, son calumnias y montajes burdos de la oposición, tildados de terroristas y subversivos, con la ayuda y aquiescencia del poder judicial, porque así lo afirma el dueño del ‘Ubèrrimo’ y codueño de la hacienda ‘la Carolina’, cuartel general de los famosos ‘Doce Apóstoles’, que denunciara Gustavo Petro, hace muchos años.

El próximo domingo 20 de junio, se cumple la segunda vuelta de la elección presidencial, y esta es la mejor oportunidad para que el pueblo decente de Colombia entierre de una vez por todas estos 62 años de violencia y corrupción, lo opuesto, sería cavar la propia sepultura y dejar preparada la de su “prole”.

Si Usted desea un Presidente en el que se conjuguen perfectamente las ambivalencias en una línea de conducta política y social, vote por Juan Manuel Santos.

Si Usted desea un Presidente que conserve la misma conducta pendenciera de Uribe, frente a la rama judicial, periodistas, oposición y jefes de Estado vecinos, vote por Juan Manuel Santos.

Si Usted desea un Presidente que continúe  el ‘maridaje’ con la clase política ilegítima por ‘paraca’, corrupta y sinvergüenza, ahí están todos  a su alrededor, vote por Juan Manuel Santos.

Si Usted desea un Presidente que tenga mucha experiencia política en el saltimbanqui clientelista y conocedor del trueque con el Congreso, vote por Juan Manuel Santos.

Si Usted desea un Presidente que busque por todos los medios reformas a la Justicia tendientes a procurar de manera sutil la impunidad en procesos concretos, tales como: la parapolítica, Agro Ingreso Seguro, Yidis política, las chuzadas del DAS, los falsos positivos, los doce apóstoles (finca La Carolina de Santiago Uribe), el referendo reeleccionista, etcétera, etcétera, o que evite solicitar la intervención de la Corte Penal Internacional en los delitos de lesa humanidad, vote por Juan Manuel Santos.

Si Usted desea un Presidente que dentro de cuatro años busque la reelección por los mismos atajos de Uribe, vote por Juan Manuel Santos

Si Usted desea un Presidente con mentalidad ‘torcida’ y proclive a reuniones clandestinas con delincuentes para fraguar golpes de Estado, vote por Juan Manuel Santos.

Si Usted desea un Presidente que continúe esta guerra estéril obsesionado con la distorsionada  seguridad democrática, pagando costosas ‘recompensas’ por manos cercenadas, vote por Juan Manuel Santos.

Si Usted desea un Presidente androide de fácil y segura manipulación por parte de Uribe, vote por Juan Manuel Santos.

Si Usted desea un Presidente diabólico, con reencarnación cerebral de Uribe, no lo dude, observe, y vote con confianza por Juan Manuel Santos.

Manizales, Junio 12 de 2010.