18 de enero de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Los aplausos retumban mejor a la salida.

17 de diciembre de 2009
17 de diciembre de 2009

Cuando se ofrecen al terminar una labor, es el sincero reconocimiento por lo efectuado a quien se dan.

Al empezar una tarea está la expectativa y, con el discurrir del tiempo, nacen las bases para arribar a una calificación que va entre lo bueno o lo malo, dejando en suspenso lo regular.
En ese desenvolvimiento de la acción , sea privada o pública, se registran los comentarios, las críticas, las murmuraciones, los rumores y, estos últimos se hacen calladitamente.

Con esta introducción, decimos que el titular es, perfectamente , orientado hacia el devenir del señor presidente de la República, doctor ALVARO URIBE VELEZ, quien finaliza su mandato el próximo siete (7) de agosto del año 2010, después del juramento por parte de quien resulte vencedor en las elecciones .

Dirán muchos que ese ganador es el propio presidente URIBE VELEZ. Sin embargo, reconociendo que es difícil permear la mente humana, se sostiene en este presente-futuro que el Jefe del Gobierno no debería seguir luchando contra la llamada “encrucijada del alma”, por cuanto, en su interior, ,la decisión ya está en el subconsciente y, solamente restaría  anunciar la no aspiración a su reelección.

Ya hay voces y escritos en periódicos extranjeros que señalan la conveniencia de no ir a un nuevo mandato.

Hay que afirmar sin tapujos que el señor Presidente de la República, por sus conocimientos jurídicos sabe y entiende que la Norma de Normas que rige después de 1991, en el contenido del artículo 197, le prohíbe contar con la posibilidad de ir a la reelección. Aquí no hay necesidad de  efectuar apreciaciones sobre la suerte del referendo, contra el cual hay más de un ataque de orden jurídico ante la Corte Constitucional.

Es importante destacar que el PRESIDENTE conoce el valor de la  Constitución, amén de haber jurado cumplirla y hacerla cumplir.

Lo plausible, en esta época de Navidad, dónde se medita y reflexiona, es que el Jefe del Estado la aproveche para establecer que su objetivo es culminar su mandato y hacer un  alto en el camino, para que en la memoria de sus compatriotas se edifique un acto de grandeza al pasar de lado su anhelo de seguir en el solio de Bolívar.
Esa actitud, como suele acontecer y, es propia de los hombres públicos que forjan hechos históricos, está en las manos del Primer Mandatario.

No hay que olvidar que la historia se hace adelante pero el recuerdo es atrás.

No es un secreto para nadie que el doctor ALVARO URIBE VELEZ, tiene ganados y sobrados los aplausos para recibirlos ese siete (7) de agosto del año 2010. Su labor ha sido a favor de la patria y su talante valorado, así como  por su fortaleza física y su tradicional lema de trabajar, trabajar, trabajar.

Surgiendo ese paso al costado, brindará la oportunidad de oxigenar  la democracia y, quienes ya muestran sus deseos de reemplazarlo, tendrán la oportunidad de perseguir el favor de sus conciudadanos, desarrollando una campaña en pleno equilibrio.

Al no presentar su nombre para otra elección, fortalecerá la democracia y, con ello, el avance del Estado Social de Derecho.

Con esos magníficos dividendos, el presidente Uribe Vélez, tendrá la fortuna de ejercitar su hiperactividad, incrementando sus conocimientos, además de combinar sus tareas de trabajador agrario como sus ancestros campesinos, en el desenvolvimiento de su gusto por el campo, en las agradables tierras de Antioquia y Córdoba.