19 de enero de 2021
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Homenaje a Gustavo Robledo Isaza el 10 de diciembre

5 de diciembre de 2009
5 de diciembre de 2009

El acto, que constituirá un  reconocimiento a una vida de civismo al servicio de la ciudad y a su invaluable aporte en la estructuración de proyectos de infraestructura, fundamentales para el mejoramiento de la competitividad regional y nacional, se realizará en el comedor principal del Club Manizales, a partir de las siete de la noche.

¿Quién es Gustavo Robledo Isaza? El ingeniero Gonzalo Duque Escobar, otro caldense que brilla por su inteligencia y consagración a las causas cívicas, escribió la siguiente nota sobre Robledo en el portal de la Sociedad de Mejoras Públicas de Manizales:

Gustavo Robledo Isaza

Por Gonzalo Duque Escobar*

Gustavo Robledo Isaza, el visionario Ingeniero manizaleño graduado de la Escuela de Minas, quien ha concebido en la segunda mitad del siglo XX la vía al Mar con un puerto de aguas profundas en el Chocó, y un aeropuerto internacional en Palestina para complementar el equipamiento de la conurbación del centro occidente de Colombia, es un hombre cívico cuya vocación progresista le ha merecido, además de valiosas condecoraciones y distinciones de diferentes estamentos de la sociedad y del Estado, ocupar dos veces el cargo de Alcalde y ser Concejal de Manizales, llegar a la Cámara de Representantes, candidatizarse a la Gobernación de Caldas y dejar entre sus huellas obras significativas como ingeniero y como promotor cívico, para la localidad; entre ellas la vía al Nevado del Ruiz , la Plaza de Toros y la Avenida Centenario.

Es evidente que el tesón del ingeniero Robledo Isaza en pro de materializar una salida más expedita al mar de Balboa por el Chocó para llegar con un puerto de aguas profundas a Tribugá, y la posterior propuesta del aeropuerto del Café entre Manizales y Pereira con el propósito de resolver las limitantes estructurales de la actual infraestructura aeronáutica al viabilizar la conexión del Eje Cafetero con los mercados del escenario internacional ubicados en las costas extremas de las américas y del oeste europeo, son las más audaces entre otras propuestas suyas de las que no voy a ocuparme, dado que son las controvertidas por vecinos e incomprendidas por una sociedad premoderna que sistemáticamente ha estado oponiendo las fórmulas del centralismo y la hegemonía regional, a la capacidad de los Manizaleños encarnada ahora en el más insigne de los ingenieros de la segunda mitad del Siglo XX, cuyas ideas por fortuna han logrado mantenerse en el tiempo soportadas en su virtud natural y por el acompañamiento que en esta ciudad le han brindado a los esfuerzos del magnífico visionario, la Sociedad de Mejoras Públicas, la Cámara de Comercio y la Sociedad Caldense de Ingenieros y Arquitectos, entre otros ciudadanos y amigos suyos, a pesar de la ausencia y reserva de varios actores del desarrollo regional.

Para algunos que con esfuerzo y miopía apenas han visto intrascendentes las ideas de Robledo Isaza y que no han comprendido la vigencia de obras de ayer como la vía Pueblo Rico- Tadó, aquí sus amigos, seguidores y compañeros en estas bregas, con este agasajo dejamos un testimonio histórico para la sociedad colombiana sobre la llegada de “nuevos vientos” a causa de la consolidación de la región que hemos soñado, dada la conurbación que se advierte del Eje Cafetero entre Cali y Medellín, como una realidad sin precedentes a todo lo largo de la costa pacifica latinoamericana, y para el cual resultarán definitivos dos hechos concebidos desde pretéritos momentos por el homenajeado: primero y para Colombia al dotarse este escenario de una salida al Atlántico por Urabá y de otra al Pacífico por Tribugá, y segundo a causa de las posibilidades que derivan de los impactos de Aerocafé gracias a las nuevas condiciones y oportunidades para emprender una reconversión en los procesos productivos que permita la producción de bienes y servicios con valor agregado, como respuesta a la profunda crisis del café.

Para llenarnos de confianza, esto lo decimos quienes heredamos en esta “Ciudad de la puertas abiertas” las enseñanzas de Carlos Eduardo Pinzón, Aquilino Villegas, Marcelino Arango, Emilio Robledo y Liborio Gutiérrez, entre otros muy notables personajes de la década de los años 20, marcada como sabemos por el paso del meridianos político y económico sobre Manizales y por la proeza de los Cables y FFCC Cafeteros, medios cuyo impacto comparable al del Canal de Panamá en su momento, explican la industrialización del país, el poblamiento de este lado de la patria y nuestra primera apertura económica y cultural. Sabemos que una época similar a esa que inició cuando nacía Gustavo Robledo Isaza, no se puede repetir en el Siglo XXI en Colombia, mientras no logremos tener una ciudad importante con funciones de puerto sobre el Pacífico, cuando las mercancías que salen por el Atlántico sigan llegando con un sobrecosto del 40%, y si no superamos los puertos "modernizados" de Cartagena y Buenaventura que apenas han entrado a la era de los Pánamax para permanecer anclados al año 1914, sin advertir que cualquier fórmula para resolver la anemia económica de Colombia necesariamente debe atender propuestas como las de Gustavo Robledo Isaza.

Con admiración y aprecio por el visionario Ingeniero y Cívico compañero,

Gonzalo Duque-Escobar

Profesor de la Universidad Nacional de Colombia*