24 de enero de 2021
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Lo que se viene

4 de enero de 2010
4 de enero de 2010

Está claro que uno es el escenario con Uribe candidato y otro sin él. Es por esta razón que ninguna candidatura despega, y a cinco meses de las elecciones para presidente, no se sabe a ciencia cierta si el calendario electoral va a cumplirse puesto que el gobierno ha deslizado la tesis de aplazar las elecciones una vez se conozca el fallo de la Corte, y de esa manera cumplir la ley de garantías, que hoy se estaría violando con la simple transmisión en directo de los Consejos Comunitarios.

Esta incertidumbre para la elección de presidente se traslada a las elecciones para Congreso, habida cuenta de que son dos escenarios para conformar las listas y hacer campaña. En el Quindío ya se empiezan a ventilar algunas candidaturas, una de ellas inviable, como la del hijo de la alcaldesa de Armenia, quien incurriría en la prohibición del Art. 179, num. 5º. de la Constitución, similar a la del hijo de la ex gobernadora Arbeláez cuando quiso ser diputado.

El secuestro y posterior homicidio en estado de indefensión del gobernador del Caquetá, atribuida por las autoridades a las Farc, agrega un ingrediente más de incertidumbre, puesto que quienes defienden la reelección en contra de las instituciones, tienen todos los argumentos para pedir que la Corte no se atraviese al clamor popular, y se pueda votar por la posibilidad de dejar en el poder a la única persona que estaría en capacidad de enfrentarlas hasta la derrota final.

Para los demás candidatos queda muy difícil sostener otra lectura del conflicto, y si de más seguridad se trata, la mayoría de la sociedad colombiana considera que el de mejor credenciales es Uribe. En momentos como éste, con crímenes tan atroces como el del gobernador Cuéllar, no hay espacio para preguntarse, por ejemplo, si la política de seguridad del Estado precisa de una conducción política diferente que implique un cambio de gobernante ante la nueva estrategia de las Farc, o para hacer un debate sobre las fallas en el esquema de seguridad del gobernador Cuéllar, que debería derivar en responsabilidad política para el gobierno.

El entorno internacional, con bases gringas incluidas y un Chávez amenazante, refuerza la idea de que Uribe es el único que puede mantenerlo a raya. Las posibilidades de una alianza progresista que enfrente al uribismo, como propone Pardo, con crímenes como el del gobernador de telón de fondo y un entorno continental hostil, son bien difíciles. Suena como invocar al diablo en un convento.

No fue un buen año para el país, y dadas las proyecciones de la economía y el desempleo, la profundización de la tensión institucional entre el Ejecutivo y la Corte Suprema, en un escenario donde las elecciones no están blindadas a la injerencia de grupos armados ilegales y otros grupos de naturaleza mafiosa, todo indica que las cosas no pintan bien para el año que viene.
En el Quindío todas las cosas buenas estuvieron por los lados de la cultura: encuentro de escritores, salón regional de artistas, el fallo judicial favorable a la recuperación del tesoro Quimbaya, señales de que las buenas noticias en 2010 deberían venir por ahí, porque si es por la política, dan ganas de llorar. Reconocimiento especial a nuestra campeona Clara Julia Guerrero, el personaje del año.

¡Feliz año para todos los lectores! Crónica del Quindío.