21 de enero de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

DAS desarticuló red internacional de lavado de activos que operaba en Colombia y Panamá

5 de noviembre de 2009
5 de noviembre de 2009

Bogotá. Luego de nueve meses de trabajo de inteligencia, detectives de la Unidad de Investigaciones Especiales (SIU) del Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), con el apoyo de detectives adscritos a las seccionales de Atlántico y Antioquia, desvertebraron una organización dedicada al lavado de activos producto del narcotráfico.

Esta estructura delictiva utilizaba varias modalidades para el blanqueo del dinero, como la de importar mercancía desde China, mecanismo con el que manejaba entre 600 y 700 millones de pesos diarios.

En la ‘Operación Final’, que se desarrolló en Colombia y Panamá, fueron capturadas con fines de extradición seis personas, cinco de nacionalidad colombiana y un ciudadano libanés, quienes deberán comparecer ante la Corte del Distrito Sur de Nueva York, en Estados Unidos, por el delito de lavado de activos producto del narcotráfico.

Con base en la información suministrada por el DAS, las autoridades panameñas detuvieron en ese país a Paulo Andrés Gómez Salazar, Omar Alberto Vásquez Giraldo y Mahmoud Toukko Adnan. Por su parte en Colombia los detectives del DAS capturaron en la ciudad de Medellín a Jader Alberto Gómez Giraldo –líder de la organización delictiva–, y a su hermano William Ferney Gómez Giraldo. En Bogotá fue detenido Luis Alexander Gómez Ocampo, último integrante de la estructura.

Esta organización criminal tenía varios modus operandi para realizar el blanqueo de dinero. Uno de ellos era el de transportar los dineros producto del narcotráfico desde los Estados Unidos y Europa, pasándolos por países como Hungría y Suecia, entre otros, para finalmente hacerlos llegar a la China.

En el país oriental integrantes de la estructura delictiva compraban toda clase de mercancía como bolsos, carteras, gafas, vajillas y partes de computadores, que eran importados por una compañía y vendidos a empresas y almacenes legales en Colombia, que consignaban el costo de estos productos en cuentas que suministraba dicha compañía en el país. Posteriormente, estos dineros se movían bajo la modalidad de préstamos por diferentes ciudades como Medellín, Bogotá, Cúcuta, Barranquilla y Cali.

Otra de las modalidades utilizadas por la organización criminal era la de mover grandes cantidades de dinero en efectivo desde los Estados Unidos y México hasta Venezuela, donde a través de diferentes cuentas bancarias, lo transportaban hasta la ciudad fronteriza de Cúcuta, para cambiarlo a pesos y luego entregarlo a sus destinatarios en diferentes ciudades del país.
Esta estructura delictiva también movilizaba el dinero desde Panamá hasta la ciudad de Maracaibo (Venezuela), y luego lo transportaba hasta la ciudad colombiana de Maicao. Para esto, algunos almacenes compraban textiles y los introducían al país para luego venderlos y posteriormente entregar el dinero producto de esta venta a la organización delictiva para que siguiera su ruta de lavado.