8 de marzo de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

El Niño y la competitividad

10 de enero de 2010

La solución pasa, entre otros muchos aspectos, por aprender a manejar la estacionalidad climática anual y sus externalidades extremas, como el llamado fenómeno de El Niño que, por nuestra ubicación geográfica, nos afecta periódicamente, y genera disminución en las lluvias y, consecuentemente, menor disponibilidad de forrajes, con todos los efectos adversos que ello acarrea.

Pero una calamidad anunciada, lo será menos si cambiamos de una actitud reactiva a una preventiva para morigerar los impactos de tales siniestros. Por eso resulta oportuno, y porque no decirlo, dejando la modestia de lado, satisfactorio, el haber dedicado un Gira Técnica Ganadera, a explorar las “Estrategias de manejo y alimentación durante el verano”, que Fedegán-FNG realizó, con el apoyo del Sena, en Sincelejo y Magangué, hace dos años (abril de 2008).

Fue una gira con un sentido visionario y propositivo, en donde se pudo conocer de primera mano –y de los que saben– los diferentes esquemas de suplementación y de silos para almacenar alimentos, y contraponerlos a trashumancia de animales que tradicionalmente ha sido la solución para encontrar alimentos.

Esta una práctica valida pero costosa para la empresa ganadera y riesgosa para la vida de los bovinos. Los animales son trasladados desde el norte hasta el sur de los departamentos de Sucre y Bolívar, específicamente a las zonas húmedas de La Mojana y San Jorge, que son bañadas por los ríos Magdalena y Cauca. Además no todos pueden participar de estas prácticas. Posteriormente, cuando comienza la época de lluvias, son regresados a sus fincas. Son dos regiones netamente ganaderas, que alojan cerca de 1,8 millones de bovinos, y que deben enfrentar continuamente un déficit de alimentos para sus bovinos, por los intensos veranos en algunos casos, y en otros, por los largos periodos de invierno.

Pero más allá de la coyuntura de emergencia, como la que enfrentamos hoy con el fenómeno de El Niño, y en la cual Fedegán ha logrado del Gobierno una serie de medidas para amortiguar su impacto, se requiere un cambio de cultura en el ganadero en la que incluya acciones preventivas. Vale la pena señalar que, dentro de esas medidas para afrontar mejor la actual coyuntura, Fedegan apoyará a los ganaderos con una oferta inicial de 20.000 toneladas de alimentos como heno, sal mineralizada, melaza, silo, semilla de algodón y torta de palmiste etc., a precios menores a los del mercado, y las cuales están disponibles en 34 sitios ubicados en las principales zonas ganaderas del País. El transporte desde los sitios de producción hasta las bodegas regionales así como el de arrendamiento de estas y sus responsables serán cubiertos por Fedegan FNG, con el propósito de disminuir costos al ganadero.

Es fundamental entonces que los ganaderos incorporen, de manera permanente, tecnologías en sus procesos de producción, relacionadas principalmente con la conservación y aprovechamiento del agua, como un recurso tan precioso como la tierra misma; la adopción de sistemas silvopastoriles, más productivos y amables con la naturaleza; la conservación de forrajes y la suplementación alimenticia, como alternativas para garantizar la adecuada nutrición y bienestar de nuestros ganados, además del sostenimiento de unos niveles óptimos de producción, reproducción y salud. Por lo pronto, los invito a mirar las opciones técnicas disponibles para disminuir los impactos negativos de una sequía prolongada, en la publicaciones que se encuentran en la web de Fedegan, Ministerio de Agricultura y Corpoica.

*Presidente Ejecutivo de Fedegán