24 de enero de 2021
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Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

El temor de ser favorito

24 de mayo de 2010
24 de mayo de 2010

A pocos días de la inauguración del mundial de fútbol en campos de Sudáfrica, se agita la tómbola de los países que son y no quieren aparecer dentro de la carrera por el título. Es un extraño juego de esguinces y trucos que pretende eludir  el peso de las candidaturas a priori.

Nadie acepta el sello. Parece un Inri. La opción resbala con la rapidez de un río embravecido, y no hay candidato que no la suelte cual papa caliente. Se alega humildad, pero lo cierto es que el lobo siempre busca dar la apariencia de oveja.  

Se trata, por supuesto, de un esfuerzo fallido, inútil, porque las casas de apuestas y el universo de la crítica cumplen la tarea de fijar el curso y evitar desvíos. Tampoco, en realidad, guarda sentido. En la era de la tecnología, del satélite y de los avances de las comunicaciones,  no existe manera de esconder los méritos ni los galones de potencia. Nada se oculta bajo el sol…del balón.

Desde los albores de la cita de cada cuatro años, por allá en los años 30, se ha mantenido la tendencia de la lógica y de la historia de cada país competidor. La expresión de que en el fútbol nada está escrito (se repite en otros frentes del deporte) no cuadra con la verdad mundialista.  Salvo por el golpe fantástico que dio Alemania Federal en 1954, cuando hizo añicos el sueño de Hungría que para la época era un canto al buen juego y se mostraba imponente,  siempre son los mismos con las mismas.  Se les cierra el espacio a los que podríamos llamar retozos democráticos, para establecer una casi impenetrable dictadura del balón.

La FIFA supera la barrera de los 200 paises afiliados (por la vía de las Asociaciones) y el club de los campeones sólo tiene siete socios. Los finalistas no pasan de diez. Con ello se ratifica que la vuelta olímpica universal es un honor costoso. Supone una cuesta difícil de escalar.

Olé por España

vicente del bosqueEl técnico Vicente del Bosque (foto) le dice al que lo quiere oír  que España no irá a Sudáfrica con pretensiones insufribles de equipo intratable. Con esa advertencia, se pone en guardia contra la oleada de favoritismo que lo rodea.

Al aplicar el espejo retrovisor, se comprueba que España nunca fue un rival de jerarquía en los mundiales. A duras penas un cuarto puesto, de milagro, en Brasil 1950, para balance paupérrimo después de doce participaciones. La “furia roja” se quedaba en simple amenaza, y era objeto de la burla y la ironía. Puro cuento. En octavos se hundía.

Los tiempos cambian y después de la Eurocopa del 2008, cuando bajo la dirección del irascible Luís Aragonés conquistó el título sobre Alemania (1-0), España empezó a figurar en el tinglado con la bravura de un toro de lidia.  No sólo fue cuestión de obtener el trofeo continental, tras una exuberante demostración de calidad futbolística, sino de establecer prolongado invicto y asombrar a los catedráticos con estilo punzante de juego rápido, preciso y eficaz.      

La nueva era dejó para cofre de las hazañas un logro de quince victorias consecutivas, entre el 26 de junio del 2008 y el 17 de junio del 2009, al lado de la impresionante cadena de 35 partidos sin derrotas, entre el 2007 y el 2009. De esa etapa imbatida, l3 partidos le corresponden al actual técnico, Vicente del Bosque, y 22 a Luís Aragonés.

España muestra, en esencia, el mismo estilo del Barcelona, considerado el mejor equipo del mundo en los actuales momentos así no sea el campeón de Europa. Manejo impecable del balón, control y velocidad, técnica depurada y remate demoledor, son las características básicas de un plantel de espíritu solidario que se ampara en la seguridad de Iker Casillas, la fortaleza de Puyol y Piqué, el talento y la magia de Xavi, Iniesta y Silva, y la contundencia de Villa y Torres. Una estructura a prueba de balas.

