15 de enero de 2021
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En las encuestas Mockus se multiplica, Santos crece un poco, pero el uribismo se consolida

9 de abril de 2010
9 de abril de 2010

mockus santos

La encuesta fue realizada por teléfono en 37 ciudades, entre el 5 y el 7 de abril, con una muestra de 1.501 personas seleccionadas aleatoriamente en el área urbana. Tiene un 95 por ciento de confiabilidad y un margen de error del 2,5 por ciento.

Juan Manuel Santos obtuvo el 37 por ciento de la intención de voto, Mockus saltó al segundo puesto con el 22 por ciento y Sanín obtuvo el 20 por ciento. Bastante detrás, llegaron Gustavo Petro, con el 6 por ciento, Rafael Pardo con el 5 por ciento y Vargas Lleras con el 3 por ciento, saltando a la cola de la carrera.

La intención de voto por los candidatos varía según las regiones. Aunque Santos puntea en todo el país, su diferencia frente al segundo cambia sustancialmente. Mientras que en la Costa dobla a Mockus, que se ubica de tercero, en la región Oriental y Bogotá no alcanza a sacarle diez puntos. Noemí, por su parte, consigue una buena ventaja frente a Mockus en la Costa mientras que en Bogotá pierde frente a él por más de 12 puntos. Gustavo Petro tiene el doble de intención de voto en la Costa que en el resto del país. A Pardo y a Vargas Lleras les va igual –mal- en todo el país.

Lo que significa

El día que Sergio Fajardo selló su alianza con Mockus y se convirtió en su Vicepresidente dijo que cuando dos matemáticos se unían, “en cambio de sumar multiplicaban”. Los resultados de la encuesta de anoche le dan la razón. Mockus no sólo agregó la intención de voto que tenía el candidato de Compromiso Ciudadano antes de retirar su nombre del tarjetón, sino que creció seis puntos más.

También se disparó el porcentaje de gente que dice sentirse verde. De hecho, por cada encuestado que se identifica con el Partido Conservador, hay uno que se ve representado por el partido creado por los tres ex alcaldes de Bogotá, algo insólito dado que entre una colectividad y otra hay un siglo de existencia.

Esta tendencia se confirma con la encuesta de Datexco publicada hoy por El Tiempo. En la encuesta de Datexco, realizada telefónicamente a 1.200 personas en las 13 grandes ciudades del país, entre el 6 y el 8 de abril, con el mismo margen de error y confiabilidad, la distancia entre Santos y Mockus es aún menor. Santos sale con el 29,5 por ciento, Mockus con el 24,8 por ciento, Sanín con 17 por ciento, Pardo con 5,2 por ciento y Gustavo Petro y Vargas Lleras con 3 por ciento.

Que Antanas sea ahora quien aparece en una segunda vuelta no solo permite que más gente lo conozca por fuera de Bogotá (ya que los medios hablamos más de los que van ganando) sino que refuerza la sensación de que Mockus tiene un chance real de ser Presidente de Colombia.

Y esto es muy importante pues para mucha gente es clave que su voto sea ‘útil’. Si pueden soñar con su victoria están más dispuestos a hacer campaña por él, a convencer a sus abuelos, primos, hermanos y tíos que vale la pena darle la oportunidad, que sí, se bajó los pantalones, pero que eso fue ‘antes’, que ahora es diferente, que lo mejor está por venir, en fin, que voten por él.  Y es en esa capacidad de movilizar a los abstencionistas –a los más de diez millones de colombianos que están inscritos para votar pero que no lo hacen- donde está la incógnita sobre el posible desenlace de esta campaña.

Las certezas

Porque lo que se sabe, sobre lo que hay certeza, beneficia la candidatura de Juan Manuel Santos.

Proporcionalmente, Santos subió menos que Mockus. Pero la tendencia lo favorece porque lo que muestra esta encuesta es que el uribismo comienza a aglutinarse alrededor de él.

Es difícil comparar estas encuestas con la Gallup, por ejemplo, porque tienen muestras y metodologías diferentes. Es probable que a Mockus le vaya mejor, en la de Datexco, en la que el peso de las ciudades y en particular de Bogotá y Medellín es mucho mayor que en la Gran Encuesta, que cubre a municipios más pequeños. Pero aún así lo que sí es claro es que el desinfle de Vargas Lleras, cuya intención de voto se ha reducido a menos de la mitad en las dos encuestas recientemente reveladas, beneficia a Santos.

