17 de enero de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Las fallas del Guadalupe Zapata

13 de noviembre de 2009
13 de noviembre de 2009

Las fotografías que este periódico público ayer en primera página y en otra de sus interiores sobre el prematuro deterioro de algunos muros y partes del piso del recién inaugurado Parque Guadalupe Zapata en el sector de Cuba, cuando menos invitan a que alguien ofrezca una explicación satisfactoria de lo que pudo haber pasado con este lamentable hecho.
Porque no es posible que una obra que lleva apenas cuatro meses de inaugurada, que costó una cifra muy importante, que fue esperada por tanto tiempo por los habitantes del sector, que ha sido motivo de orgullo de los pereiranos y que, la verdad sea dicha, transformó y de que manera, el populoso barrio Cuba, esté mostrando ya fisuras en sus muros, grietas en el piso adoquinado y sensible desmejora de su amoblamiento.
Las obras públicas de ornato y al servicio de los ciudadanos, además de bonitas, de agradables al ojo humano, de mejorar el entorno de las ciudades y de costar estrictamente lo justo, deben quedar bien hechas, con los materiales recomendados y durar lo proyectado; de lo contrario alguien debe responder por los errores, o por deficiencias, o por el deterioro anticipado e injustificado de los trabajos.
Y nos parece, a la luz de la información y de las fotos publicadas ayer, que aquí hay algunas fallas que deben tener una explicación satisfactoria y si no, alguna persona o una firma que responda por la estabilidad de los trabajos o por la calidad de los materiales, o en su defecto una compañía de seguros que debió otorgar unas pólizas de estabilidad de la obra y de garantía por su durabilidad, a la cual se debe recurrir.
Por eso, es importante que alguien explique de qué tamaño y qué alcances tienen las fallas que se empiezan a observar en la losa y en los elementos de amoblamiento del nuevo parque de Cuba. Y, por supuesto, cuáles son las causas para que una obra tan nueva, tan promocionada y tan costosa, esté mostrando ya signos de debilitamiento que sólo se le atribuyen a construcciones de mucho tiempo de ejecución.
Y mientras mas rápido se haga esto mejor para todos, especialmente para evitar molestas suspicacias y comentarios que no siempre van con la realidad, pero que sí dejan en entredicho la honestidad de muchos funcionarios y la capacidad y profesionalismo de las firmas constructoras.