Del Bosque se esfuerza por mantener a sus jugadores lejos del triunfalismo, y quizás por ello nunca admite la calidad de candidato. Entre los apostadores y la inmensa mayoría de la opinión especializada, sin embargo, el asunto marcha por otro lado y pone a la “furia” en el pedestal. Ya veremos si es capaz de romper el blindaje de los habituales dueños del paseo, deja atrás un pasado de infortunio y al mismo tiempo se olvida del opaco desempeño en la Copa de las Confederaciones.  El primer asalto, para comenzar con buen pie la andanza sudafricana, lo obliga a imponerse en el grupo H, por encima de Chile, Suiza y Honduras. Objetivo al alcance de la mano.

El infaltable Brasil

dungaLa inquietud que suele quitarles el sueño a los brasileños se relaciona con su estilo. Quieren que su selección salga adelante sin abandonar el legendario “juego bonito”, emblemático en los anales del país pentacampeón mundial.

Cuando aparece un técnico como Dunga (foto), aferrado a la idea de la seguridad y como despreocupado si hay o no alguna estética en los movimientos de sus jugadores, crecen los temores de aquella corriente.

Por estos días, cuando se devela el enigma de las nóminas, el debate está que arde. Dunga dejó por fuera de la convocatoria a valores que “la torcida” (afición) y algún sector del periodismo daba como seguros en Sudáfrica 2010. Fiel a su costumbre y a su personalidad, mantuvo la nómina con la que en general ha venido trabajando desde cuando asumió el cargo hace dos años largos. Los experimentados y trasnochadores Ronaldinho y Adriano se unieron al coro lastimero de Neymar, Ganso y Pato, de la nueva camada, en la nave del olvido. Todavía resuena el eco de las protestas.

Brasil tendrá la habitual capacidad técnica, porque todos sus integrantes nacen con el gen de los genios, pero se presume que el sentido pragmático le permitirá jugar sin adornos si es indispensable, algo complicado por lo que le viene de ancestro. Excepto por Kaká y Robinho, la selección básica no parece hecha para deslumbrar. Eso es, por lo menos, lo que se dice en los medios que miran con cierta apatía el trabajo de Dunga.

Si dejamos en gaveta la polémica interna, poco se arriesga al señalar que, como fuere, el eterno contertulio de los mundiales debe ser invitado de honor para la batalla campeonil. Tremendo error de cálculo encuadraría un vaticinio fatalista. A la hora de nona, la famosa canarinha se hace sentir.

La estadística indica que si Brasil consigue imponerse  en Sudáfrica, será el primer país que obtiene la corona en cuatro de los cinco continentes. Ya ganó una vez en Europa (Suecia 1958), tres en América (Chile 1962, México 1970 y Estados Unidos 1994)  y una en Asia (Corea y Japón 2002). Le quedaría pendiente la asignatura de Oceanía, si es que algún día la FIFA le entrega la organización de su joya más preciada.

Brasil integra el grupo G, en compañía de Portugal (su pesadilla en el mundial de 1966), Costa de Marfil y Corea del Norte. Padre e hijo son los preferidos en los pronósticos.

De la mano de Capello

fabio capelloTal vez el italiano Fabio Capello (foto), técnico de Inglaterra, sea la novedad en cuanto al afán de no admitir la talla de consentido en los augures. Al principio parecía reticente y hablaba de llegar a la semifinal como punto básico; ahora no se baja del título. “Mi equipo es bueno y puede ganarlo”, dijo a la prensa inglesa hace pocos días.

El reforzado optimismo de Capello acaso tenga que ver con la recuperación del delantero Wayne Rooney, autor de 34 goles en la temporada con el Manchester United, después de pasar momentos de incertidumbre por sus lesiones. Aunque, para ser precisos, dispone de un grupo homogéneo y rendidor, en el que también sobresalen figuras como Frank Lampard y Steven Gerrard.

Inglaterra asistirá a su mundial número 13, impulsado por la ilusión del segundo título. Ya han pasado nada menos que 44 años de su gesta en Wembley sobre Alemania Federal. La sequía es larga.

Capello insiste en el aspecto mental de los jugadores, convencido de que no hay problema en lo técnico ni lo físico. Quiere convencerlos de su fortaleza y de sus enormes posibilidades competitivas. En una entrevista reciente, al tocar varios aspectos de la estrategia extradeportiva, afirmó que la psicología ha cumplido papel fundamental en la transformación  del plantel. “Hablando mucho, poniendo reglas, devolviendo a todos el orgullo de esta camiseta. Cuando llegué veía a jugadores apagados, asustados, sin ningún sentido de grupo" (1).

