24 de enero de 2021
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Un beso para Susan

2 de enero de 2010
2 de enero de 2010

Susan es escocesa como la falda ídem, el whisky, el golf y Sherlock Holmes. Tiene 48 años a la sombra, y a su edad el único que le ha ronroneado en la nuca es Pebbles, su gato.

Adicional a su fe de carbonero, Susan tiene aficiones pontificias. Además de soportar monótono celibato, canta música navideña en su iglesia y duerme con un tigre en miniatura de siete vidas. Gatos se llaman estos consentidos del dulce hacer nada.

Si a estas alturas del partido no ha perdido la virginidad, ni ha recibido un beso en su rollizo cachete, no es por falta de ganas. Con la fallecida escritora española Corín Tellado podría decir: "Yo nunca he dicho te amo". Tampoco lo ha escuchado.

Nuestra explosiva Cenicienta modelo 2009 sublimó su déficit de encantos con una voz rica en matices en la que sobresale un pronunciado vibrato.

Su voz la convirtió en la indiscutida reina de You Tube y de Facebook este año que deshoja las últimas margaritas. La canción con la que perdió un concurso de talentos en Gran Bretaña ha sido vista por 500 millones de personas. (El dentista-filósofo Maturana vuelve a tener la razón: perder es ganar. A quienes derrotaron a Susan en un concurso inglés de cazatalentos, los distinguen en la tienda de su barrio).

Los hay que aseguran que el arte es una forma de la belleza. Más que la oreja "decapitada", impacta la pintura de Van Gogh. ¿Cómo pueden ser feas divas como Edith Piaf, Judy Garland, Barbra Streisand, Celia Cruz o Liza Minelli?

En este desorden de ideas, "mi" Susan, así comparta sastre con Gustavo Petro y peluquero con Piedad Córdoba, dejó de ser fea hace rato. Tiene sexapil no obstante su caminado, típico de quien no ha probado el "gustico".

Merece admiración eterna la otoñal dama que se dio el lujo de decirle no a una invitación del presidente Obama para cantar en la Casa Blanca. Mandatarios del mundo atraviesan el charco para encontrarse "accidentalmente" con Obama en la claustrofobia de algún ascensor. O en cualquier almuerzo.

Obama tuvo que aplazar una alocución porque a la misma hora Susan cantaba en otro canal.

Como el año termina y medio mundo anda hablando de su personaje del 2009, para este pecho, Susan Boyle, la escocesa que puso de moda a las feas, es la indiscutida mujer del 2009.

Y como el día de gastar se gasta, para desagraviarla por la dieta de besos a que ha sido injustamente sometida, le envío un ósculo virtual. Del beso de carne y hueso se encargarán sus flemáticos paisanos británicos. Dios salve a Susan. No sólo a la Reina.