27 de enero de 2021
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Comerciante paisa produce y exporta maní con exóticos sabores

24 de mayo de 2010
24 de mayo de 2010
Andrés Restrepo ya envió 7.000 bolsas de su producto a México.

Foto: Jhon Jairo Bonilla

Andrés Restrepo Gómez reparte su tiempo diario entre caminar con una bandeja desbordante de maní de seis sabores y dar charlas sobre emprendimiento a grupos de estudiantes en las instalaciones del Sena en Caldas. Con la primera actividad, este medellinense se gana la vida. Con la segunda, levanta las bases de un sueño: crear un comedor comunitario para personas de escasos recursos.

 

Después de vivir 17 años en Estados Unidos, Restrepo, de 51 años, no pudo alcanzar el sueño americano y con los ahorros que le quedaron hace tres años intentó hacerlo realidad en Colombia: en Melgar (Tolima) abrió un restaurante, pero se quebró a los tres meses porque los gastos de operación eran muy altos para vender platos corrientes. Se equivocó al montar una infraestructura costosa para unos ingresos tan exiguos.

"Me quedé sin un peso. Regresé a Manizales (donde ha vivido) e ingresé al Sena a hacer un curso de cocina", relató el paisa, quien debió rebuscarse para sobrevivir en Estados Unidos porque estuvo en condición de ilegal.

En Miami, en el sector de los clubes nocturnos de South Beach, tuvo por cuatro años un parqueadero ilegal. Luego vivió en Chicago, donde lavó platos en restaurantes. Y en Seattle, con el apoyo de una hermana que tiene una empresa de servicios domésticos para mansiones, se dedicó al mantenimiento de jardines y pintura.

Lo del maní surgió por casualidad en una feria gastronómica del Sena. No le fue mal con el llamado 'fruto seco' y comenzó a procesarlo como una opción de negocio. Después le agregó sabores para ofrecer uno diferente a los tradicionales salado y azucarado y el experimento terminó convertido en la empresa Mimaní, con la cual se gana la vida.

"El maní que produzco se diferencia de los demás en que lo horneo, no lo frito como lo hace la mayoría. No utilizo aceites porque esta leguminosa es muy rica en grasa", cuenta.

Con esa fórmula, este antioqueño produce 300 kilos de maní con sabor a café, picante y limón, los salados; y naranja, coco y fresa, los dulces. Pero ya está experimentando con sabores a maracuyá, lulo y, quizás, el que será más exótico: maní con sabor a carne asada. En términos 'gringos', con sabor a BBQ.

Además del Sena, donde, según él, se gana 150 mil pesos diarios, el paisa vende su maní en tiendas y minimercados. Su fábrica, en la que genera dos empleos directos, cuenta con los permisos sanitarios exigidos por las autoridades y ya tiene código de barras, requisito esencial para acceder a los supermercados.

Unos mexicanos que asistieron a un certamen en el Sena, en Manizales, probaron el maní de Restrepo y les gustó tanto que le encargaron 7 mil bolsas. Fue su primera exportación.

Cuando no está vendiendo maní, a mil pesos la bolsita, Restrepo está contándoles su testimonio de superación a estudiantes de grados 10 y 11 de bachillerato que invita el Sena, o a los aprendices de la institución.

"El emprendedor que no haya fracasado, no sale nunca adelante. Pero cuando uno se levanta, se goza la vida", es su frase de batalla.

MANIZALES