26 de enero de 2021
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Lula: Acuerdo nuclear de Irán es una victoria para la diplomacia

17 de mayo de 2010
17 de mayo de 2010

 El presidente de Brasil calificó el acuerdo como un paso para el fin de la discusión por el desarrollo nuclear. (Foto: EFE)

El presidente de Brasil calificó el acuerdo como un paso para el fin de la discusión por el desarrollo nuclear. (Foto: EFE)

 
"La diplomacia sale vencedora hoy", indicó el mandatario brasileño al ser interrogado sobre el acuerdo alcanzado en Teherán, poco antes de dejar el país.

"Fue una respuesta de que es posible, con diálogo, que construyamos la paz y el desarrollo", sostuvo Lula en su breve declaración a la radio estatal brasileña.

El jefe de Estado afirmó que el acuerdo, que fue sellado en una declaración, fue una labor especial de los ministros de Relaciones Exteriores, que se reunieron hasta las 04H00 locales (00H30 GMT), y elogió especialmente a su canciller, Celso Amorim.

Luego de la compleja negociación, Brasil y Turquía lograron arrancar un compromiso de Irán para intercambiar su uranio en el exterior y se abra así la puerta a una solución dialogada al conflicto generado por el desarrollo de tecnología nuclear del país gobernado por Mahmoud Ahmadinejad.

El acuerdo fue sellado a primera hora en el centro de convenciones de Velenyak, en el norte de Teherán, durante un desayuno de trabajo que compartieron el presidente de Irán con el primer ministro turco, Recep Tayeb Erdogan y Lula.

"Naturalmente, este acuerdo que hemos firmado hoy no responde a todas las cuestiones, pero sirve de condición previa para proseguir con las negociaciones", explicó Amorim.

"Tenemos un puerta de salida que, en nuestra opinión, no deja espacio alguno, si antes lo hubo, a las sanciones o al camino hacia las sanciones. Es la senda de la paz, es la senda de la negociación, es el camino del diálogo y somos muy felices por ello", agregó.

Además "ofrece a la comunidad internacional garantías de que estas actividades no se desvían a propósitos nucleares", agregó.

Según el enviado especial de teleSUR en Teherán, Jordán Rodríguez, la declaración contempla el envío de mil 200 kilogramos de uranio enriquecido al 3,5 por ciento por parte de Irán a Turquía, donde quedarán bajo custodia de este país, a cambio de recibir en un plazo de un año 120 kilogramos de uranio pero enriquecido al 20 por ciento.

Posterior a este acuerdo, Irán remitirá a lo largo de esta semana una carta al Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) con los detalles de la nueva oferta.

Una año después de la entrega, Teherán deberá recibir el combustible nuclear que necesita procedente de los países productores, Francia y Rusia. De lo contrario, Turquía devolverá a Irán el uranio depositado en su territorio.

"La pelota se halla ahora en el tejado del OIEA" y de la comunidad internacional, aseguró, por su parte, el vocero del ministerio iraní de Asuntos Exteriores, Ramin Mehmanparast.

Una de las novedades de este acuerdo es la declaración de respaldo ofrecida tanto por Turquía como por Brasil al desarrollo iraní de energía nuclear, y en particular, a su desarrollo a proseguir con el enriquecimiento de uranio con fines médicos, científicos, entre otros.

Pese a los logros alcanzados, un vocero de la jefa de la diplomacia de la Unión Europea (UE), Catherine Ashton, afirmó que este nuevo acuerdo "puede constituir un paso en la dirección correcta" si se confirman los detalles, pero "no responde a todas las inquietudes" respecto al programa nuclear de Teherán.

Pese al alcance, naciones como Inglaterra, Francia y Reino Unido ya se pronunciaron al respecto descalificando la medida.

 París aseguró que este tratado no solucionaría el "problema de fondo" del programa nuclear iraní y el hecho de que Teherán siga enriqueciendo uranio.

"No nos engañemos: una solución al asunto del (reactor de investigación civil iraní) TRR (…) no solucionaría en nada el problema planteado por el programa nuclear iraní", afirmó el portavoz de la cancillería francesa, Bernard Valero, interrogado por la prensa sobre la posibilidad de frenar el examen de nuevas sanciones contra Irán en la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

"El intercambio de uranio es sólo una medida de confianza, un acompañamiento. El nudo del problema nuclear iraní es la prosecución de las actividades de enriquecimiento en Natanz, la construcción del reactor de agua pesada en Arak, la ocultación de la planta de Qom, las preguntas de los inspectores de la AIEA que todavía no han sido respondidas", precisó.

Por su parte, el ministerio de Relaciones Exteriores británico emitió un comunicado donde afirmó que Irán continúa siendo un "serio motivo de preocupación" a pesar del acuerdo tripartido alcanzado por este país con Brasil y Turquía.

De igual manera, el presidente permanente de la Unión Europea (UE), Herman Van Rompuy, explicó que "el principal problema no es cargar de combustible el reactor experimental de Teherán, sino el programa nuclear en sí mismo. La AIEA ha presentado propuestas razonables sobre el combustible para el reactor pero Irán no ha respondido positivamente".

"Hemos oído pero no hemos visto las nuevas propuestas después de todas las complicaciones y confusiones que Irán ha sembrado en los últimos meses", estimó el presidente de la UE.

Irán ha explicado en repetidas ocasiones, y ante la AIEA, que su programa nuclear es desarrollado con fines científicos y para la investigación en el área de la salud.

Las grandes potencias mundiales acusan al Gobierno iraní de presuntamente ocultar, bajo su programa atómico civil, la adquisición de un arsenal nuclear, alegación que Teherán ha rechazado de manera reiterada.

El pulso se ha agravado en los últimos seis meses, después de que Irán decidiera continuar con el ejercicio de su derecho a explorar fuentes alternativas de energía y comenzara a enriquecer uranio al 20 por ciento por sus propios medios.

Desde entonces, Estados Unidos, secundado por países como Francia, Reino Unido y Alemania intenta consensuar una nueva serie de sanciones contra la República islámica.

teleSUR-AFP-EFE/ dag