17 de enero de 2021
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Consulta conservadora será el 14 de marzo de 2010

17 de septiembre de 2009
17 de septiembre de 2009

Sin embargo, parecería claro que la votación del referendo podría trascender esta fecha, por lo cual se da prácticamente por descontada la realización del evento en que se escogerá candidato único del Partido Conservador.

Así lo decidió anoche una subcomisión delegada por la junta de parlamentarios reunida en Bogotá con el Directorio Nacional Conservador (DNC) y los precandidatos presidenciales, tras deliberaciones que, en total, completaron casi 12 horas continuas.
La determinación se tomó luego deque el Consejo Nacional Electoral decidiera obligar al Partido Conservador a ir ala consulta del próximo 27, lo que fue denegado, tanto por la renuncia de los precandidatos a ello como por una dictamen previo del Directorio, citando la jornada para el próximo año.

Desde el primer momento, como se lo dijo a EL NUEVO SIGLO, el senador Efraín Cepeda, presidente del DNC, se protestó la resolución del CNE quería obligar al conservatismo “a una consulta que no tiene candidatos”.
El secretario general del DNC, Benjamín Higuita, había indicado que existía “la voluntad manifiesta de todos los candidatos”, a excepción de Andrés Felipe Arias, “de estar de acuerdo con el aplazamiento de la consulta”.

Dichas posiciones se manifestaron claramente ayer. “Hoy estamos firmes en la consulta del 27”, anunció al mediodía el ex ministro Arias.
José Galat, Álvaro Leyva y Fernando Araújo, los demás aspirantes, reiteraron desde el principio la aceptación del aplazamiento.

Según el senador Hernán Andrade explicó entonces que lo que Arias quería era que, si se suspendía la consulta, no se abrieran “inscripciones nuevamente”, lo que desde el punto de vista del congresista huilense se refería “concretamente a vetar el ingreso de Noemí Sanín”.

Andrade expresó que “muchos no estamos de acuerdo con esa exigencia del candidato, pero hay que reconocerle a Arias un ánimo de buscar acuerdos”.

Las precisiones de Andrade fueron refrendadas durante el transcurso de la tarde por los senadores Juan Manuel Corso, Ubeimar Delgado y el representante Santiago Castro, entre otros.

El hecho definitivo fue que la consulta conservadora se realizará el próximo 14 de marzo, para lo cual se reabrirán las inscripciones hasta el próximo 25 de septiembre. En ese lapso los interesados en llevar la vocería conservadora en las elecciones presidenciales deberán quedar inscritos.

Así lo aceptó finalmente Arias quien en todo caso habló de que debe mantenerse la unión. Al mismo tiempo Noemí Sanín declaró ante los medios que está en conversaciones con el conservatismo y exaltó la labor del Directorio Nacional Conservador y la Comisión de la Junta de Parlamentarios.

De acuerdo con lo señalado en los nuevos dictámenes del Directorio, a cualquier eventual decisión sobre el respaldo a un tercer mandato de Álvaro Uribe, en el caso de lograr el umbral el referendo en las urnas, solo podrá decidirse en un Congreso ampliado del Partido Conservador, compuesto por los ex presidentes, ex ministros, ex senadores, ex magistrados, parlamentarios, concejales de capitales departamentales y delegados de los directorios regionales, que podrían configurar al rededor de 600 personas. La decisión tendría que tomarse por las dos terceras partes de esos integrantes debidamente acreditados, de acuerdo con el artículo 95 de los estatutos. De esta manera esa posibilidad quedó condicionada a la máxima instancia del Partido, en caso de superar el referendo los obstáculos conocidos de la opinión pública y de que su votación se lleve a cabo previamente a la consulta determinada para el 14 de marzo.

Por lo tanto, se da casi por descontado que el Partido tendrá candidato propio, para lo cual se firmó ese acuerdo entre todos los precandidatos en el día de ayer, dejando constancia Álvaro Leyva y José Galat, que en ningún caso se debe cancelar la consulta, que el Partido debe ir con un aspirante propio a la presidencia. Queda igualmente claro que tampoco podrán establecerse conversaciones con otros partidos o aspirantes, o verificar alianzas con ellos, sino que en caso de consultas interpartidistas también tendrá que recurrirse al Congreso ampliado del Partido, que tendrá que autorizar cualquier evento del candidato único del Partido al respecto.

Reacciones

Andrés Felipe Arias

Yo lo que he dicho siempre es que esto no puede ser atropellado, que tiene que ser por consenso y fíjense que no solo es aplazar la consulta: hemos puesto una condición que para mi era muy importante y es que si llega a haber referendo y el referendo llega a ser aprobado en votación popular, esto es por el pueblo colombiano, el Partido Conservador en su congreso podrá definir si se va a apoyar a Álvaro Uribe; y si se va a apoyar a Álvaro Uribe, la consulta no se hace.
Es decir, la tesis política mía de armar coalición y garantizarle coalición al presidente Uribe queda en este acuerdo garantizada.
Inclusive le estamos abriendo el espacio a todas las demás personas para que en la próxima semana se inscriban; pero esas personas tienen que saber que si llega a haber referendo y el partido se va con el presidente Uribe no hay consulta, hacemos coalición con el presidente Uribe.

José Galat

Por mi parte, yo quiero dejar muy claro: primero, que el partido no puede ni debe reelegir a una persona de filiación política distinta, que tiene que ser absolutamente un partido que elija un conservador. Por tanto me opongo a la reelección.
Y, por otra parte, desde ahora dejo constancia que yo continuaré de todas maneras hasta el final, porque yo apelaré a las bases del Partido Conservador que quieren tener un candidato propio.
Por eso dejo constancia desde ahora que no acepto siquiera cualquier decisión del congreso del partido que sea contraria a ese anhelo de las bases populares. Seguiré hasta el final.

Álvaro Leyva

El congreso del partido lo componen más de mil delegados que tienen que manifestarse con una votación calificada: dos terceras partes.
En el fondo es una convención y obviamente allá expresaremos nuestro sentir.
Es una oportunidad más para que el partido, a través de unos delegados, una especie de convención, escoja su candidato.
Yo por eso no me siento amarrado.
Naturalmente desde ahora dejo la constancia de que soy partidario de que el partido vaya con candidato propio y, cualquiera que sea la decisión del referendo, esa va a ser mi voz ante los mil delegados que tendrán que pronunciarse a través de una votación calificada.