21 de enero de 2021
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Rechifla para Ortega en jura de Chinchilla

9 de mayo de 2010
9 de mayo de 2010

ortega

El intenso “uhh, uhh, uhh” y los silbidos que como muestra de rechazo provocó el anuncio del ingreso de Ortega —quien llegó acompañado de su esposa la primera dama Rosario Murillo—, se hizo más evidente cuando el abucheo se transformó en vivas, aplausos y piropos para el príncipe Felipe de Borbón quien hizo su ingreso a continuación de la pareja Ortega-Murillo.

Algunas agencias de noticias atribuyeron la muestra de desprecio hacia la pareja presidencial nicaragüense a su característica impuntualidad. Fueron los últimos en llegar al traspaso de poderes, ingresaron al parque metropolitano La Sabana casi a las 11:00 a.m., cuando Arias y Chinchilla ya estaban ahí.

Sin embargo, aparentó ser puntual, ya que al momento de ser anunciado entró al parque. Pero al escucharse su nombre gran parte de los seis mil “ciudadanos de a pie” que asistieron a la ceremonia espontáneamente demostraron su repudio, como acostumbran a hacerlo los ticos, con abucheos y silbidos.

El penoso recibimiento que se le ofreció a Ortega contrastó con las efusivas bienvenidas plagadas de aplausos y vivas que los asistentes le brindaron a los otros diez mandatarios invitados y a unas 65 delegaciones oficiales que acudieron al histórico evento donde en medio de un ambiente popular y festivo, una mujer asumió por primera vez la Presidencia de ese país.

La reacción que produjo la presencia de Ortega se convirtió en el aspecto negativo de la celebración. En contraste la asistencia del príncipe Felipe de Borbón —a pesar de que su padre el rey Juan Carlos de España en esos momentos era sometido a una cirugía para extirparle un nódulo benigno de un pulmón— fue lo más llamativo. Para el heredero de la corona española hubo vivas y aplausos de parte de los invitados, y una buena dosis de piropos provenientes de sus admiradoras.

Durante la ceremonia Ortega lució muy serio, quizás porque muy cerca estaba el presidente de Georgia, Mijail Saakashvili. Nicaragua y Rusia son los únicos países que han reconocido oficialmente como naciones independientes a las regiones separatistas georgianas de Osetia del Sur y Abjasia.

Aunque quedará la incógnita sobre el origen de la reacción que generó el presidente Ortega al ingresar al parque La Sabana, ésta podría asociarse a los resultados de diversas encuestas.

EXPRESAN LO QUE SIENTEN

A inicios de abril la empresa M&R Consultores publicó los resultados de una encuesta que reveló que los altos niveles de desaprobación que el presidente Daniel Ortega ha acumulado entre la mayoría de nicaragüenses —en más de tres años de gestión— han traspasado fronteras y ahora son compartidos por más de cincuenta de cada cien habitantes de los países que integran el grupo centroamericano CA-4 (Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua).

El resultado de esa investigación reveló que Ortega provoca desagrado al 74 por ciento de nicaragüenses. A 63 de cada cien guatemaltecos, a 52 de cada cien hondureños y a 50 de cada cien salvadoreños. En el estudio no se incluyó la opinión de los costarricenses porque no pertenecen al CA-4, pero el incidente de ayer podría confirmar que el desagrado para Ortega en Costa Rica es similar al del resto de países.

Dicho estudio también reveló que el presidente de El Salvador, Mauricio Funes, es aceptado por el 77 por ciento de nicaragüenses, 76 de cada cien hondureños, 65 de cada cien salvadoreños y cincuenta de cada cien guatemaltecos.

El segundo lugar lo comparten los mandatarios de Honduras Porfirio Lobo y Álvaro Colom, de Guatemala. El hondureño Porfirio Lobo obtuvo en Nicaragua el 54.5 por ciento de aceptación y en Guatemala el 38.8 por ciento. Mientras que Colom se ubicó en segundo lugar en El Salvador con el 57.4 por ciento y en Honduras con el 61 por ciento.
 
