19 de enero de 2021
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La mujer que hizo caer al Papa sufre problemas psíquicos y ya lo intentó el año pasado

25 de diciembre de 2009
25 de diciembre de 2009

Benedicto XVI está "bien" y pronunciará hoy el Mensaje de Navidad e impartirá la bendición Urbi et Orbi, ha asegurado el portavoz vaticano, Federico Lombardi, tras la caída que sufrió anoche en la basílica de San Pedro cuando una mujer saltó una valla, le agarró y le hizo perder el equilibrio. Maiolo ya ha sido ingresada en un centro sanitario, debido a que sufre problemas psíquicos, precisó Lombardi.

El incidente se produjo cuando el Obispo de Roma recorría el pasillo central del templo, durante a celebración de la Misa del Gallo, presidiendo la procesión de cardenales y otros religiosos que se dirigían hacia el altar mayor. Fue entonces cuando Maiolo intentó saltar la valla. Inmediatamente, intervino la escolta papal intervino pero en el trasiego el pontífice perdió el equilibrio y cayó al suelo. Benedicto XVI no resultó herido y se levantó inmediatamente. Fue conducido por sus ayudantes hasta el altar para continuar oficiando la ceremonia. La mujer fue trasladada a las dependencias de la Gendarmería vaticana, y según esta misma fuente, sólo pretendía saludar al pontífice.

En el incidente, también cayó al suelo el cardenal francés Roger Etchegaray, de 87 años, que formaba parte de la procesión, y que tuvo que ser hospitalizado en el Policlínico Gemelli, de Roma. El purpurado tendrá que ser operado del fémur aunque no está grave, según ha señalado hoy el portavoz vaticano.

Una ceremonia adelantada

El papa Benedicto XVI, de 82 años, comenzó la tradicional Misa del Gallo en la basílica de San Pedro del Vaticano, la quinta de su pontificado, dos horas antes de la medianoche (hora local) -por primera vez en la historia reciente de la Iglesia Católica-, para evitar que se fatigase demasiado ya que este sábado tiene que oficiar también los ritos de Navidad.

A la misa, que se celebró en una noche desapacible y lluviosa, asistieron miles de personas, que desde primeras horas de la noche llenaron el templo vaticano. El pontífice ofició la misa en la que la Iglesia Católica desde la noche de los tiempos conmemora el nacimiento de Jesús.