28 de febrero de 2021
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Glaciares, voz de alerta que se extingue

14 de febrero de 2010
14 de febrero de 2010

Aunque el 10 por ciento de la Tierra está cubierta por glaciares, solo en África oriental, Nueva Guinea, Colombia, Ecuador y Perú estos sistemas se encuentran ubicados cerca a la línea ecuatorial, lo que los hace únicos en el mundo.

“Estas masas de hielo responden con rapidez a las condiciones de la atmósfera, ya que no están ubicadas en latitudes condicionadas por las estaciones. Además, es difícil encontrar otro sistema natural que pueda contar con suma precisión lo que realmente está ocurriendo en la atmósfera”, explica Jorge Luis Ceballos, de la Subdirección de Ecosistemas e Información Ambiental del Ideam y responsable del estudio de la dinámica glaciar en Colombia.

La fidelidad con la que registran los ciclos de la temperatura, humedad relativa, precipitaciones y otros indicadores del clima local hace de los glaciares excelentes laboratorios para estudiar el cambio climático.

Por eso un grupo de investigadores liderado por Germán Poveda, profesor de la Universidad Nacional de Colombia e integrante del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC), advierten en un reciente artículo publicado en la revista Advances in Geosciences, que los seis glaciares que le quedan a Colombia muestran alarmantes tasas de deshielo de 3 km por año. Por ello, pronostican que para finales del 2022 ya no existirán.

Derretimiento inevitable

El proceso de extinción de glaciares no es algo nuevo en Colombia. En el Parque Natural Nacional Los Nevados existía uno llamado El Cisne, y del cual solo queda una montaña con cobertura de páramo. Pocos recuerdan que era un glaciar.

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Formación rocosa, resultado del deshielo del nevado del Ruiz. Andrés Felipe Castaño/Unimedios

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Fotos satelitales que evidencian el retroceso del hielo entre 1950 y 2006 en el glaciar Conejera, norte del nevado Santa Isabel. Cifras de la UN hablan de 3 km de pérdida por año.

El monitoreo del Ideam y Parques Naturales Nacionales, entidades encargadas además de administrar estos ecosistemas, muestran en sus registros históricos que ocho desaparecieron durante el siglo pasado: entre otros, el Quindío, el Galeras, el Puracé y el Sotará. “Es un proceso que viene desde hace varias décadas”, afirma Ceballos.

Ahora son víctima del olvido crónico de los colombianos, pero eso no significa que hayan dejado de ser importantes. Leonardo Real, ingeniero de recursos hídricos del Ideam y quien tiene a su cargo estudios en la Sierra Nevada del Cocuy, relata cómo por el hecho de ser sitios muy turísticos, se han convertido en fuente de ingreso para los pobladores de la región.

“El Parque del Cocuy es grande y en muchos sectores hay haciendas de campesinos que desarrollan sus labores económicas, como el turismo, en la región. Además, llevan a cabo desviaciones de caudales para sus acueductos veredales empleando las aguas que nacen en el páramo, pero también en el glaciar”, relata el ingeniero Real.

Deshielo en cifras

El más reciente reporte del IPCC, número IV, estableció con un 90% de certeza que las actividades humanas han causado el calentamiento global: “Los cambios en el clima están afectando los sistemas físicos y biológicos de los continentes”, indica el informe.

Los trabajos realizados por el profesor Poveda y la estudiante de maestría Ketty Pineda, basados en el análisis de imágenes satelitales del proyecto Landsat, muestran que para el año 2021 el glaciar de la Sierra Nevada del Cocuy habrá desaparecido completamente. También registra un nivel de deshielo para los demás glaciares (como se presenta en la tabla).

Ya desde 1997, un trabajo adelantado por el grupo de investigación del profesor Poveda encontró cambios estadísticos muy significativos del clima en Colombia. El periodo evaluado fue entre 1960 y 1995, en el cual se identificaron aumentos en las temperaturas medias y mínimas del orden de 0,1 grados Celsius por año y aumentos del orden de 0,3% por año en humedad relativa. Además, se reconoció una disminución de 4 m3/s al año en las principales cuencas hidrográficas del país, así como aumentos en la humedad atmosférica y en la evaporación potencial.

“Utilizando Landsat TM e imágenes satelitales, actualizamos los datos de retroceso de las seis formaciones glaciares restantes tropicales de Colombia, para el periodo 1987–2007. Los análisis técnicos detallados permiten estimar que la tarifa de encogimiento de todos los glaciares se incrementó desde el 2000, haciendo que su área disminuyera de 60 km2 en 2002 (Flórez, 2002) y 55,4 km2 en 2003 (Ceballos et al., 2006), a menos de 45 km2 en 2007”, relata el profesor Poveda.

Lo anterior descubre que la cifra media de retroceso de los glaciares en el país alcanza 3,0 km2 al año. Advierte el investigador que, aunque deben tenerse en cuenta algunas diferencias regionales, a tal paso todos los glaciares colombianos desaparecerán alrededor del año 2022, es decir, mucho antes del plazo o fecha límite de 100 años mencionado por el reporte del IPCC en el 2007.

Poveda insiste en que los glaciares tropicales colombianos necesitan que se ponga en práctica un programa urgente de supervisión, porque su extinción conllevará enormes implicaciones para la planificación de los usos del recurso hídrico en la región Andina y la Sierra Nevada de Santa Marta.

Guardando proporciones, los casquetes de glaciares continentales pueden ser un buen ejemplo. Actualmente la Antártida y Groenlandia son los únicos que existen. Si Groenlandia se fundiera, el nivel del mar en todo el mundo aumentaría unos 21 metros, mientras que si la Antártida lo hiciera, los niveles subirían hasta 108 metros.

Así que el fenómeno de deshielo que vive Colombia, sumado a la fuerte deforestación de los Andes tropicales, tendrá importantes implicaciones sobre el régimen del ciclo hídrico de los páramos y los bosques de montaña. Esto pondrá en alto riesgo la disponibilidad de agua para el consumo humano y la supervivencia de los ecosistemas.