20 de septiembre de 2019
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El cáncer de mama, una realidad para re-significar el estilo de vida

27 de marzo de 2009
27 de marzo de 2009

La libertad de elección lleva a la toma de decisiones y éstas, tratándose de la salud, no pueden ser postergadas ni delegadas, por cuanto se convierten en una buena medida del amor propio y del respeto hacia nosotras mismas.

Las conductas de autocuidado deben partir de la decisión de fortalecer la voluntad en términos de una práctica cotidiana de revisión y vigilancia del cuerpo para detectar de forma oportuna aquellas manifestaciones que nuestro organismo refleja a causa de la carga genética, o a raíz de las múltiples características de este mundo cambiante: sociales, ambientales, psicosociales, emocionales, afectivas, entre otras.

A través del artículo especializado “Detección temprana del cáncer de mama: aspectos críticos para un programa de tamizaje organizado en Colombia”, conocí el dato que entregó la International Agency for Research in Cancer (IARC), y el cual cita que en el 2002, en el mundo, el cáncer de mama representó 22,8% de todos los cánceres en las mujeres, estimándose más de 1 millón de casos nuevos por año. Luego de conocer esta cifra y otros aspectos que posteriormente compartiré, pensé que el padecimiento de esta enfermedad, nos debe tocar la piel para asumir una actitud vigilante y solidaria con nosotras mismas y con quienes nos corresponde cuidar; literalmente me sentí expuesta a una plaga silenciosa e implacable. Además, el artículo cita que en los países desarrollados, el cáncer de mama es superior en incidencia a los otros tipos de cáncer, mientras que, en los países menos desarrollados, la magnitud es variable. En Colombia, por ejemplo la tasa de incidencia estimada es de 30 por 100.000 mujeres, muy similar a la de cáncer de cuello uterino que es de 33 por 100.000 mujeres (1,2) .

El documento explica que en Colombia, la mortalidad por cáncer de mama muestra una clara tendencia al incremento en la última década. “Para el año 2000, el cáncer de mama ocupó el tercer lugar como causa de muerte por cáncer entre mujeres (con 1.542 muertes registradas), después del cáncer de estómago y el de cuello uterino. La edad media de muerte de 57 años sugiere una edad muy temprana al inicio de la enfermedad, hallazgo que se presentó también en un grupo de pacientes con cáncer de mama que consultaron a un centro de atención especializado en Bogotá”.

Las campañas publicitarias y testimonios de personalidades como la congresista Sandra Ceballos, la cantante Soraya; victimas por así decirlo, “ilustres”, de este padecimiento, nos expusieron a la gran posibilidad que existe de que independiente de nuestro rol, estatus, desempeño o lugar de origen, podemos padecer un cáncer que consume si no se detecta a tiempo. Opte por reaccionar y pensar en que hacer para abatir los temores a reconocer nuestra fragilidad.

Con admiración comparto una grata y nostálgica experiencia, de aquellas que detienen en el tiempo y quedan incrustadas en el corazón, pero que de nuevo nos hace repensar la manera como damos amor y asumimos cada segundo del presente. Fue una tarde fría, muy típica a las nuestras, nos reunimos un grupo de amigas del alma y entre ellas, muchas con las que nunca me había visto, pero con las que identificaba ese profundo deseo de vivir por largos años para trabajar por nuestra ciudad y porque no, por el mundo.

cancer de mamaCaminamos por un tramo de asfalto, después nos refugiamos en un escenario para reconocernos en vida; cantamos, aplaudimos, pero también lloramos, luego de enfrentar el valor de una mujer honesta, responsable, digna, líder y humana, que narró la manera como estaba librando la batalla más fuerte de su vida. Suspendidos, quedamos todos los que escuchamos ese dolor ajeno pero muy cercano. Posteriormente tuve la emoción más ambigua de mi vida, primero sentí una gran frustración e impotencia por estar al pie de una situación que no requería intermediarios, ni poder político o social para solucionarlo, que en cambio pedía solidaridad y compromiso para hacer un voz a voz, con el que se pueda cultivar la cultura de la prevención y el control de mi propio ser; después me embargo la alegría de saber que el liderazgo persiste en los peores momentos y se realza cuando de ayudar a un hermano se trata.

Para aquella mujer bella, y valiente dedico estas palabras y le expreso que deseo seguirnos encontrando en la labor de construir un camino fácil y agradable, que de luz  a los hogares y que llenen de humildad a las mujeres y por que no, también a hombres que esquivan ese enemigo silencioso que es capaz de acabar con los sueños y las ilusiones. Aunque todos nos encontraremos en la eternidad, ojala sea luego de cumplir con nuestra misión sin que ella sea interrumpida.  

Gran dosis de amor propio emerge cuando se toma la decisión de velar por sí misma, pese a encontrarse diagnosticada por una enfermedad que tiene una incidencia muy alta, pero también una misma posibilidad de supervivencia si se realiza el diagnóstico precoz.

Entrando en contexto, en Manizales entre los años 2000 y 2008, 337 mujeres fallecieron a causa de cáncer de cervix y mama, los datos suministrados por la Secretaría de Salud se vuelven más alarmantes cuando esta misma entidad expresa que la “degeneración celular”, en la cervix se esta detectando en niñas entre los 9 y 12 años.

El sistema de salud representa nuevos retos a la forma como pensamos la gobernabilidad y la relación entre los gobernantes y gobernados. Los desafíos para los ciudadanos es comprender la dinámica de los procesos  de la salud en sus ciudades y municipios, además impedir que los procesos burocráticos sean obstáculos para la efectiva atención. El desafío de los gobernantes es ser vigilante y controlador de que los derechos de la salud en los ciudadanos se cumplan. De este modo, es relevante cuestionarnos sobre las soluciones que únicamente tienen en cuenta los aspectos económicos, es necesario buscar respuestas en términos de política pública.

Invito a generar puntos de encuentro entre mujeres, para compartir experiencias entre pacientes, familiares, y profesionales, e intercambiar conocimientos que nos ilustren y permitan ayudar a otras personas afectadas.  La idea es ejercer un papel más activo y responsable sobre nuestra salud, una forma de aprender, practicar y enseñar las mejores formas de cuidarse y de cuidar.
 
Mi posición ahora es política y humana, al sentirme plenamente comprometida a promover la lucha en contra de cualquier enfermedad que detenga nuestra vida y que además llegue en el momento menos esperado para frustrar sueños y proyectos que contribuyen al desarrollo de una Nación. Estrategias como talleres y seminarios, conferencias, jornadas y encuentros, tertulias,  vídeos, guías o una biblioteca de recursos sobre la enfermedad pueden estar más cerca de lo que imaginamos. A partir de una actitud positiva estaremos decidiendo participar y asumir que la salud pública es una responsabilidad colectiva.

Estar preparadas para cuidarnos a nosotras mismas, realza el respeto a la dignidad, base fundamental del amor propio, para vivir mejor.