23 de enero de 2021
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Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

El desarrollo del Eje Cafetero

11 de mayo de 2010
11 de mayo de 2010

Manizales, por ejemplo, se está convirtiendo en Ciudad Universitaria. Pereira, por su parte, es ya un eje industrial. Armenia, mientras tanto, se consolida cada día como destino turístico. Sin embargo, las tres capitales tienen un mismo destino: la connurbacíon. Por lo tanto, deben trabajar unidas para lograr que el Gobierno Nacional impulse obras de infraestructura que beneficien a los tres departamentos.

Pensar en la ciudad región no es una utopía. De hecho, ya se habla de esta posibilidad como una manera de sumar sinergias para construir una cultura ciudadana. La integración regional propende por alcanzar metas de desarrollo que involucren a los tres entes territoriales. Sólo pensando en hacer de la región un polo de desarrollo integrado las tres ciudades capitales, y sus municipios circunvecinos, podrán proyectarse al país como zona propicia para la inversión, como región con atractivos turísticos comunes, como espacio para generar formas de producción que mejoren la calidad de vida. Las autoridades de los tres departamentos deben apostarle a la integración regional.

Los tres departamentos que conforman lo que Otto Morales Benítez insiste en llamar  el Gran Caldas tienen una identidad común: la producción cafetera. Pero, más que esto, tienen unas mismas raíces. Caldas, Quindío y Risaralda son fruto de la colonización antioqueña. Es decir, conformaron hasta 1905 eso que se llamó la Antioquia Grande. Hasta el primero de agosto de 1966, día en que se produjo la desmembración de Quindío, las tres regiones conformaban un solo tronco, esa mariposa verde de costumbres ancestrales que Luís Carlos González cantó con tanto orgullo. El primero de enero de 1967 se rompe esa unidad regional al hacerse realidad la creación de un nuevo departamento: Risaralda.

El desarrollo del Eje Cafetero debe ser un objetivo común. La región necesita complementarse, nutrirse de sus fortalezas, hacer causa común para conseguir que desde el Gobierno Nacional se le mire con ojos distintos. Ya se están dando pasos importantes en este sentido. Pero es necesario mirar más allá, fijarse nuevas metas, trabajar mancomunadamente para alcanzar objetivos. La Autopista del Café nos va a acercar más, es cierto. Lo mismo el Túnel de la Línea. Y el Puerto de Tribugá. Estos tres macroproyectos nos van a abrir nuevas posibilidades de progreso. Pero hay que mirarlos con sentido de pertenencia, pensando en lo que representan para nuestro desarrollo, valorando lo que significan en nuestro camino hacia la industrialización.

Los tres proyectos mencionados en el párrafo anterior favorecen por igual a los tres departamentos. Es por esta razón que debemos trabajar unidos para que se cristalicen en el menor tiempo posible. La Doble Calzada Manizales-Pereira-Armenia nos permitirá disfrutar como hermanos la belleza de nuestros paisajes y, al mismo tiempo,  mejorará nuestras comunicaciones reduciendo considerablemente el tiempo de viaje entre las tres ciudades. El Túnel de La Línea facilitará el transporte de nuestros productos hacia el altiplano cundiboyacense, ahorrándole consumo de combustible al transporte pesado. Por su parte, el Puerto de Tribugá nos conectará con el continente asiático abriéndole nuevos mercados a nuestros productos.

El desarrollo del Eje Cafetero depende en buena parte de la voluntad política de nuestros gobernantes para dejar de lado las cosas que en un tiempo nos separaron y, en cambio, comprometerse con obras que solamente reclamándolas en bloque, demostrando unidad de criterios, pueden hacerse realidad. Si convertimos la región en un destino turístico común todos nos beneficiamos. El torrente turístico que hoy llega a los parques temáticos del Quindío fácilmente puede desplazarse hasta Manizales para disfrutar el atractivo del Nevado del Ruiz, o a Pereira para admirar el progreso de una ciudad que está creciendo a un ritmo vertiginoso. Si explotamos juntos estas fortalezas podremos convertirnos, como la Costa Atlántica, en un destino común para los turistas.