21 de noviembre de 2019
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El honor o el dinero

6 de septiembre de 2009
6 de septiembre de 2009

Yo, quizás como muchos de los habitantes de ambos países y de quienes por razón del oficio escribimos, estoy harto de escuchar los agravios e irrespetos del coronel.

A mi manera de ver su más reciente intervención en el Palacio de Miraflores, cuando enfrenta de nuevo al presidente Álvaro Uribe y en medio de gritos informa de su decisión de cerrar el comercio con Colombia, no deja  de ser una patanada de la más baja calaña y de los peores modales de que se tenga historia en la vecina nación.

¿Que el cierre comercial afecta los intereses de Colombia?

Claro que sí, pero Venezuela no es el único país del mundo con el que Colombia tenga transacciones financieras.

Su riqueza y dolarización del petróleo, no significan que los colombianos tengamos que vivir arrodillados esperando impredecibles y vulgares ataques o a la espera de que el presidente Chávez abra o cierre a su antojo la frontera.

Este es un buen momento para que los organismos comerciales de Colombia que dedican todo su esfuerzo a la importación y exportación de productos desde y hacia Venezuela, sopesen la situación e identifiquen de una vez por todas en un orden de prioridades lo que está primero: si el dinero que se recibe de Venezuela por el comercio binacional o la honra del pueblo colombiano.

Todo eso porque Colombia en una decisión soberana, estudia un acuerdo con el gobierno de los Estados Unidos para reforzar algunas bases militares en la lucha que se adelanta contra la subversión y el tráfico de narcóticos.

¿Si Venezuela, Ecuador, Nicaragua y otros países del área, no tienen relación con estas actividades por qué protestan?

¿Si mientras las tropas americanas estaban en la base de Manta (Ecuador) no eran tan peligrosas para el vecindario, por qué ahora se convirtieron de un momento a otro en  “una amenaza para la estabilidad de la región” como lo afirma el presidente Chavez?

¿Cuando estuvo “Pedro el Grande” (acorazado ruso) en Venezuela y los famosos aviones Zukoi para sus fiestas patrias, Colombia protestó? Algún funcionario colombiano dijo algo por esta demostración de poderío?

Pues nada, no sólo por el respeto que nos merecen las decisiones de los otros países, sino porque “quien nada debe nada teme”.

Para concluir, me llamó mucho la atención un aparte de la nota escrita por el mayor general de Ejército colombiano Juan Salcedo Lora en la última edición de la revista de la Asociación Colombiana de Oficiales en Retiro de las Fuerzas Militares.

Siendo el general Salcedo Lora un pacifista de tiempo completo, escribió lo siguiente  

“Nadie quiere la guerra Señor Hugo Chávez y menos entre pueblos históricamente unidos y herederos de un mismo Libertador.

A los colombianos la llegada del lobo no nos espanta.

Estamos en conflicto armado interno desde hace cincuenta años y la piel está curtida y llena de cicatrices pues sabemos qué es la guerra y cómo se pelea.

Los Generales y Almirantes colombianos ostentan en sus pechos orgullosos medallas de combate como ejecutores y como conductores. No les es extraño el ruido de la metralla, los cañones, las heridas o la sangre.  Bueno es que se sepa que no queremos la guerra aunque tengamos experiencia en ella.

Ahora bien, si toca pelearla, la peleamos. Los colombianos atenderán las órdenes e instrucciones que se emanen del alto nivel de las responsabilidades, que aquí en Colombia sí está en manos responsables. No temblará el pulso de gobernantes, comandantes y de la Fuerza Pública y la nación entera.

La Reserva Activa no dudará en atender las llamadas a la movilización. Somos prudentes y amistosos, pero no daremos pasos hacia atrás, que no se engañe don Hugo en sus desplantes patrioteros.”