22 de enero de 2021
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Desplome en las exportaciones y caída de la producción, temas del Congreso Cafetero

1 de diciembre de 2009
1 de diciembre de 2009

Así mismo, el escenario económico mundial será analizado por un panel de expertos entre los que se encuentran el Presidente de la Junta Directiva de la Bolsa de Commodities de Nueva York, Fred Schoenhut; el Presidente de la Asociación Nacional de Café de Estados Unidos, Robert Nelson y el Presidente de la Asociación de Cafés Especiales de América, Ric Reinhardt.

El Mandatario estará acompañado por los ministros de Hacienda, Óscar Iván Zuluaga, y de Agricultura, Andrés Fernández, entre otros.

Cafeteros perderán este año 600 mil millones de pesos
El Nuevo Siglo

La crisis del grano está impulsada por la revaluación, el alto precio de los insumos y el vaivén de las cotizaciones en los mercados internacionales.

Con un desplome de 27 por ciento en las exportaciones y de 30 por ciento en la producción, este año será crítico para los productores cafeteros, con pérdidas cercanas a los 600 mil millones de pesos. Así lo señaló el gerente de la Federación Nacional de Cafeteros Luis Genaro Muñoz, al sostener que para 2009 habrá una caída de las ventas externas de tres millones de sacos. Así mismo el dirigente indicó que durante este año se produjeron 3,5 billones menos.
Estos resultados negativos, como producto de la renovación del cultivo, la crisis financiera internacional, la revaluación del peso y las bajas cotizaciones internacionales, provocarán una pérdida multimillonaria tanto a los pequeños como grandes productores.
El gerente de la Federación Nacional de Cafeteros manifestó que de 11.5 millones producidos el año pasado, se pasó a una producción de 11 millones de sacos de 60 kilos este año. Recordó que en 2007 se registró una de las mayores producciones de los últimos años, llegando a 12.1 millones de sacos.
Muñoz indicó que una caída en la producción como la que se presentó este año, no tenía antecedentes en la caficultura colombiana y que esa coyuntura significa una disminución de 15 por ciento en los ingresos.
En total, la caficultura deja de percibir alrededor de 500 millones de dólares, lo que significa una cifra en rojo para el crecimiento del país.
El gerente Muñoz anticipó que en 2010 entrarán en etapa productiva 100 mil hectáreas renovadas. El país tiene actualmente 850 mil hectáreas en total, de las cuales 550 mil son tecnificadas y, por lo menos, 300 mil están en proceso de renovación.
Precisó el directivo, con ocasión del Congreso cafetero que se celebra en Bogotá, que en cinco años se espera que Colombia tenga entre 85 y 90 por ciento de la caficultura renovada.
Muñoz agregó que para 2010 el fenómeno del Niño (tiempo seco) da tranquilidad al mercado local e internacional de una recuperación del sector.
Para 2014, la Federación espera llegar a una producción de entre 14 y 15 millones de sacos.
Hasta ahora, Colombia es el tercer abastecedor mundial de café, detrás de Brasil y Vietnam, pero ha sufrido un desplome de su producción debido a las lluvias, la menor fertilización y un programa de renovación.
El año pasado el país produjo 11,4 millones de sacos de café por unos 1.953 millones de dólares, lo que ubicó al grano como el tercer renglón de ingresos por exportaciones, después del petróleo y el carbón.
Los cafeteros colombianos están trabajando a pérdida, pese a que en los mercados del mundo aparentemente hay buenos precios. Esta situación está generando graves problemas sociales como desempleo e inseguridad en las zonas productoras.
Una investigación reciente determinó que producir café dejó de ser negocio, especialmente para los pequeños y medianos productores, quienes paulatinamente han decidido utilizar sus tierras en la siembra de pastos, cítricos y otros cultivos.
Pero lo más grave es que los campesinos que tradicionalmente se dedicaban al café, se quedaron con los brazos cruzados y no tuvieron otra alternativa que cambiar de oficio, emigrar a las ciudades y atizar los graves problemas sociales que ya vive la zona cafetera.
Así, el desempleo en la región tiende al aumento, el ingreso de las familias cae en forma drástica y se atiza la inseguridad. Esta crisis está generando cierto tipo de desplazamiento de campesinos que, agobiados por la falta de ingresos adecuados, salen a la ciudad en busca de mejores oportunidades.
Pero generalmente este sueño se convierte en frustración, porque el trabajo que encuentran generalmente es en la construcción, y no hay puestos para todos.
El llamado Eje Cafetero, integrado por los departamentos de Caldas Quindío y Risaralda, produce 34 por ciento de todo el café del país.
Los buenos precios que se anunciaron en los últimos años se han visto frustrados con la revaluación del peso frente al dólar, los altos precios de los insumos ligados a los precios internacionales del petróleo y los elevados costos de la mano de obra.
Para dirigentes del sector, todavía somos mirados como los “ricos” de antes, pero mientras existe un dólar diferencial para otros sectores de la economía como las flores y bananeros, los cafeteros asumen todos los costos de la revaluación.
El primer municipio cafetero de Colombia sigue siendo Pereira y el segundo Chinchiná, mientras en Caldas, 23 de los 27 municipios están dedicados a la caficultura. El Quindío, por su parte, cuenta con proyectos alternativos como el turismo rural y el cultivo de plátano; Risaralda sigue perdiendo su frontera cafetera con pastos y siembra de cítricos y aguacate.