18 de enero de 2021
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Orlando Cadavid Correa
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Más cuentas pendientes

3 de enero de 2010

La contabilidad en lo político arrastra del año anterior otras deudas que también serán cruzadas en estos primeros meses del que ya empezó.

Entre las más abultadas, el caso de Agro Ingreso Seguro tendrá que resolverse en breve. Y es factible predecir que no hay mucho espacio para que las decisiones en lo disciplinario y penal resulten favorables al ex ministro Andrés Felipe Arias y al actual Ministro de Agricultura.

Más allá del agravio ético a la sociedad colombiana, el programa liderado por esos funcionarios terminó favoreciendo en forma contraria a los parámetros sociales con los que se diseñó, a acaudalados destinatarios, hecho que por sí sólo da para sanciones, si bien la exploración tendrá que ir más allá hasta comprobar si, además, en todos o en algún caso el descarado destino que tuvo ese dinero público obedeció al pago o búsqueda de favores.

Deberá solucionarse muy pronto este asunto pues además del bochorno político, social y jurídico que mantiene, en el mismo está involucrado un candidato presidencial. Dios, la inteligencia de los votantes (en la que pese a errores históricos hay que confiar) y la suerte que todavía nos cobija entre agobios a la nación, seguramente impedirán que Arias llegue a la presidencia.

Pero mientras haya ese germen de posibilidad –más aun si el proceso del referendo fracasa en la Corte Constitucional y entonces Arias asume, con la seriedad que le ha faltado, la responsabilidad de ser candidato y no un simple comodín– el panorama podría enturbiarse de manera que sería posible llegar a tener un presidente no sólo insolidario y desafiante como ha sido su trepador talante político, sino sometido a procesos penales y disciplinarios de grave alcance.

Por eso, si bien las investigaciones contra Arias tardaron inexplicablemente en iniciarse, los fallos tendrán que ser oportunos, es decir, anteriores al eventual momento en el que éste participe en las elecciones, si en definitiva decide hacerlo.

Esos importantes fallos tampoco pueden tardar, pues eventualmente Arias, quien suele despachar ofensas y afirmaciones tendenciosas, podría asumir como víctima la sanción que merece como victimario, y aducir que declina su aspiración presidencial a causa de una persecución política o por riesgos de seguridad para su familia, argucia que ya se deja predecir. El Heraldo.