17 de enero de 2021
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“Me retiro del Congreso, para disfrutar lo que me queda de vida”, Omar Yepes Alzate

13 de mayo de 2010
13 de mayo de 2010

Fue entonces cuando tomó la decisión de regresar a Manizales e ingresó como asistente a la Facultad de Derecho de la Universidad de Caldas, donde decide culminar sus estudios y obtiene el título de abogado.

Oriundo de Pijao, departamento del Quindío, en ese entonces departamento de Caldas. Hijo de Don Floro Yepes Gómez y Doña Elvia Alzate Toro, de cuya unión nacen trece hijos, todos geniales, amigueros y dicharacheros, como Lucelia, Stella, Jorge Hernán, Gloria, Mélida, Ever, Arturo, Luis, Fernando, Jaime y las ya fallecidas Julia y Martha Lucía. Todos criados en una casona, donde pasaron sus mejores días por ser una morada llena de amor, alegre y confortable, rodeada del cultivo tradicional: el café, son épocas de grata recordación.

En los años de bachillerato, Omar Yepes se distinguió por su afición el fútbol, era centro delantero o interior derecho o 10, de los equipos Deportivo Génova y Seleccionado de Nuestra Señora. Ya en la universidad jugó en el equipo Lleras, con algunos profesionales que hicieron parte después del Once Caldas. Otra de sus aficiones era la bicicleta, competía en carreras de largo aliento. Afirma que nunca se cayó. Por su agilidad mental y con voz elocuente, sus compañeros creían que iba ser un locutor radial. Conocía el nombre de todos los integrantes de los equipos en la época dorada del fútbol, así mismo de los deportistas de las diferentes disciplinas tanto nacionales como internacionales.

Afirma que es hincha del Deportes Caldas, campeón en el 50 y luego del  Once Caldas, equipo que ha tenido varios nombres.

Por ese tono de voz, Omar Yepes muy temprano demostró su capacidad innata para el canto, era contactado por sus compañeros para dar serenatas a las quinceañeras. Por su voz, evocadora y sensual, mitad Leo Marini y mitad Hugo Romani, las jovencitas terminaban enamorándose de él.

Actualmente canta boleros y tangos en las reuniones que organiza con sus allegados. Ha grabado tres CDs, que regala a sus amigos, “los enladrillo con eso” señala jocosamente. ¿Cómo llegó a grabarlos? Un día Jaime Pava Navarro me invitó a un parrandón a la emisora Radio Súper y allí él entonó varias canciones, alguien que sabía que yo cantaba me pasó el micrófono y lo hice. Augusto Labrador me hizo los arreglos  musicales y grabamos boleros y  tangos abolerados de la vieja guardia, los clásicos de Lucho Gatica, Romani, Marini, etc.

Otro de sus pasatiempos es la pintura. Cuando las sesiones son largas se dedica a hacer perfiles de los ministros y compañeros de recinto.

Floro Yepes fue líder innato y Omar heredó esa vena política, organizó el Comando Departamental de Juventudes Conservadores, en época de Mariano Ospina Pérez. En 1975 ingresa al Directorio Nacional. Después de ocupar los cargos de diputado, concejal, gobernador, ingresa a la Cámara de Representantes en 1974. De allí sale elegido Senador de la República en el 78 hasta hoy.

En Caldas había una escuela oratoria que fue característica de los caldenses que se llamaba “El Greco caldenses”, porque era gente que apelaba a la citas de los poetas y escritores, oradores formidables como Fernando Londoño, Silvio Villegas y Gilberto Alzate. “Me tocó la etapa final de ellos, época donde se hacia otro tipo de política, subsiguiente al Frente Nacional, donde las personas eran más expositores, entre ellos Hernán Jaramillo Ocampo, José Restrepo Restrepo, Rodrigo Marin Bernal, Luis Guillermo Giraldo, Víctor Renán Barco López, Alberto Mendoza Hoyos. No era un gran orador pero me defendía”, indica.

“Mis años de congresista los dediqué a solucionar problemas de la gente, a tener contacto con ellos, donde aplicaba el trabajo de la hormiga: de manera paciente y laboriosa, procurando que la gente tuviera lo que tenía que tener y buscando el desarrollo de las regiones, donde había bastante atraso por ejemplo en el oriente del departamento”, afirma el senador.

Como jefe del conservatismo, pronuncia una de las frases que hizo carrera en el partido ¡No importa que nos derroten! El conservatismo debe presentar en la elección presidencial su propio candidato o habrá desaparecido como partido". Una vez conocido el fallo de la Corte Constitucional de la no reelección, no dudó en decir: "No vuelvo al Senado pero el conservatismo tiene candidato propio a la Presidencia de la República".

Recuerda cómo fue su amistad con Víctor Renan Barco y esa alianza indisoluble entre estos dos grandes líderes de Caldas. “Tuvimos esa alianza durante 28 años, en donde nos poníamos de acuerdo para elegir gobernador cuando se inició la elección y antes para trabajar aliados cuando eran de nombramiento, nos repartíamos el poder. La alianza inicialmente fue de Barco, Luis Guillermo Giraldo y yo. Ellos liberales y yo conservador y el reparto era equitativo, 33, 33 y 33. La votación era similar, una vez se retira Luis Guillermo, seguimos la alianza Barco y yo y ya era 50/50 en los cargos que eran de manejo de libre nombramiento y remoción y un reparto equilibrado del presupuesto en las regiones liberales y conservadoras. Fuimos casi siempre compañeros en la Comisión Tercera”.

En estos 36 años en el Congreso, experiencias y anécdotas le darían para escribir un libro, pero el tiempo dirá si escribe sus memorias. Él nos cuenta que un día en un debate entre los entonces senadores Augusto Espinosa Valderrama contra Álvaro Gómez Hurtado, Augusto que era erudito se soltó un discurso por lo menos de dos horas atacando a Álvaro y cuando terminó, la gente estaba pendiente de la respuesta de Álvaro. Él  metió la mano al bolsillo, sacó una regla de cálculo, hizo ahí unas operaciones simuladas y dijo: miren dos horas hablando para no decir nada importante y con eso lo sepultó y luego empezó hablar de otras cosas y no se refirió al discurso de Augusto”.

Omar Yepes deja el Congreso. Según él: “Uno tiene que saber salir a tiempo, no salir derrotado, salir por su propia voluntad. Creo que cumplí mi cometido de trabajar en función  de partido, de país, de región y hay  que abrirles espacio a otros como a Arturo mi hermano. Era el momento de apoyarlo. Pero sigo haciendo política en la región y a nivel nacional si me es dado hasta que el cuerpo me aguante  y la gente me tolere”.

¿A qué se dedica una persona que se retira? pregunta que se formula y contesta: primero, a atender sus asuntos propios; segundo, a estar más con mi  familia, mis hijos Marcela, Maria José, Daniel y Mariana que son mi razón de ser; tercero, leer lo que la política no le deja tiempo a uno, y de pronto, viajar  si el tiempo también me alcanza, con tranquilidad sin afanes, disfrutar la vida porque en la política no se disfruta. La política lo amarra a uno y lo copa de tal manera que uno vive para los demás pero poco para uno”.

Al final de la entrevista expresa: “Una vez le leí a Séneca "la gente se retira cuando piensa disfrutar  la vida y cuando menos piensa se agotó el tiempo y no la disfrutó”.