16 de enero de 2021
Directores
Orlando Cadavid Correa
Evelio Giraldo Ospina

«Barranquilla llora y busca explicaciones a la desilusión»

30 de junio de 2009
30 de junio de 2009

En la siguiente información de "El Heraldo", nuestros visitantes podrán magnificar el impacto de la derrota costeña:

Barranquilla llora y busca explicaciones a la desilusión
El Heraldo, Barranquilla

Junior ratificó en el duelo inicial en Manizales que su vehemencia y ambición de visitante distaba mucho del exitoso y alegre estilo de juego que imponía en condición local. La cancha del ‘Palogrande’ y el juez de línea tampoco lo favorecieron.

Caldas sorprendió a los tiburones con un planteamiento agresivo y de presión en campo contrario, distinto al ultra-conservador y especulativo que se esperaba. No hubo inspiración ni definición en sus hombres de ataque. Jugó mal el partido más relevante.

El arquero Adrián Berbia falló en varios partidos clave del equipo tiburón. No transmitió seguridad ni protagonizó atajadas salvadoras. Su nivel a lo largo de la temporada no fue superior al de su suplente, Didier Muñoz, idea con la que se trajo.

Las lesiones de jugadores clave del equipo como Dúmar Rueda (dos días antes del partido) y Camilo Ceballos (a los 16 minutos de juego). Sin esos dos jugadores rendidores en la cancha, Junior mostró un boquete en recuperación y en defensa.

Javier Flórez y Roller Cambindo, los reemplazos de Dúmar y Ceballos, no dieron la talla en la final. El volante de marca barranquillero fue errático en la recuperación y en la entrega, mientras que Cambindo evidenció su falta ritmo y técnica.

El nulo aporte de un par de atacantes experimentados y de talento como Luis Yánez y Jorge Díaz. Ambos dieron razones al técnico para seguir relegados al banco. Nunca recuperaron la real dimensión de su fútbol ni compensaron lo que se pagaba por ellos.

El carril izquierdo careció de marca y proyección. Roberto Carlos Cortés no volvió a ser el mismo que se ganó a pulso la titular del equipo el año anterior. Su desempeño fue realmente pobre en las dos obligaciones que tenía. No bastaron sus ganas.

La final agarró a varios jugadores vitales para el ataque del Junior con un nivel discreto como Ricardo Ciciliano y Émerson Acuña. Los las dos alternativas con las que contaba Comesaña profundizar por izquierda lucieron imprecisos.

Javier Álvarez le ganó el duelo táctico y estratégico a Comesaña. A Junior le faltaron alternativas de ataque distintas. Los volantes de marca del Caldas desconectaron la sociedad Giovanni-Teo y cerraron los caminos a los atacantes externos, Acuña y Ruiz.

El favoritismo y el triunfalismo desbordado de los hinchas y la prensa pudo filtrarse al interior del equipo más allá de que sus jugadores y cuerpo técnico siempre declaraban: “No se ha ganado nada”, “Nadie es campeón de camiseta”.