27 de febrero de 2021
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Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

De las victorias pírricas.

21 de marzo de 2010
21 de marzo de 2010

Cuando la amenaza de Roma sobre El Epiro era evidente, Pirro decidió no esperar a que las legiones romanas invadieran su territorio y prefirió organizar una expedición para atacar en su propio territorio a los ejércitos romanos.
Llegó Pirro con su  ejército al sur de la península balcánica y dio inicio a una campaña victoriosa sobre los ejércitos romanos, en la medida que los romanos utilizaron la táctica de guerra de guerrillas. Y lo hicieron en la medida que por los ejércitos de Pirro constituían una abrumadora mayoría, frente a unas legiones romanas que apenas se estaban adquiriendo la experiencia como soldados en la luchas contra pequeñas tribus de Italia.
La cuestión era simple: cuando los romanos de alguna aldea se enteraban que los ejércitos de Pirro los invadirían, de inmediato daban aviso a los ejércitos romanos, abandonaban sus territorios, sacaban todas las provisiones de cereales que tenían acumuladas e incendiaban los campos. De esa manera, cuando los ejércitos de Pirro llegaban, encontraban aldeas solitarias y  la imposibilidad de proveerse de alimentos. Cuando Pirro ordenaba acampar y en medio de una aparente calma, irrumpían en el campamento los soldados romanos, producían algunas bajas dentro de sus enemigos e inmediatamente desaparecían. Los romanos, conocedores de su debilidad frente a Pirro, nunca le dieron batalla frontal, sino de guerra de guerrillas. De esa manera el ejército de Pirro se fue diezmando, a tal punto que Pirro, luego de una toma de otra aldea, exclamó: ¡Otra victoria más y estamos perdidos!”. Por esta razón, cuando hablamos de una victoria pírrica, nos referimos a una batalla ganada, pero a unos costos tan altos que finalmente nos colocan en situaciones para una fácil derrota.
Creo que en Risaralda existe una reencarnación de Pirro, en la figura de Diego Patiño Amariles: fue el ganador de confrontación que hubo en las urnas entre él y Octavio Carmona, pero definitivamente el volumen de votación alcanzado por Carmona es significativamente alta y será necesario contar con su presencia para cualquier definición que se refiera al futuro del partido liberal. Seguramente Patiño, luego de conocer el resultado de las elecciones bien podría decir como Pirro: “Una victoria más y estamos perdidos”.