SER “NIÑO MALCRIADO” NO FUNCIONA

Para el ex canciller de la República y diputado liberal Francisco Aguirre Sacasa, el abucheo para Ortega refleja que los ticos no están de acuerdo con el rumbo que Ortega lleva a Nicaragua. Además, ser el “niño malcriado” no funciona bien en el concierto de las naciones, dice.

Considera que por la cercanía de los países y por la presencia de más de 600 mil nicaragüenses en aquel país, los costarricenses son los extranjeros que mejor informados están de lo que ocurre en Nicaragua, y que el recibimiento que le dieron a la pareja presidencial refleja que ellos perciben que Nicaragua anda mal en política y que su piloto que se llama Daniel Ortega es el culpable de eso.

“En el fondo, los costarricenses no le están dando un voto de confianza a la dirección en que el presidente Ortega está conduciendo el país y lo exteriorizaron a través del abucheo. No están conformes con la dirección que el país lleva y en Costa Rica hay muchos ojos pendientes de eso porque hay más de 600 mil nicas allá”, dice Aguirre Sacasa.

Añade que la reacción también pudo ser provocada porque en Costa Rica se percibía que la relación entre el ahora ex presidente Oscar Arias, al que se aplaudió en el acto, con Ortega siempre fue muy tensa.

Para el ex Canciller la ausencia de convencionalismos y las excentricidades del mandatario —que se reflejan de muchas formas, entre ellas la falta de información de lo que hace y hasta en su manera informal de vestirse— también contribuyen para que se generen este tipo de reacciones.

“A ellos no se les escapa que nuestro Presidente no actúa como el resto de jefes de Estado. No informa cuándo va a llegar, no usa saco y corbata, que para nosotros no tiene importancia, para ellos sí la tiene. Porque hay un cierto decoro que se tiene que observar y esa manera improvisada de niño malcriado no funciona”, expresa el diputado.
 
“EL QUE SIEMBRA VIENTOS, COSECHA TEMPESTADES”

Emilio Álvarez Montalván, quien también se desempeñó como Canciller de Nicaragua, estima que la forma en que parte de los asistentes a la toma de posesión de la presidenta Chinchilla recibieron al presidente Ortega es una expresión de que el mandatario nicaragüense no tiene buenas relaciones públicas internacionales.

En tanto, el ex embajador de Nicaragua en Costa Rica, Mauricio Díaz, señala que la reacción de los costarricenses ante la presencia de Ortega fue el resultado de la imagen que éste vende de sí mismo y de la hostilidad que ha provocado en la prensa de aquel país.

“Dicen que el que siembra vientos cosecha tempestades y él se ha encargado de vender una imagen de Presidente intolerante, soberbio, despótico, violador de la Constitución, irrespetuoso de las normas de convivencia y del derecho nacional e internacional y ése es el resultado”, refiere Díaz.

Agrega que también debe tomarse en cuenta que los miles de nicaragüenses que viven en Costa Rica no están allá porque quieren, sino porque no encuentran las condiciones de estabilidad laboral y las garantías económicas y políticas para permanecer en Nicaragua y su frustración causa alguna influencia en la opinión pública de los costarricenses.

Díaz considera que también influye que en la prensa costarricense hay mucha hostilidad hacia el rosario de ilegalidades que han situado a Ortega como un gobernante intolerante y soberbio que gobierna al país sin apego al Derecho.

“Entonces ellos lo que ven es la figura de un hombre que es la antítesis de los presidentes civilistas que han caracterizado la historia de Costa Rica”, afirma Díaz.

Para el ex embajador los conflictos legales que enfrentó el embajador Harold Rivas y la familia de su hermano Roberto quien preside el Consejo Supremo Electoral (CSE) también abonan, ya que las denuncias surgen no sólo por la exoneración ilegal de vehículos sino por el oneroso estilo de vida y la adquisición de bienes suntuarios, que no se han inventado para hacerle daño a “su eminencia como dice don Roberto, sino que surgieron por sus bandidencias”.

( Con la colaboración de Josué Bravo)