Inglaterra hace parte el grupo C, junto con Argelia, Eslovenia y Estados Unidos. Sobre el papel, no debería afrontar problemas mayores para avanzar a octavos.

El tanque alemán

joachinCon cierto toque de injustificado menosprecio, se cita los nombres de Alemania, Italia, Francia, y, acaso, Argentina y Holanda, entre los posibles “aguafiestas”.

Una corriente cabalística, que realiza malabares numéricos y los hace coincidir con algunos factores, indica que cada cierto tiempo llega el turno para una nación determinada. Alemania tendría el cupo en Sudáfrica 2010. Lo anotamos a simple título informativo.

Lejos de los cuentos y los agüeros, el cuadro germano, alimentado por un rico caudal de 3 coronas, 4 subcampeonatos, 3 terceros lugares y un 4o. puesto en 16 torneos, mal podría faltar en la lista de privilegio. A pesar del impacto frontal que acaba de sufrir con la baja del centrocampista y capitán Michael Ballack, tendría que ser animador por excelencia.

El técnico Joachim Loew (foto) confía en poder sortear la ausencia de Ballack, sin duda el timonel de la escuadra, mientras siente el acoso de la crítica especializada. Los expertos estiman que Alemania no se ha renovado lo suficiente y ello podría pesar en su contra. Los delanteros serán los mismos de hace cuatro años: Miroslav Klose y Lucas Podolski, ambos con un presente lleno de altibajos.

Alemania debería superar, libre de sobresaltos, el grupo D, ante Australia, Ghana y Serbia. Se dice que a partir de octavos podría verse en dificultades, aunque tal concepto tampoco encaja con sus antecedentes de equipo grande y batallador.

Cuidado con Italia

marcelo lippiMenospreciar a Italia encierra sus bemoles. Ya se vio lo que ocurrió en Alemania 2006, cuando emergió de las virtuales cenizas para sacar del camino al dueño de casa y dejar a Zinedine Zidane y su corte con los crespos hechos.

Marcello Lippi (foto), técnico que volvió a la brega tras un corto intervalo, admite su preocupación por la desconfianza que palpa entre los italianos por la suerte del seleccionado. No la justifica y agrega que en Sudáfrica volverá a dar noticia.

Italia, cuádruple campeón, acumula experiencia de 16 torneos y agrega a su cadena triunfal dos subcampeonatos, además de que una vez fue tercera y en otra oportunidad ocupó el cuarto lugar. A Sudáfrica llevará una buena parte del contingente que, dirigido por Lippi, obtuvo el trofeo excelso en Alemania 2006, encabezado por el portero Gianluigi Buffon, los defensas Fabio Cannavaro y Gianluca Zambrotta, los centrocampistas Gennaro Gattuso y Andrea Pirlo y los atacantes Alberto Gilardino y Vincenzo Laquinta. El refuerzo “novato” de la ofensiva será Antonio Di Natale (Udinese), cañonero de la temporada con 29 anotaciones. El promedio de edad del plantel desborda los 30 años, y por ello lo merodea una palabra que a veces ofende: dinosaurios.

Las cifras son ampliamente favorables para Lippi. En su hoja de vida muestra un título mundial, 5 de Liga, 1 de Copa de Campeones, 1 de Copa Intercontinental, 1 de Supercopa de Europa, 1 de Copa de Italia y 4 de Supercopas de Italia, según las estadísticas de la Federación azul. Una victoria en Sudáfrica lo pondría en el pedestal de la leyenda.

Italia jugará en el grupo F, frente a Paraguay, Eslovaquia y Nueva Zelanda, y lo normal sería verla en el puesto de comando al terminar la serie.

Tulipanes en deuda

La cuota de los elegibles se llena con Holanda, Francia y Argentina, de acuerdo con el estimativo de los analistas, que se alimenta de lo que fueron en el pasado y lo que muestran en los actuales momentos.

