13 de noviembre de 2019
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Ciudades hermanas

7 de agosto de 2009
7 de agosto de 2009

En varios sectores, Río produce sensación de lo ya visto: La Playa, Junín, Prado, El Poblado, con su variopinta arquitectura y exuberancia vegetal. Rica el agua del municipio. Más potable la de EPM. En ambas ciudades, calles y avenidas llevan nombres de cristianos, ciudades, países.

La gaseosa estrella se llama Guaraná, hecha a partir de una planta del mismo nombre con alto poder estimulante. Recuerda la Carta Roja (q.e.p.d.).

Limpio, ordenado, mimado, el metro de Río, en el que solo se escucha música clásica por los altoparlantes. Empate técnico. Nos aventajan en un vagón rosado, solo para damas. Así se ponen a salvo de piropos masculinos con los dedos (pellizcos) en horas pico. Los buses, bien mantenidos, recuerdan a los de Campo Valdés. Los bambucos y torbellinos nuestros provocan sacar a bailar a la patria, al terruño. Sambas y choros brasileños invitan a desvestir garotas.

El mar hace presencia por todas partes. Nosotros nos bandeamos con un tímido riachuelo. Los parques, amazonas bonsáis, hacen nube. Nos golean 5-0. En flores, les devolvemos la paliza.

El Cristo art deco del Corcovado con su tonelada y pico de peso, el Pan de Azúcar y otros peñascos prehistóricos, miran con desdén nuestros morritos de Salvador, Picacho, El Volador, Pan de Azúcar, Nutibara. El Cristo Redentor tiene cara radiante, de aposentado (pensionado, en portugués). No le produjo estrés el trabajo que le tocó hacer.

Los huevos parecen puestos por gallinas paisas que luego regresan a su base. Paisas y cariocas compran la carne en los mismos sitios. La posta parece preparada por la mamá de uno. En frutas estamos a la par.

En los restaurantes por kilo -se paga lo que pese el plato- la lata es rica, abundante, barata. Y en los rodizzios sirven como para luchadores de sumo. En la feijoada (frisolada) el marrano es rey.

Según la revista " New Scientist ", Río es la ciudad más amable del mundo. Nada que envidiarles. Si hay que atropellar normas de tránsito, cariocas y paisas somos hermanos. En cualquier peladero levantan una iglesia. También en Medallo. En ambas partes, los meteorólogos mienten.

Las cariocas mueven las caderas como Gabriela, tremenda heroína de Jorge Amado. Las bellas nuestras no rebajan pinta a la hora del mazamorreo de cintura.

Sí, son los mayores productores de café, pero la calidad es colombiana. Solo falta montar tiendas Juan Valdez.

En ambas partes tiene vigencia la sentencia de Eça de Queiroz: como a los niños, a los políticos hay que estarles cambiando de pañales, y por la misma razón.

El fútbol es religión, opio del pueblo, escriben sus cronistas. En cualquier parte inventan un Maracaná. Nada que envidiarles.

Sigo investigando por qué Cervantes dijo del portugués que es un idioma sin hueso. Averiguo y les cuento.