20 de enero de 2021
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A Petro lo pasaron los profesores

28 de septiembre de 2009
28 de septiembre de 2009

Pero eso no cuenta toda la historia. Petro también ganó porque logró dividir la maquinaria más poderosa del Polo, que es la de los maestros.

El Polo tiene diez senadores, de los cuales cuatro representan a los maestros sindicalizados: Jaime Dussán, Gloria Inés Ramírez, Luis Carlos Avellaneda, y Jorge Guevara. Los dos primeros apoyaban a Carlos Gaviria,Avellaneda estaba neutral y Guevara estaba con Petro.

Sin embargo, durante los últimos meses, el tablero comenzó a moverse. Jorge Guevara, ex presidente del sindicato de maestros Fecode, y muy cercano a Lucho Garzón, fue clave para que el ex secretario de Educación de Bogotá, Abel Rodríguez, se fuera con Petro una vez salió de la Alcaldía en medio de un escándalo por la compra irregular de un lote.

Rodríguez tiene gran ascendencia sobre los maestros de Bogotá por su trayectoria en Fecode y porque la magistratura de la capital se ha sentido muy bien tratada por las administraciones del Polo. Por eso, detrás de Rodríguez, salieron muchos maestros a votar.

En Bogotá, Álvaro Argote también se le volteó a Gaviria. Este concejal de Bogotá, de orígen nariñense, fue vicepresidente de la Federación Nacional de Concejales (Fenacon) pero su lucha ha sido los derechos del magisterio. En 2003, Dussán metió a Argote en la lista del Concejo de Bogotá, pero luego se distanciaron cuando el senador decidió apoyar a Celio Nieves en la última elección. Celio Nieves también apoyó a Petro desde el principio porque su padrino político es el senador Guevara.

Haciendo un cálculo político, Argote, que tiene ambiciones de saltar al Congreso, decidió apostarle sus fichas a Petro.

“El apoyo de los concejales Segundo Celio Nieves y Álvaro José Argote fue definitivo para movilizar al Magisterio. El apoyo del senador Jorge Guevara a la campaña de Petro también empujó los votos del Magisterio que tradicionalmente votaba por el sector mayoritario del Polo asociado con la Anapo y el Moir”, dijo el concejal Antonio Sanguino a La Silla Vacía.

Rafael Cuello, miembro del Comité Ejecutivo del Polo y actual vicepresidente de Fecode, también se le volteó a Dussán, y con él muchos de los maestros sindicalizados en las regiones.

Aunque el senador Luis Carlos Avellaneda, de Unidad Democrática, se declaró neutral durante la campaña, muchas de sus redes de apoyo se fueron con Petro. En las regiones, líderes de los maestros como Whitney Chávez, presidente de Fecode en 2007, y Luis Hernán Varela, se fueron con el ex militante del M-19. Lo mismo sucedió con el magisterio en Tunja y Barranca, que adhirieron a Petro junto con sus concejales.

Los maestros representan el 35 por ciento de los votos del Polo en todo el país y un porcentaje aún mayor en Bogotá. Con ellos de su lado, Petro pudo comenzar a soñar con ser candidato presidencial.

La estrategia a futuro

Los cambios en el Polo ya se comenzaron a sentir. Este lunes renunció Carlos Gaviria a la dirección del Partido y también su secretario, Carlos Bula. El senador Jaime Dussán, quien había quedado encargado de la dirección del partido mientras Gaviria hacía campaña, también renunció.

Con estas renuncias se le abre a Petro el camino para asumir las riendas del partido y darle el revolcón que anunció durante su campaña.

Lo primero que enfrentará Petro -que renunció ayer a su curul en el Senado para dedicarse plenamente a su campaña – es un partido con un grave problema presupuestal. Según dijeron fuentes del Polo a La Silla Vacía, el partido debe alrededor de dos mil millones de pesos. Parte del hueco lo abrió el periódico Polo, que tiene un déficit de 360 millones de pesos. El resto son deudas de reposición de votos.

La segunda tarea será definir la estrategia para armar coaliciones con miras a una consulta interpartidista el próximo año con otros partidos como el Liberal y el Partido Verde Opción Centro de los ex alcaldes que les permita enfrentar al uribismo en las urnas. Y la tercera, será comenzar a armar las listas de la bancada al Congreso.

Pero mucho antes que todo eso, Petro tendrá que unificar al Polo bajo una sola bandera. La suya.