Los llamados tulipanes se asomaron a la ventana de la fama bajo la dirección del desaparecido Rinus Michels, con el ritmo del que bautizaron con la marca de futbol total, una especie de avalancha que se esparcía por todo el terreno de juego y hacía temblar al rival. Fue una ráfaga novedosa, refrescante, que a pesar de lo que prometía no alcanzó para  elevarlos al podio mayor. Alemania los desplazó en 1974 y Argentina hizo otro tanto en 1978. Dejaron flotando en el ambiente una sensación de deuda. Pocos se explican cómo no fueron campeones con esa enorme calidad de juego que tenía como adalid al portentoso Johan Cruyff.    

Hoy están distanciados de aquella ola impactante, aunque conservan el amor por el estilo exquisito, rápido y efectivo. El entrenador Bert Van Marwijk es parco, prudente en exceso y se cuida de hacer el menor alarde. Con un antecedente de ocho concurrencias mundialistas, Holanda deberá doblegar inicialmente la resistencia de Dinamarca, Camerún y Japón en el grupo E.

Un azul pálido

raymond domenechFrancia se aferra al recuerdo de su vuelta olímpica en 1998, cuando hizo palidecer a Brasil, y no olvida que hace cuatro años fue un encopetado rival para Italia en la final de Alemania 2006.  No suena como gran contendor, ya se ha dicho, mas tampoco conviene sacarlo del llavero mágico. El impasible y controvertido Raymond Domenech (foto) repite faena, agobiado por una crítica que no se anda por las ramas cuando de dar garrote se trata.

Francia se alista para sumar su decimotercera campaña. En su vitrina guarda un trofeo universal (1998), adobado por el tercer puesto en dos ocasiones y el cuarto en una.

Domenech sorprendió en su llamado con la exclusión de Patrick Viera y Eric Benzema, quienes parecían fijos en la convocatoria. A Viera, ex capitán galo, de 33 años, no le bastaron sus 107 partidos con la selección, el lauro mundial y la Copa de Europa. Benzema tuvo una campaña gris en el Real Madrid, al que llegó rodeado de prometedores augurios, y de contera sigue envuelto en un escándalo de orden sexual que podría llevarlo a la cárcel.

En la base de la legión de los “blues” sobresalen el defensa Eric Abidal, los centrocampistas  Florent Malouda, Alou Diarrá (su tocayo, Lassana es baja de última hora, por problemas de salud) y los artilleros Nicolás Anelka, Thierry Henry y Franck Ribery.

Anelka cumplió una destacada campaña con el Chelsea, cuando daba la impresión de que iba en franco retroceso, en tanto que Henry se fue a la cuneta en el Barcelona. En ciertos medios se emplea la ironía para indicar que le otorgan el tiquete como recompensa por la mano del gol decisivo ante Irlanda, en la ronda de clasificación. Una simple y horrenda especulación. A lo mejor se recupera en los escenarios africanos. En cuanto a Ribery, nada para objetar en las canchas. Fue hombre vital para el Bayern Munich, contendor del Inter de Italia en el desenlace por la Copa de Campeones. Trata de superar un lío extradeportivo de connotación sexual.

Francia se moverá en uno de los grupos más duros, el A, nada menos que contra el dueño de casa (Sudáfrica), México y Uruguay.

El reto de Maradona

diego maradonaA DiegoMaradona (foto) le acaban de entregar el crédito académico que lo gradúa como técnico en propiedad. De esa manera podrá viajar a Sudáfrica sin el sambenito del tegua. Lo que no se puede anticipar es cuál será su balance desde el banco. En la eliminatoria se vio en calzas prietas. Argentina salvó la baza a última hora y al ídolo le perdonaron hasta sus groserías con los periodistas. Su papel profesional dejó numerosos y serios interrogantes.

A pesar de las dudas sobre la idoneidad del entrenador, no parece buena idea descalificar de antemano a la Argentina. El talante y la clase innata de sus jugadores los pone, invariablemente, en el camino de los adversarios peligrosos.

