19 de enero de 2021
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El espermatozoide vino de lejos

20 de mayo de 2010
20 de mayo de 2010

OTRAPARTE
Por Óscar Domínguez G. (*)  

oscar dominguezLlora viendo volar dos alcatraces recién ennoviados. Mima su complejo de Edipo. Mamá Nijole todavía lo manda por leche a la tienda de la esquina.

Antanas Mockus es al único aspirante presidencial al que parte de la aldea global le conoce el trasero y el cachivache ese que sirve para hacer gente.

Girasol y lápiz en mano hace planteamientos y campañas publicitarias para iniciados. Regular candidato, tiene la opción de ser buen presidente.

A su tienda llegó el matemático-ciclista Fajardo, cuya mujer es siquiatra. Doña Lucrecia podrá sicoanalizar dos pacientes con el mismo vale antes de mandarlos a trabajar, descansar, jugar, la humana trinidad que pretende imponer el consentido profesor de Facebook.

Sería capaz de meterse a la cárcel si algún lapsus suyo patea el código penal.

A lo Uribe, tiene teflón: la embarra y sus de-votos le perdonamos. Se contradice para crecer. La contradicción "debería ser consagrada en la declaración de los derechos del hombre" (gracias, Baudelaire).

Como alcalde volvió mockusianamente coqueta Bogotá. Espera replicar la dosis con Colombia.

Enseña pendejadas como ser anarquistas respetando el semáforo, a la manera de Joaquín Sabina. Pide jalarle a la legalidad democrática, exige ver y no tocar el dinero ajeno, ahorrar agua, consentir al prójimo.

No se aculilla para anunciarles a sus electores antipáticos impuestos si gana.

Como reportero lo hizo tan bien que sus colegas, envidiosos, exigimos que lo echaran del puesto porque ganaba más. Y lo hacía mejor que nosotros.

¿Salto al vacío votar por él? Si entre todos no hemos sido capaces de acabar con Colombia, menos con Mockus.

Si pierde, muchos haremos transfuguismo y votaremos por su ex compañera de fórmula, la doctora Noemí.

El matemático Mockus no incurriría en exabruptos contra la ética y la estética como poner voces uribistas hechizas a elogiar su menú programático. Como en la tramposa cuña de Sancho Publicidad con el beneplácito del dueto Santos-JJ Rendón.

No halaga al elector, prefiere asombrarlo. Busca el poder sin estresarse. Devuelve millonadas que ganó decentemente en elecciones.

Tampoco los ex alcaldes Peñalosa y Lucho aspiran al poder como sea. Fueron sorprendentemente generosos y le cedieron la acera a Fajardo cuyos huesos averiados se están soldando rápidamente.

El hombre cuyos espermatozoides vinieron de la exótica Lituania, se encuentra con el Mono Jojoy y es capaz de invitarlo a tinto, si renuncia al plomo. El rencor no figura en el diccionario de este gurú de la "utopía educativa".

Si bien luce perplejo ante la creciente ola verde que lo arropa, asegura que al país le gusta que haya menos mano dura, que las cosas se hagan como mamando gallo.

Algunos lo graduaron de ateo. Falso positivo. Tiene a Dios por copartidario. Lo ve en un logaritmo, en una raíz cuadrada. Ahora, si fuera ateo, para la democracia más vale ateo decente en mano, que mil creyentes bandidos gobernando.