9 de marzo de 2021
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El embeleco de las liberaciones

4 de marzo de 2010
4 de marzo de 2010

El riesgo lo corro porque no comparto para nada que a las personas, a las familias y a Colombia en general, se les tenga engañados con el embeleco de la liberación de secuestrados y se les estén contando mentiras como si fuésemos unos niños chiquitos.

 

El tema justamente en época pre-electoral vuelve a ser agitado.

Aún recuerdo cómo el 18 de Diciembre del 2009, el secretario de la Conferencia Episcopal Colombiana, Monseñor Juan Vicente Córdoba, con un aire de autosuficiencia y seguridad, se atrevió a decirle a las familias del cabo Pablo Emilio Moncayo, del soldado Josúe Daniel Calvo y a Colombia en general que la liberación estaba a un paso.

En vísperas de Navidad (con lo que significa esta celebración para las familias colombianas) el prelado declaró textualmente, tras una reunión con la Cruz Roja internacional:

 "Pueden ir preparándole el pavo y el sancocho a sus hijos".

Y al referirse a los restos del mayor Julián Ernesto Guevara le dijo a su progenitora:

"A doña Emperatriz (madre de Guevara), que ya podemos hacerle un entierro digno a su hijo".

Es indescriptible la alegría que esto causó en toda Colombia y más aún en las casas de los militares secuestrados, quienes ingenuamente creyeron en las palabras de monseñor Juan Vicente Córdoba y prepararon una cena especial de Navidad.

Llegó el 24 y nada, llegó el 31 de Diciembre y nada, pasó el mes de Enero y no se obtuvieron resultados. Ya casi termina Febrero y nada se conoce.

Con el respeto que me merece la iglesia católica y sus representantes, me pareció irresponsable por parte del prelado, hacer estas aseveraciones sin tener la absoluta seguridad del hecho a cumplirse.

Creó con sus palabras difundidas por todos los medios de comunicación, una falsa esperanza a quienes por muchos años esperamos ver libres a este par de colombianos catalogados como los secuestrados más antigüos del país en manos de las FARC.

Repito hasta la saciedad: No somos niños pequeños para que estén jugando con nuestras ilusiones y sentimientos.

Ahora, justo en época pre-electoral aparece doña Piedad Córdoba, la misma que en una conferencia ante sindicalistas en México dijo lo que le vino en gana contra Colombia y calificó al presidente Alvaro Uribe como el jefe de un gobierno narcotraficante. Recuerdan el caso y el video que recorrió el mundo a través de internet?

Aparece doña Piedad para agitar el tema de las liberaciones.

Que sí, que ya casi, que la intervención del gobierno de Brasil está lista, que están esperando condiciones, que falta un punto o una coma en el documento, etc.

Mucho cuidado. Sabiendo lo que dijo en contra de Colombia, de sus buenas relaciones con el venezolano Hugo Chávez y de la simpatía que ella tiene con las FARC, podría el momento político que vive el país, convertirla de nuevo en Senadora para la próxima vigencia con votos camuflados de la oposición.

Una cosa es la política partidista y otra la gestión humanitaria a la que ella se comprometió. Si las liberaciones de los secuestrados, se llevan a cabo por estos días, los colombianos no podemos votar con la “cabeza caliente” en los comicios del día 14 de marzo próximo.

Es decir que para no equivocarnos, antes de votar debemos ser conscientes para elegir a los congresistas que nuestro país merece.

Un voto equivocado nos puede llevar de nuevo a los amargos episodios vividos con los congresistas que hoy están en prisión.

Como lo señalé al comienzo, esta columna la escribo con el riesgo de que cuando sea publicada, el tema de la liberación de secuestrados por parte de la guerrilla de las FARC, haya sido resuelto.