Maradona ofreció pocas sorpresas en la convocatoria. Se esperaba el llamado del “Cucho” Esteban Cambiasso, baluarte del medio campo en el Inter de Milán, y no se produjo. Fue, tal vez, el principal toque de excepción, si es que se pasa por alto lo de Martín Palermo, quien a los 36 años recibe un premio inesperado con su primer mundial. ¿Le dará una palomita como relevo de cierre?

Con el huracán del área en su ataque, Maradona pretende y anhela  solucionar buena parte de sus problemas. Lionel Messi, a quien nadie le discute hoy la condición de rey del fútbol, ha hecho maravillas en las filas del Barcelona. Realizó una temporada de fantasía, fue el pasador por excelencia y empató la marca del brasileño Ronaldo al convertir 47 goles. Una catapulta ofensiva. Esa imagen, empero, no logró proyectarla durante el trajinar con la selección.

La esperanza de los seguidores albicelestes es que Messi se compenetre con sus compañeros y  haga estragos en las defensas rivales, como en Europa. El joven talento se muestra decidido, y alienta la ilusión por un mundial inolvidable. Sabe y entiende que mientras no se luzca en el escenario cumbre, tendrá una materia pendiente que le impedirá ser el indiscutido  emperador de las canchas.

Argentina, huelga precisarlo, si bien tiene en Messi el punto de apoyo radical, se beneficia de otros exponentes  de la música del buen fútbol que podrían darle impulso vital a la orquesta. Habrá que ver si el técnico Maradona encuentra la batuta para dirigirla hacia el tono inspirador. Esa es la cuestión.

Argentina, con la experiencia de 14 mundiales y el recaudo de dos títulos y dos subcampeonatos, completa el lote de los indescartables, a pesar de las inquietudes por el juicio de Maradona y los recuerdos poco gratos del final de la eliminatoria. En Sudáfrica tendrá como adversarios en el grupo B a los conjuntos de Nigeria, Grecia y Corea del Sur.

Hasta aquí el lote de los gloriosos. Si el monarca de Sudáfrica 2010 surge de una lista distinta, entonces tendremos que hablar de un monumental revolcón, un demoledor derechazo a la mandíbula.

Tiros cortos

*“He sentido lo de Pellegrini y se pasa mal”, declaró  a la prensa ibérica el técnico español Rafa Benítez, quien dirige al Liverpool de Inglaterra y llegó a sonar como candidato para dirigir al Real Madrid. El chileno Manuel Pellegrini saldrá del banco por la puerta de atrás, desde el punto de vista deportivo, porque no fue capaz de entonarse con las estrellas del club merengue. En plata blanca, se puede decir que le faltó talante para el manejo de un grupo difícil, y se equivocó de manera grave a la hora de tomar decisiones. Fue malo para las convocatorias, o, por lo menos, dubitativo y temeroso. El consuelo material para el portazo lo encontrará en los cerca de siete millones de dólares que recibirá por la rescisión del contrato.  De la paliza moral tardará un poco más en recuperarse.

*Se dice que el portugués José Mourinho será el relevo de Pellegrini en el Real Madrid. Los medios madrileños no cesan de hablar sobre la llegada del polémico “Mou”, quien ya declaró su deseo e interés por el cargo, al tiempo de dar algunas pautas en materia de posibles refuerzos que incluirían al brasileño Maicon y al argentino Diego Milito, claves para la obtención de la Copa de Europa sobre el Bayern Munich. Intratable por momentos, altanero y soberbio, Mourinho se pasea como estrella por los escenarios del fútbol, y cree que no debe rendirle cuentas a nadie, ni siquiera a los directivos que le abonan sumas millonarias a su cuenta corriente. Exhibe el sello de “ganador”, y con eso basta para mantener contentos a sus seguidores y fastidiar a los críticos. No estamos convencidos de que encuadre en el estilo tradicional del Real Madrid, poco amigo de la ultra defensa y del estilo esquemático. De todas maneras, Florentino Pérez lo tiene en la mira y estima que puede ser la solución para que se acabe el ayuno insufrible que hoy lo atropella. Se habla de una recompensa astronómica por cuatro años de contrato.

