26 de enero de 2021
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El veneno como arma política

20 de diciembre de 2009

El talio es soluble en agua, es incoloro e insípido y no mata enseguida sino varios días después, por lo cual es difícil detectar al homicida. Los síntomas iniciales, entre otros, consisten en dolores en el abdomen y en las piernas y posteriormente sobreviene la muerte por insuficiencia cardiorrespiratoria
Lo curioso de la noticia radica en lo siguiente: fue dada faltando una semana para las elecciones del 13 de diciembre, en la cual el hijo del ex presidente, Eduardo Frei Ruiz- Tagle, fue candidato; y en la participación de los galenos de la víctima.
La palabra veneno curiosamente viene de Venus, diosa del Amor, pues deriva de venenum, que era el nombre que le daban los romanos a los filtros amorosos. El uso de estas sustancias para eliminar a los enemigos es un hecho frecuente en la historia de la humanidad.
Se cree que Alejandro el Magno no murió de fiebre amarilla sino que fue envenenado por el general Antipater, en una oscura conspiración. En el Imperio Romano envenenaron a varios emperadores, entre ellos a Domiciano, Claudio, Caracalla y Heliogábalo. Un aficionado a usar venenos fue Nerón. En el año 54 d.C. asesinó a su hermanastro Británico, con la asesoría de Locusta, una esclava que era experta en venenos, quien le vertió una pócima en el agua que utilizó Británico para enfriar un caldo. A los pocos minutos tuvo convulsiones y vómitos, y posteriormente murió.
Lo mismo hizo con el emperador Claudio, mediante una conjura en la cual sobornaron al pregustador (persona que probaba la comida antes que el emperador), un eunuco llamado Halot. En la época del Renacimiento, la familia Borgia se destacó en el uso de productos venenosos para eliminar a sus rivales. La familia Medici, que tiene personajes ilustres como Lorenzo “El Magnífico” y Cosimo, así como los Papas León X y Clemente VII, fue también usuaria y víctima de los venenos. Recientemente se demostró que el heredero de los Medici, el Gran Duque Franesco I y su mujer Blanca Capello, fueron envenenados con arsénico.
Las crónicas relatan que el 8 de octubre de 1587, Francesco enfermó con fuertes dolores abdominales y horas más tarde Blanca presentó los mismos síntomas, con las resultas de que 11 días después estaban en el otro mundo. El autor fue su hermano menor, el cardenal Fernando (1549-1609), quien tras la muerte de su hermano, heredó la corona ducal y abandonó el capelo cardenalicio.
Se cree que Napoleón, quien oficialmente murió de una dolencia gástrica, fue envenado con arsénico por sus carceleros ingleses, para los cuales un regreso de Bonaparte a Europa era una pesadilla política. El último caso famoso fue el del disidente ruso Alexander Litvinenko, a quien le dieron Talio radiactivo y/o Polonio, en 2006, en un té, supuestamente por orden de Putin
En fin, en la política, reino de sombras y puñales, el uso de venenos es una de las armas más innobles de la cual se valen los déspotas para eliminar a sus enemigos políticos. El Universal.

*Directivo universitario. Miembro de la Academia de la Historia de Cartagena.