25 de enero de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

Contrapunto

26 de noviembre de 2009

-Peluquería no, señor, barbería. Peluquerías son las de esos señores que llaman maricas.

Pero no es de la barbería de don Matías, sino del programa de televisión que conduce por la estación Cablenoticias el abogado y periodista William Calderón Zuluaga, el ilustre barquero de Neira, multiplicado en los medios, lo mismo aquí que en El Nuevo Siglo, El Informador, la web y La Hora de la Verdad de Fernando Lodoño Hoyos.

William tiene amigos fieros, como bravío es él, entre ellos Ricardo el malo, como cuenta con lectores que no lo quieren tanto como pareciera ser el caso de “pericles50”, candidato a entrevista dizque para preguntarle, yo no entiendo bien, si de veras nació en Contratación, Norte de Santander, porque yo si lo tengo por paisa de todo el “maiz” y remolino en el ombligo.

A La Barbería le crece la audiencia a la par que la pauta, lo que me parece justa retribución a la calidad del programa en el que entre chistes y chanzas se habla a fondo sobre la actualidad nacional, lo mismo con personajes de mucho brío como Simón Gaviria, grata revelación de la política, que con estrellas del folclore político, tal el caso de José Luján que anda como medio chalado en pos de la presidencia de la república, eso sí sin superar a aquel personaje de mis mocedades universitarias en Bogotá, el famosísimo y divertido doctor Gabriel Antonio Goyeneche, huésped permanente de la residencias universitaria de la Universidad Nacional. ¡Para qué que lo adorábamos!

Todos los jueves a las ocho de la noche vale la pena sintonizar La Barbería. Es una dicha ver a William mamándole gallo a quien logre subir a su silla de faena. Y que a nadie se le ocurra decirle ni peluquero, ni estilista, porque como en el caso de don Matías, el es un barbero noble a la antigua usanza, de piedra lumbre y barbera bien afilada aunque mohosa.
 
Tiro al aire: por cierto que por poco da al traste con el encanto de Fajardo, poniendo por el suelo sus pringados bucles. Como al mítico Sansón. [email protected]

* Candidato a la Cámara por el conservatismo antioqueño.