*Cuando Diego Milito anotó el primer para el Inter en el Santiago Bernabéu ante Bayern Munich, el pensamiento fue inevitable: asunto concluido. La telaraña aplicada por Mourinho y su legión extranjera (no hay italianos en el plantel principal),  fue impenetrable hasta el desespero. Los alemanes tocaron y tocaron, sin que nadie les abriera la puerta, y cuando se acercaban aparecía Julio César como el supremo del arco. Milito, un ariete excepcional y atípico por ser casi ajeno al egoísmo habitual de los delanteros, se encargó de redondear la contundente victoria del Inter, y, de paso, ofreció lo que podría ser un anticipo formidable de sus futuras tardes en el mítico escenario madrileño.

*Contra la corriente de quienes consideran que el fútbol no debe cerrarle el camino a la inventiva y al ingenio, la FIFA acaba de poner límites para los amagues del jugador que ejecuta una pena máxima. Si el cobrador hace maniobras engañosas cuando ya se encuentre frente al balón, se expondrá a una tarjeta amarilla. Las piruetas sólo podrá realizarlas mientras corre hacia el punto blanco, y en ese caso, valga decirlo, ya tendrán poco efecto como recurso para confundir al portero. Es una medida razonable, que si bien podría afectar el llamado espectáculo, le quita una ventaja adicional e injusta que se arrogaba el encargado de hacer efectivo el tiro desde los doce pasos. La talanquera reglamentaria anunciada tendrá su mayor repercusión en Brasil, donde comenzó la moda de la que denominaron paradinha. En Colombia nunca se puso en boga.

*El brasileño Carlos Alberto Parreira, quien en Sudáfrica impondrá marca con seis mundiales desde el banco de director técnico, será el epicentro de millones de aficionados en su empeño por conseguir que el país anfitrión logre, siquiera, avanzar a la segunda ronda. Una eliminación tempranera de los sudafricanos jugaría en contra del interés de la hinchada y del ambiente festivo  del torneo. Parreira, quien sucedió a su compatriota Joel Santana, se muestra entusiasmado con el nivel del equipo de los “bafana, bafana”, sin dejar de reconocer que le correspondió un grupo de alta exigencia, ante Francia, México y Uruguay.  Para aspirar a seguir en carrera, Sudáfrica tendrá que sumar un mínimo de cuatro puntos. Ni más ni menos.

*Mal comienzo ante los medios de comunicación del técnico colombiano Hernán Bolillo Gómez. Había advertido que no tendría preferencias ni permitiría que se filtraran las convocatorias de la selección, para evitar privilegios indeseables. Nada de lo prometido: cuando ofreció la rueda de prensa sobre la lista de los elegidos para los juegos contra Sudáfrica y Nigeria, ya más de medio país la conocía.  El dato, de manera poco sutil, les llega a los medios que tienen mayor peso en prensa, radio y televisión. Mientras tanto, el resto que espere el comunicado oficial. Es una burla inaceptable que debe terminar si es que la Federación y Gómez quieren propiciar una etapa de equilibrio y respeto en su relación con los comunicadores de todos los estratos.        

*El profesor Eduardo Lara tendrá que buscar una buena excusa para explicar el mediocre desempeño de Colombia en el torneo Esperanzas de Toulon. No hubo transmisión por Tv abierta, pero la red nos dio la oportunidad de seguir al instante los pasos del equipo tricolor, que se vio envuelto por una especie de crisis repentina de absoluta incapacidad. En ningún momento evidenció solidez, le faltó empuje y ocultó las ideas, para perderse en el anonimato frente a rivales de mayor peso y categoría. Que cayera ante los sub22 de Francia y Costa de Marfil no refleja nada de extraño. Fueron superiores en todo sentido. Lo preocupante es que inclusive contra el débil Japón, dejó la imagen de un remedo de conjunto competitivo. ¿Qué pasó? ¿Se ha perdido el tiempo? Es cierto que los juveniles jugadores también deben ser cuestionados, pero en principio le toca a Lara y su cuerpo técnico responder por el papelón y enderezar las cargas hacia el futuro si que es pueden. Que no vengan con el cuento de que lo importante es el mundial del año entrante.  Eso lo sabe medio mundo.     

(1) Diario La Stampa, de Turín.