21 de enero de 2021
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Una visión política: la salud está enferma y necesita de los médicos

21 de mayo de 2010
21 de mayo de 2010

salud

Los análisis realizados y propuestas de solución, son válidas en parte pues se refieren a tratar los síntomas y no la causa de la enfermedad. Todo parece indicar que hace falta el juicio médico, adquirido en el manejo cotidiano de las enfermedades. La enfermedad no está en los síntomas ni en las sábanas, está en el paciente.

Al escuchar los analistas sobre el problema de la Salud, y aun a los candidatos presidenciales, unos y otros ven los problemas en el POS, NO POS, régimen contributivo y subsidiado que no son la causa del problema sino son síntomas o consecuencias y la terapia resulta inadecuada.  

La causa más importante de la crisis o enfermedad de la Salud es la administración de ésta por las EPS, desde la aprobación de la Ley 100 en Salud. No lo es del todo de la Ley 100 en Salud, si no que este esperpento se dio mediante alguna colaboración, en cualquier momento, en el trámite de la Ley en el Congreso, que permitió con  unas palabras sutiles fuera de contexto, y aparentemente insustanciales, colocadas en literales o numerales alejados de sus artículos, convirtieran a las Empresas Promotoras de Salud EPS en prestadoras de servicios médicos.

La Ley fue aprobada por el Congreso sin que éste se diera cuenta de lo perverso que se ocultaba en esos literales. Las consecuencias de éste fraude fueron. Primero: que el Congreso se lo tragó sin darse cuenta y luego las consecuencias fueron para todos los Colombianos.  

Asumir la administración de la Salud por parte de gentes inescrupulosas que se dicen unas veces financistas y otras comerciantes, es un acto de corrupción, y muy grande que no tiene sentido ni explicación posible, es tanto, como si una Ley de justicia que se tramitara en el congreso para reglamentar unos procesos de la justicia, de repente fuera utilizada para entregar la administración de la justicia y la sanción de las penas, a personas ignorantes ajenas a la justicia.

La aprobación de esta ley así, da mas la impresión de ser un atraco con arma silenciosa al mismo congreso de la república y a la nación donde nadie vió ni escuchó lo que sucedía y sólo después los resultados fueron las consecuencias.  

Reformar la Salud para que funcione mejor el POS o NO POS o el régimen contributivo subsidiado o darle plata por aumento de la tributación en el contributivo o por apropiación del presupuesto nacional, sin desmontar la administración de la Salud, por las EPS, que corruptamente se hicieron a cargo de ella es como se dice vulgarmente “ gastar pólvora en gallinazos”  
 

La reforma a la Salud debe hacerse con el retiro de las EPS como administradoras de esta, que al hacerse prestadoras de servicios médicos cambiaron el sentido de la atención como servicio por una mercancía que genera utilidades, mediante una nueva Ley actualizada, en la cual se elimine también la legalización que se hicieron de ellas, en la Ley 1122 del 2007 por medio de la cual podían prestar atención a sus pacientes hasta en un 30% en las instituciones prestadoras de Salud.

La Salud es un servicio público como lo dice el artículo 49 de la  Constitución y el manejo de los dineros públicos salvo, que haya una Ley que lo autorice, también deben ser manejados por instituciones públicas, en estas condiciones la Salud debe regresar a las instituciones públicas administradoras de la Salud pública y de los médicos, hoy incapacitadas para actuar porque los dineros de la Salud los manejan los mercaderes de la Salud. Doscientos años de manejo y crecimiento de la atención de la salud en Colombia por los médicos, con la creación de un sistema de Salud admirable internacionalmente, sin corrupción siempre con el sentido de servicio al paciente con eficiencia y calidad, son títulos para que una nueva Ley se las devuelva a sus manos y que los corruptos o autores de este insuceso sean descubiertos y castigados.

Con una nueva Ley de Salud que se apruebe con la colaboración de los congresistas que también fueron engañados por la astucia de quien falsificó la Ley 100 en Salud y con una clara definición que la Salud no es un negocio, ni una mercancía, cerremos este capítulo negro de la Salud en Colombia que se ha extendido por dos décadas  y que fue un engaño perverso al congreso, a la Salud del pueblo Colombiano y a los médicos, para que la Salud no sea nunca más una mercancía y todos los Colombianos, los congresistas y los médicos devaluados y sometidos a un manejo infrahumano no lo sean más.