27 de enero de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

La inteligencia financiera rumbo hacia el oro

25 de diciembre de 2009
25 de diciembre de 2009

Los portafolios de inversiones en el orbe que propendan por proteger la riqueza y preservar alta liquidez en la inversión, de manera fácilmente accesible y que brinden la necesaria seguridad, pues las monedas duras se debilitan inevitablemente, se están direccionando de manera fundamental hacia la consecución del oro, el más preciado de los metales.

Una estrategia real, segura y confiable  de inversión tendrá que contar con
transacciones de oro, las cuales requieren el mismo lapso en su realización que los bonos o las acciones.

En tiempos de crisis cuando los cataclismos económicos aparecen intempestivamente por todos los rincones, cuando la incertidumbre se apodera de todos los mercados y todos los expertos se desorientan indefectiblemente, el oro resulta ser una salida maravillosa, dado que es mas liquido que cualquiera de los denominados “activos alternativos”, pues, siempre se le estima como equivalente al dinero en efectivo.

CREDICORP BANK, LIDER Y PIONERO.

Múltiples razones y una dirección agresiva y aventajada en el liderazgo financiero en Credicorp Bank S.A, en Panamá, encabezado por su Presidente Sion Harari, haN inspirado a esta entidad  financiera de primer orden en el Istmo, ha ofrecer a sus clientes la alternativa de invertir en oro aprovechando el valor, sin antecedentes históricos del metal, que alcanzó la semana pasada 1.211 dólares por onza troy.

El oro símbolo de inigualable poder, de belleza excepcional, de valor inextinguible y de ahorro a mediano y largo plazo, se ofrece en este epicentro financiero mundial, a los interesados, quienes pueden efectivamente adquirir libras de oro, ya sea en monedas acuñadas, en barras o en lingotes,  y dejarlas en custodia en Credicorp Bank o llevárselas a su propia cajilla de seguridad.  Las monedas que pueden adquirirse en el
mercado Panameño y venderse en cualquier mercado universal, son las “krugerrands” Sudafricanas provenientes de la mundialmente reconocida refinería Rand, las Chinese Panda, las American Eagle, las Morgan Dollars y las Maple Leaf.  Los precios son altísimos y hay también modestos. Se pueden comprar una décima de onza equivalente a 121. Dólares, según el mercado de la semana pasada, media onza, una onza completa, 50 gramos, 100 gramos, 500 gramos y llegar hasta un kilo que tiene un valor aproximado a 42.716 dólares. En el evento de lanzamiento que tuvo lugar el 2 de diciembre último, se vendieron todas las existencias, se superaron todas las expectativas y, por ejemplo, una moneda acuñada costó efectivamente 121 dólares.

El mercado del oro en este momento de incertidumbre financiera está tomando niveles de crecimiento insospechado. En 1999 la onza registraba un valor cuatro veces menor que en el día de hoy, alcanzando su tasa más baja en 20 años, con 251.70 dólares. Seguramente, según los expertos, se acercará al comenzar el nuevo año a un valor superior a los 1.250 dólares, es decir que crecerá extraordinariamente 5 veces más que el precio que tenía hace, justamente, una década.

En esta época de elevada incertidumbre financiera, caracterizada por el brutal impacto producido por los descalabros de las bolsas internacionales, el oro que antaño fue patrón monetario para las economías estatales actualmente se convierte, con excepcional eficacia, en el respaldo más sólido en las inversiones estratégicas privadas de los avezados macroeconomistas atribulados por un enigmático presente inversionista.