Es más probable que los que inicialmente querían votar por Vargas Lleras estén ahora pensando en hacerlo por el candidato de la U, que les promete cosas parecidas. Los votos de ‘Uribito’ también parecen haber migrado hacia donde Santos, e incluso un porcentaje de los que tenía Noemí inmediatamente después de su triunfo en la consulta conservadora.

“La campaña arrancó hace solo dos semanas, y ya lograron pulverizar a Noemí y a Vargas Lleras”, dice el analista Álvaro Forero. “El candidato que enfrente a Santos tiene que captar votos uribistas desde la primera vuelta, porque si espera a la segunda no le quedarán muchos. Ya no se puede decir que cualquiera le gana a Santos en segunda vuelta.”

Dicho de otro modo, mientras que Santos parece consolidarse como una fuerza centrífuga para los uribistas, los votos de los demás siguen desperdigados.

Según información proporcionada a La Silla Vacía, que no pudimos confirmar de manera independiente con su campaña, Vargas Lleras aún no ha pedido al Gobierno el anticipo al que tiene derecho para hacer campaña, lo cual es un indicio fuerte de que todavía está pensando si unirse a otro candidato antes de la primera vuelta. Con su declaración ayer de que “votaría por Santos si no gana en primera vuelta” es claro que más temprano que tarde llegará a esa tolda. Y si él no lo hace, ya en todo caso lo están haciendo sus seguidores. Si Sanín no repunta pronto en las encuestas y su candidatura comienza a perder viabilidad, una buena parte de los conservadores también saltarán del barco, como ya lo han comenzado a hacer, y se irán con el candidato de la U.

En cambio, por el lado de los no uribistas, Rafael Pardo y Gustavo Petro llegarán solos a la primera vuelta. Siendo los liberales un partido de oposición, les resultaría muy difícil unirse en este momento al partido de Uribe. Pero también adherirse al Partido Verde.

No sólo por su larga historia y por ser la tercera fuerza del Congreso para Pardo es prácticamente imposible ceder ante Antanas, sino porque Mockus difícilmente les ofrecerá a los liberales un acuerdo burocrático que les resulte más atractivo que todo lo que desde ya y por debajo de cuerda se rumora que Santos le está prometiendo a los políticos liberales que lo apoyen. Incluso si Pardo prefiriera unirse a Mockus, la maquinaria del partido no lo seguiría. De hecho, esta encuesta terminará ratificando los temores de los congresistas activos y quemados que están presionando porque Pardo no llegue solo a la primera. Y como si esto no fuera suficiente, como Pardo fue elegido por consulta está obligado a ir hasta las urnas en primera vuelta.

Lo mismo Gustavo Petro. El candidato del Polo llegará hasta el final por una sola razón: nadie quiere unirse a él. Aunque él y Mockus son amigos, los verdes consideran que si Petro entra al clan inmediatamente los caricaturizarán como de izquierda y perderán el centro donde realmente pertenecen.

Así las cosas, Santos, con un esfuerzo y con todo el aparato de gobierno a su favor, podría aspirar a ganar en una primera vuelta. Más aún ahora con la confesión de Mockus de que tiene principios de Parkinson. Santos está a trece puntos de esa meta y al fin y al cabo, el setenta por ciento del país que hace dos meses quería que Uribe se quedara otros cuatro años en el poder sigue existiendo. Y sigue teniendo los mismos temores frente a las Farc, frente a Chávez, frente a perder el subsidio de Familias en Acción. El bombardeo de noticias sobre los colombianos detenidos en Venezuela o sobre ataques recientes de las Farc probablemente fortalece su convicción de que ‘retroceder jamás’.

Por eso, aunque los verdes ya son un fenómeno, si quieren tener un verdadero chance de llegar al poder, tienen que seducir uribistas. Porque hoy en día el voto de opinión es mayoritariamente uribista. Algo que es fácil para los fans de los verdes olvidar en medio de la euforia de las encuestas.